“La gente que no abre su mente, va a desaparecer”

Daniel Augusto Fernández Valdivia, más conocido como Daniel F, habló con La Primera y nos contó acerca de su incursión como jurado en el concurso “Ciudad Parlante: Una canción para una mejor ciudad”, organizado por la Municipalidad de Lima. Fiel a su estilo, el rockero nos dijo que no tiene problema con ningún género musical, que no entiende el criterio de la radio y que es feliz haciendo la música que a él le place.

Por Diario La Primera | 24 set 2012 |    
Daniel F está convencido que la diversificación musical y la tolerancia son el futuro.

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-¿Qué proyectos tiene a futuro?
-Ahora he terminado un libro que espero editar este año o a inicios del otro. Y también espero hacer un disco con canciones cortas, cosas que se puedan tocar en un concierto y no temas tan largos, como “La ventana de los cíclopes”.

-¿Cómo será su participación en el concurso “Ciudad Parlante”?
-Seré jurado, al igual que he sido jurado en varios concursos de Pepsi, Claro, Terra, que creo siempre han sido legales. Nosotros (Leusemia) nunca habíamos participado en concursos porque teníamos suspicacias, pues al final todo era negocio, y no nos parecía correcto. En este concurso la idea es buscar una canción que represente Lima, así que todos tendrán las mismas reglas.

-Usted es una institución en el rock peruano, ¿cuán es el panorama actual?
-El rock siempre es y será minoría. Eso de que tenemos que hacer que llegue a todos, es un floro. Cada uno tiene su rollo, pero el rock siempre ha sido de unos cuantos locos. Yo recuerdo cuando en los 80 vinieron Pink Floyd, Emerson, y otras bandas, se sorprendían de que en el Perú los conociéramos. Ellos, siendo británicos, eran conocidos allá nomás, pero, por ejemplo, en Estados Unidos la gente estaba en nada, solo era música para los hinchas y los pastrulos. Tal vez es cuestión de idiosincrasia. Una vez a Pedro Cornejo le preguntaron “¿por qué el rock no se ha internacionalizado?” fíjate qué pregunta puede ser esa. Cornejo respondió diciendo que la pregunta debió haber sido “¿Cómo es posible que el rock viva?” (risas). O sea, ¿me entiendes? Es una vaina esto del rock, porque hay muchos dinosaurios que se cierran a otros géneros. Ni la gente que escucha cumbia se anota solo con la cumbia, o los que oyen salsa o reguetón. Normalmente escuchan otras cosas. Pero muchos rockeros creen que solo pueden hacer rock. Es parte de nuestra realidad, todos vivimos en pequeñas islas y los mares son muy amplios para navegarlos, entonces nos quedamos haciendo nuestras huevadas en esas islas. Esa gente que no quiere abrir la cabeza, por suerte, está en extinción.

-¿Y usted qué cree?
-A mí nunca me ha molestado, creo que es bueno que la cosa se diversifique. No hay que hacerse líos, creo que eso es bien cavernario. No hay que encasillarse ni quedarse en un solo lado: en algún momento o eras metal, o eras punk, o eras trova, y tenías que “definirte”, cuando lo único que hacías era volverte un tarado más que se queda en su islita. Yo soy fan de Rod Stewart, de Bruce Spreengsitng, de El Polén, los Bee Gees, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Atahualpa Yupanqui, al final la idea es que algo te emocione. En los conciertos punks la gente iba con sus polos con la insignia anarquista, yo salía a tocar con mi esvástica ¿cuál es el problema? ¿No que todos somos tolerantes? Lo bueno es que apenas cambió el siglo, cambió la mentalidad en el público, en el oyente.

-¿Qué diferencia hay entre su forma de pensar en los 80 y la actual?
-Cuando organizábamos festivales había de todo: poesía, pintura, música, comida. Ahora la idea sería rescatar eso, volver a esas cosas. Por ejemplo, hoy hay artistas que se están expandiendo, que están explorando nuevas cosas y a algunos no les gusta, pero qué se puede hacer ¿te imaginas si Leusemia hubiese hecho rock n’ roll toda la vida? Todos estarían felices menos yo. Yo quiero ser libre de hacer lo que quiero.

-¿Considera que se puede ser conocido sin venderse?
-Si no quieren vender su música, entonces que la regalen. Creo que si alguien cree que se va a “vender” y realmente no lo ha hecho, es porque es una persona muy insegura. A la gente que le gusta mi música, sabe dónde toco, dónde paro, si no les gusta, no le voy a ir a tocar la puerta para darle uno de mis discos. Yo comencé viejo, a los 24. Conocía las utopías, la historia, los conciertos, las bandas, tenía mi camino claro. Esa es la idea, creo. Ahora hago lo mismo, pero con más ganas. He crecido y han crecido mis posibilidades también. Si antes hacía hardcore misio, ahora hago hardcore más potente.

-¿Cómo ve el tema de la programación radial?
-La radio tiene un esquema que les funciona, y les da plata. Lo raro es que no pasen a Bareto por ejemplo o a algunas bandas de rock que, aunque no “suenen” comerciales, realmente lo son porque tienen un gran público. Dicen que no ponen rock porque tiene lisuras. Pero el reguetón también las tiene ¿o me equivoco? A cada rato es culo, culo, culo, las letras no pasan de unos insultos, y sin embargo suenan en las radios. Así no sé cuál es el criterio. Ahora, radios rockeras, no hay. Las de rock de los ochenta tienen tres discos y veinte canciones de ahí no pasan.


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