Una mirada crítica sobre la nueva ley que tiene detractores y también defensores

1. DESIGNACIÓN DEL GRUPO DE TRABAJO

Al cumplirse prácticamente un mes de la promulgación de la Ley Universitaria Nº 30220 se han interpuesto recursos que cuestionan su constitucionalidad, se han publicado artículos y entrevistas que tienden a justificar su legalidad y pertinencia en base a consultas jurídicas y a la pretensión de mejoramiento de la calidad del sistema universitario peruano en crisis de crecimiento expresado en un conjunto muy heterogéneo de 140 universidades.

| 14 agosto 2014 02:08 AM | Especial | 4.3k Lecturas
Una mirada crítica sobre la nueva ley que tiene detractores y también defensores
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¿A dónde nos lleva la Ley Universitaria?
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Asimismo, se ha expedido la Resolución Ministerial Nº 349-2014-MINEDU nombrando al grupo de trabajo ordenado por la Séptima Disposición Complementaria Transitoria previsto para conducir la extinción, con rendición de cuentas, de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) y del CONAFU dentro del marco aprobado por la Resolución Ministerial Nº 354-2014-MINEDU en un plazo de 90 días prorrogable.

2. VULNERACIÓN DE LA AUTONOMÍA

El cuestionamiento de la constitucionalidad está centrado en el Artículo 12 que crea la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU), pero no se aprecia una clara distinción conceptual entre la constitucionalidad de la creación de la SUNEDU, la de las funciones y atribuciones que se le confieren y la del procedimiento para nombrar a los miembros de su Consejo Directivo.

Considerando los principios doctrinarios y de derecho positivo, que rigen desde la creación de la universidad de Bolonia en el siglo XI y explican la dinámica histórica de las universidades más calificadas del mundo como las de Oxford, Cambridge, Heidelberg, Harvard y Berkeley, entre otras, solo el tercero de los asuntos antes mencionados plantea un problema de fondo en la medida que el procedimiento establecido en los artículos 17 y 20 anula la autonomía universitaria, heredera del fuero concedido por papas y reyes talentosos a la Universidad de Bolonia, al someter a la autoridad de cada universidad elegida por su institución a las aprobaciones y sanciones administradas por una SUNEDU dirigida por un Superintendente sometido al mandato imperativo del Ministro de Educación que está facultado para designarlo y suspenderlo ad libitum.

De esta manera se suprime la capacidad de autogobierno del sistema universitario peruano y se cierra la universidad como espacio de libertad que es la condición necesaria respetada internacionalmente para crear ciencia, tecnología, humanidades y artes.

Sobre este tema es relevante recordar que el Tribunal Constitucional ha recomendado la creación de la SUNEDU pero no se ha pronunciado sobre el mecanismo de composición de su Consejo Directivo.

3. LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA ES RESCATABLE

Sin embargo no es difícil superar dicho lastre colonial estableciendo una SUNEDU autónoma, responsable y competente si cada una de las tres universidades nacionales más antiguas de funcionamiento continúo, reconocidas por el Artículo 10 de las Disposiciones Complementarias Modificatorias, y cada una de las tres universidades privadas más antiguas elige un representante con la votación de sus profesores Principales, ordinarios y Eméritos.

Los elegibles para ser independientes de los doctorados bambas de la crisis universitaria deberían ser profesores con doctorados con una antigüedad de 20 años y deberían haber producido publicaciones sobre evaluación universitaria a nivel internacional.

4. COMPARACIÓN IMPERTINENTE

Asimismo, el esfuerzo por disimular el autoritarismo virreynal de la SUNEDU creada comparándola con los órganos reguladores que existen en los países que cuentan con universidades internacionalmente calificadas es infundado.

En efecto, en Norteamérica, Europa y en Brasil que es el único país latinoamericano que cuenta con al menos 6 universidades de clase mundial, no existe un Ministro de Educación que regule en la totalidad del territorio nacional. No hay que olvidar que México, Estados Unidos de Norteamérica, Alemania, Brasil, Argentina, entre muchos otros, son repúblicas federales en las que cada Estado Federal regula la educación básica y la universitaria concediendo notables márgenes de libertad a sus municipios y condados en materia organizacional, curricular y laboral.

De manera análoga, reinos como España e Inglaterra, entre otros, están organizados como comunidades autónomas que cuentan con legalidades específicas que incluyen peculiaridades de sus sistemas educativos.

¿A dónde nos lleva la Ley Universitaria?

5. EDUCACIÓN BÁSICA OSCURANTISTA

Empero, dicha diversidad no ha impedido la articulación del sistema universitario de la Unión Europea que viabiliza el traslado internacional de profesores y alumnos y el reconocimiento de certificados, grados y títulos. El centralismo del Perú es un lastre colonial que se mantiene a través de una educación básica confesional, autoritaria y de pobrísima calidad. Los Artículos 17 y 20 de la Ley Nº 30220, de mantenerse, constituirán un logro del residuo colonial que ha convertido el subdesarrollo en un proceso sustentable conservando un sistema oscurantista de educación básica pública que no es por casualidad uno de los más desfasados del planeta si consideramos que en el sustento teórico de las pruebas PISA se encuentra la necesidad de medir el grado de alfabetización requerida por los retos del siglo XXI. Solo reestructurando esta base será posible construir un sistema universitario de alta calidad.

