¡Viva el Perú, carajo!

“Así, nuestros asuntos hay que manejarlos como a esa potencia le parece, a su entera satisfacción. Si no, represalias vía comunicados. Así de simple. Como en la mejor época del colonialismo británico.”

| 25 marzo 2012 12:03 AM | Especial | 4k Lecturas
¡Viva el Perú, carajo!
Reverencia a Su Majestad
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Pensaba no escribir nada, hacerme el muerto, quedarme callado. No puedo. Antes que un eventual funcionario del Estado soy un ciudadano peruano. Y como peruano estoy, como muchos, indignado. Creo que en cualquier país con un poco de autorrespeto el último comunicado de prensa de la Embajada Británica sobre el caso de la fragata Montrose es inaceptable. Es para cualquiera con un poco de sensibilidad nacional y un mínimo de cacumen una intromisión sin sutilezas en los asuntos internos del Perú.

“El Gobierno Británico está decepcionado por esta cancelación y por la manera en la que esta fue manejada.” Es decir, una potencia extranjera le dice al Perú cómo debe manejar sus asuntos internos. Así, nuestros asuntos hay que manejarlos como a esa potencia le parece, a su entera satisfacción. Si no, represalias vía comunicados. Así de simple. Como en la mejor época del colonialismo británico.

“Esto ha sido percibido por el pueblo en el Reino Unido como un acto poco amistoso.” Claro, “poco amistoso”. Poco amistoso es, mis lores, que el mismo día y a la misma hora que el Canciller y el ministro de Defensa peruanos explican en sesión secreta ante la Comisión de Defensa del Congreso el caso de la fragata Montrose, la Embajada Británica haga público este sibilino comunicado. Poco amistoso es, digo, sacar ese pronunciamiento el mismo día también en que desde La Haya se anuncia la fecha para la fase oral del proceso que el Perú tiene con Chile por la delimitación marítima. En otras palabras, el Reino Unido bombardea a la diplomacia peruana en una fecha simbólica y especial para el Perú. ¡Y se atreven estos señores a pontificar sobre actos poco amistosos!

Luego, ya en el desparpajo total, la Gran Bretaña hace política interna con el Perú declarando en su comunicado que “El Gobierno Británico no abandonará al pueblo de las Islas Falkland ante la presión argentina”. Cómo no. Lo que no quiere el gobierno británico es que los abandone su propio pueblo ante la pérdida de popularidad y los problemas domésticos de su Primer Ministro. Todo esto, claro está, a menos de dos semanas del 30 aniversario de la guerra de las Malvinas. Como para que no quepa duda de qué intenciones políticas partidistas tiene el comunicado. Como para resucitar las viejas glorias del partido conservador tratando de parecerse a Thatcher cuando –vamos, actuales inquilinos del número 10 de la calle Downing-- ustedes no le llegan ni a los tacones.

Finalmente, dicen los ingleses que “La cancelación de la visita del HMS Montrose es particularmente desafortunada dada la solidez de los lazos entre el Reino Unido y el Perú”. Lo desafortunado no es la pretendida “cancelación”, es su perfidia ya tradicional y absolutamente comprobada.

Pero si los ingleses tienen al menos la justificación de defender los intereses de su patria, me quedan dudas si la tienen los “peruanos” que han descubierto entre gallos y media noche que son súbditos con pasaporte de Su Majestad.

-- ¡Por Dios, se van a ir las inversiones!, clama una desde la radio ante la risa de la City de Londres.

-- ¡Pedimos disculpas al pueblo y al gobierno británico!, declara compungido otro desde el Congreso… ¡peruano!

-- ¡Comprobado: el gobierno peruano miente. Comunicado de la embajada británica así lo confirma!, editorializa en portada alguno que está firmemente convencido de que en caso de duda hay que creerle a los británicos porque … ¡son británicos!

-- ¡Interpelación y censura por el “papelón” ante la corte de Buckingham Palace!, grita alguien inconsciente de lo que significa hacer un papelón.

-- ¡Desmentido lapidario del gobierno británico!, tuitea triunfante una insidiosa chambona de mando medio que olvidó hace tiempo lo que es independencia y veracidad.

-- ¡Los intereses del Perú están en los países desarrollados y no en una región de subdesarrollados como América del Sur!, sentencia en secreto un ex ministro de defensa…¡del Perú!

-- ¡La diplomacia peruana es una porquería desde que me botaron a mí!, declama un…¡ex embajador criollo!

O sea, cuántos príncipes Harry y duquesas de Cambridge habían por aquí. Cuántos lores y sires con cara de huaco. Cuántos peluquines empolvados. Cuántas reverencias agazapadas. Cuánta flema atorada en la garganta que…¡por fin salió!

Inglaterra debe estar feliz. No es para menos. Acaba de descubrir que las Falkland son chancay de a veinte en comparación con la legión de súbditos honorarios que tiene en el Perú. Yo me quedo con mi humilde DNI y con mi indignación de ciudadano. Que otros salven a la reina. Yo digo simplemente: ¡Viva el Perú, carajo!


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