No olvida la cárcel

Magaly Medina sigue sacándole provecho a su estadía en la cárcel. Aunque frente a pantallas se despidió de su público para tomar unas breves vacaciones, en la revista “Magaly TeVe” cuenta sus vivencias en el Penal Santa Mónica, recordando su encierro, dejándose ver demacrada, mostrando la ropa que lucía y su look “canero”.

Por Diario La Primera | 09 ene 2009 |    
No olvida la cárcel
Magaly narra en su revista cómo vivió tras las rejas, ocultaba sus canas con tinte y aseaba su celda.

La revista, que usualmente sale a la venta los miércoles, recién salió al mercado ayer por problemas de distribución. En un párrafo la “urraca” cuenta que desayunaba tamales y almorzaba lo que sus visitas le llevaban.

Medina comenta que dejó sus atuendos de lujo porque “no estaba en un desfile ni en un cóctel para lucir prendas caras ni de marca. Mucho menos como para ir a una fiesta de gala…”.

Durante los 76 días en el penal chorrillano, Magaly reconoce que “lo único que buscaba era mi comodidad y para eso me vestía con buzos y ropas de Gamarra. Baratito nomás”. Y admite que ingresaba su estilista los miércoles para que le pinte el pelo y no luzca sus canas.

Lavaba y limpiaba
Aunque reclusas que compartieron la celda con la “urraca”, argumentaron que pagaba para que limpien su celda, ella asegura se dedicaba al aseo diario de su calabozo y participaba en el taller de tejido como las demás reclusas. Y ella se dedicaba al “lavado a mano de su ropa interior”.

Asimismo, admite que su fe católica se acrecentó tras las rejas, al confesar que no era practicante fervorosa. Por ello hizo un santuario en una silla de plástico, con la imagen del Señor de los Milagros, la Virgen María, varios rosarios y la foto de su hijo Gian Marco.


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