6. GRUPO DE TRABAJO CON CALIFICACIONES MÍNIMAS

La expedición de la Resolución Ministerial Nº 349-2014-MINEDU constituye un indicador de lo que la comunidad universitaria peruana puede esperar en términos de calidad y de mejoramiento del sistema universitario del actual titular del pliego. El grupo de trabajo que ha nombrado para conducir la liquidación de la ANR y del CONAFU está constituido por dos funcionarios que representan al Ministerio de Educación y a la Superintendencia Nacional de Bienes Estatales (SNBE).

El primero tiene la jerarquía burocrática de Viceministro de Gestión Pedagógica y debe presidir el grupo; y la segunda persona es de jerarquía burocrática desconocida; el tercero debe ser el presidente de la ANR o su representante. De acuerdo al Registro Nacional de Grados Académicos y Títulos el Viceministro tiene como calificación máxima el título de Licenciado en Sociología y la representante de la SNBE tiene los títulos de Licenciada en Derecho y de Licenciada en Economía. El tercer miembro debe ser en el escalafón de la universidad peruana un profesor Principal con doctorado.

Es sabido que la ANR y el CONAFU con frecuencia han reconocido como rectores a maestristas en universidades en las que se registraban profesores con doctorados serios, pero ello no niega que entre los miembros de la ANR y el CONAFU se hayan contado doctores que eran reconocidos académicos que se desempeñaron en minoría a la altura requerida por los órganos de mayor jerarquía académica del país.

7. ARRASAMIENTO DEL ESCALAFÓN UNIVERSITARIO

En este contexto sorprende que el equipo de trabajo encargado de tomar cuentas de cierre a la ANR y al CONAFU esté constituido por dos personas que, según la ley vigente, no califican ni siquiera para ser nombrados profesores auxiliares de una universidad. Haciendo una comparación mutatis mutandi esta decisión equivaldría a que el Ministro de Defensa nombre una comisión para tomar cuentas de cierre al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas constituida por un Capitán de Ejército y un Capitán de Corbeta presidiendo una comisión para tomar cuentas a Oficiales generales. Este escenario contra fáctico que desconocería el escalafón de nuestras Fuerzas Armadas resulta absurdo y ofensivo aún en la ficción. Sin embargo, en el campo universitario es una realidad ordenada por un ministro que ha hecho tabla rasa de nuestro escalafón universitario, lo que es incompatible al menos con el fortalecimiento de la calidad que pretende la Ley Nº 30220.

8. DESCONOCIMIENTO DE LOS NIVELES DE RESPONSABILIDAD

Lo esperable de este Grupo de Trabajo resulta más preocupante si consideramos que la Resolución Ministerial Nº 354-2014-MINEDU que aprueba las disposiciones para el proceso de cierre presupuestal, patrimonial, administrativo, de personal y financiero de la ANR y del CONAFU trata en su parte considerativa y resolutiva al CONAFU como un órgano dependiente de la ANR desconociendo que se trata de un órgano autónomo dentro del marco del Artículo 1º de la Ley Nº 26439 y obviando que los archivos propiamente académicos son responsabilidad del CONAFU y que decretar su conformidad demanda experiencia como docente universitario de la más alta jerarquía.

9. UN PARADÓJICO VISTO BUENO

Incrementa la incertidumbre respecto del fortalecimiento de la calidad el hecho de que los miembros de la SUNEDU designados por concurso público deban contar con el visto bueno del Consejo Nacional de Educación (Artículo 17.1). La legalidad de este consejo no establece requisitos académicos para sus miembros que en número considerable carecen de doctorado e inclusive de maestría y de categoría docente universitaria. Se cuentan entre ellos exdirectores, exviceministros y exministros quienes tienen antigüedad desde la década de 1970 en el MINEDU participando en la conducción de la educación básica, lo que permite deducir su responsabilidad en el deterioro de la calidad de la misma hasta ocupar en las evaluaciones internacionales de UNESCO y del Consorcio PISA los últimos lugares.

En efecto, a un deterioro tan severo no se llega de un día para otro sino después de un periodo de conducción burocrática no menor de 25 años de la educación básica y de la formación profesional anacrónica de más del 75% de los docentes que ejercen en la educación pública. Con tales antecedentes es muy improbable que sus opiniones contribuyan al establecimiento de una SUNEDU promotora de la excelencia académica.

10. APRENDER DE LOS ERRORES

Por tanto, señores congresistas, para dar un paso adelante es necesario constitucionalizar el texto de la Ley 30220, corregir la ausencia de criterios fundados de excelencia académica y conjurar el reposicionamiento del mediocrizante lastre colonial en nuestro sistema universitario a través de una nueva versión del inquisidor al servicio incondicional de la corona y su socio.

Luis Piscoya Hermoza


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Colaborador 9324 La Primera Digital