Víctor Merino. Elegido por la música

Aprovechaba todas las oportunidades para festejar con música la presencia de sus amigos, conocidos, en casas que con sus dedos al piano convertía en verdaderas salas de concierto. Era una de esas figuras que uno reconocía incluso a ciegas, por la calidad de sus composiciones instantáneas, aquellas que inventaba en el momento ni bien escuchaba unos versos. Bastaba que un poeta animase la velada en alguna reunión amical para que Merino lo acompañara con música y, quién sabe, compusiera en el momento, in situ, un vals para brindarle otra música a la música de esos versos. Era, después de todo, el reconocido Músico de los Poetas, quien grabó melodías y convirtió en canciones poemas de Mario Benedetti, César Vallejo, César Calvo, entre otros poetas. Y lo hacía con una facilidad tal que cuando falleció, el compositor Santiago “Paco” Linares llegó a decir “Se nos fue el mejor melodista de toda Latinoamérica”.

| 07 mayo 2013 12:05 AM | Especial | 1.8k Lecturas
Víctor Merino Elegido por la música
Víctor Merino sigue siendo objeto de reconocimientos de parte de sus amigos y conocidos, aquellos con quienes compartió este paréntesis llamado vida.
Íntimo y musical, el homenaje al Músico de los Poetas fue un recuento armonioso de la vida y obra del talentoso compositor peruano.
1846

Linares participó el 2 de abril en el homenaje que la Municipalidad Metropolitana de Lima ofreció a Víctor Merino en el Salón de los Espejos del Teatro Municipal. Ahí presentó en estreno absoluto una “suite” creada íntegramente a partir de las melodías de Merino denominada “Elegido por la música”.

El primer movimiento de esta suite (allegro moderato) contenía “Bohemia limeña” y “dos gaviotas”; el segundo (lento), “Papel mojado” y “Las manos”; el tercero (allegro presto), “Quema la espera”. Todas esas eran melodías de Merino a las que “Coco” Linares les dio una orquestación que mereció los interminables aplausos del público, en especial el de los familiares, encabezados por su madre, Celia Aponte de Merino, que en primera fila presenciaba el justo tributo que se le rendía a su hijo.

Linares recuerda que cuando dirigía el programa televisivo “Mediodía Criollo”, en Tv Perú, invitaba a su compañero musical y tocaban juntos. “El melodista”, dice Linares, “es el que tiene facilidad para crear melodías. Y Víctor era un virtuoso en eso”.

Víctor Merino no solo es recordado por su talento, sino por aquella bondad para otorgar su música a un público creyente y profano de la música nuestra. Y parecía ser feliz con ello. Su hiperactividad era un sello distintivo. Era difícil no notar su presencia.

Por eso, la poeta Maruja Valcárcel recuerda que su acompañante de valses y versos “vivió” plenamente: “Fue feliz y, además, hizo feliz a todos sus amigos”, y añadió que el Músico de los Poetas “se fue en olor a música y poesía. Es un paréntesis”, dijo, aludiendo al disco que Merino publicó con los versos de Mario Benedetti titulado “La vida, ese breve paréntesis”. Valcárcel leyó el poema de su autoría “Más allá de la luna” en el homenaje.

Sus amigos seguramente recuerdan las facetas de Merino en esas interminables noches de reuniones con hombres y mujeres de letra y música. El Merino que miraba de frente y bromeaba, y enseñaba y conversaba. Y el Merino de espaldas, que estaba arrancándole con las yemas de los dedos sentimientos sonoros que cualquiera diría que no correspondían a la frialdad clásica del piano. Esos dos Merinos, el de frente y el de espaldas, siempre han sido el mismo, desdoblado desde pequeño en su faceta de humano y de artistas.

Así lo corrobora su madre, Celia Aponte de Merino, quien lo vislumbra a la distancia que marca el tiempo, como un niño “travieso”. “Como mi esposo tenía al alcance todos los instrumentos, Víctor agarraba el piano y le gustaba hacer ahí composiciones chiquitas. Tendría como 10 ó 12 años más o menos. Le gustaba más las reuniones familiares, especialmente cuando era Día de la Madre”, recuerda doña Celia.

Así como era dadivoso con su arte, también sabía reconocer el de otros. Una de esas es Rosa Guzmán, cantante que recuerda los elogios que recibió del propio compositor tras escucharla cantar sus creaciones “Por tu ventana dormida” y “Si un rosal se muere”. “Me siento orgullosa de ese disco tan solo por el halago que me hizo Merino por los temas suyos que canté. El disco se llama ‘Despertar’. Me dijo que era la mejor interpretación de ‘Por tu ventana dormida’ que había escuchado”, dice Guzmán.

A la cita en el Salón de los Espejos del Teatro Municipal no acudieron solo músicos, sino también representantes de las diversas ramas del arte. Uno de ellos fue Gino Ceccarelli, pintor amazónico, quien recuerda que le pasó a Merino varios poemas del vate César Calvo para ser musicalizados, como “Amazonas”. “Estábamos preparando un gran proyecto con Merino que comprendía pintura, música, performance, todo en vivo en el momento. Pero ahora va a ser difícil encontrar quién lo reemplace en la música”, dijo Ceccarelli, quien lo conoce desde hace años. Alguna vez estuvieron juntos en la selva. “hace como 7 u 8 años”, recuerda, cuando Ceccarelli tenía el cargo de director de Cultura en Iquitos (Loreto, Perú). Este llevó al compositor para que dé unos conciertos. “Le gustaba mucho la selva y tiene muchas composiciones de ese lugar, como ‘Caminito de San Juan’ y ‘Río Nanay’, aún inéditos”, recuerda el plástico.

A la cita también acudió el presidente de la Academia Peruana de la Lengua, el poeta Marco Martos. “Lo conocí poco, pero era un músico completo. Tenía talento para la música y para las letras de otros; es un caso muy raro de artista único”, dijo.


(a) Tenía magia en los dedos. (b) En casa, junto a sus hijos. (c) Acompañando la voz.

Elegido por la música
El compositor Santiago “Paco” Linares, a la muerte de Merino, llegó a decir “Se nos fue el mejor melodista de toda Latinoamérica”. Ha creado una “suite” a partir de las melodías de Merino denominada “Elegido por la música”.

Vivió feliz
La poetisa Maruja Valcárcel recuerda a su acompañante de valses y versos así: “Fue feliz y, además, hizo feliz a todos sus amigos. Se fue en olor a música y poesía”. Le dedicó su poema “Más allá de la luna”.

Un halago de Merino 
La cantante Rosa Guzmán recuerda los elogios del compositor. Dice que se siente orgullosa de su disco “Despertar” porque Merino le dijo que ahí había escuchado la mejor interpretación de su composición “Por tu ventana dormida”.

Amaba la selva
El artista plástico Gino Ceccarelli recuerda que a Merino “le gustaba mucho la selva”. Además, afirmó que éste tiene muchas composiciones sobre la selva, como “Caminito de San Juan” y “Río Nanay”, aún inéditos.

Raro y virtuoso
El poeta Marco Martos ha señalado que Merino era un virtuoso de la música y tenía talento para las letras de otros, algo único.

Apunte de Merino
Este es un apunte que le hizo el artista Bruno Portuguez al compositor Víctor Merino, entre la noche del 11 y la madrugada del 12 de diciembre de 2012, mientras éste entonaba unas de las canciones con las cuales festejaba un cumpleaños más del periodista César Lévano.


Marco Fernández
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