Tropas de EEUU son innecesarias

La reciente entrevista de CNN al Presidente García pone en evidencia una situación novedosa, no antes vista en la región.

Por Diario La Primera | 12 set 2010 |    
Tropas de EEUU son innecesarias

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OBAMA
“La nueva asignación presupuestal de Obama, debiera dejar mayor autonomía para que los países, entre ellos el Perú (DEVIDA, PNP, Defensa, CORAH y Plan Vrae) redefinan sus prioridades”.

GARCÍA
“El Perú no debe depender de lo que EE.UU define como objetivos, sino la paz social en el campo y no sobrecargar la política criminal, sino en desmantelar grandes organizaciones de traficantes”

En la década de los 70 y 80, eran las agencias y Embajadas de EE.UU las que proponían o presionaban a los gobiernos latinoamericanos, por un mayor involucramiento de la DEA, la CIA o las unidades del Pentágono, el Comando Sur o la IV Flota. O simplemente invadían o agredían, como ocurrió en Nicaragua, Panamá o Granada. Ahora, los mismos marines acusados por atroces violaciones de derechos humanos en las cárceles ilegales de Abu Graib y Guantánamo y por los “daños colaterales” contra civiles en Pakistán y Afganistán son invitados por el propio mandatario peruano

Hace menos de un mes, la Corte Constitucional colombiana decidió declarar la inconstitucionalidad del acuerdo que permite la existencia de siete bases militares en territorio colombiano, lo que produjo en definitiva la crisis bilateral entre Colombia y Venezuela. En marzo del 2008, había provocado el bombardeo en Angostura, Ecuador, con apoyo logístico y de inteligencia de la base norteamericana de Manta en Ecuador. La decisión soberana de la Corte, sin duda afecta seriamente las estructuras y capacidades militares del Pentágono en el Hemisferio Occidental. Entonces, cobra sentido la propuesta del mandatario peruano a CNN.

Ahora es el propio García quien solicita el incremento de la asistencia, incluyendo la posibilidad del despliegue de fuerzas militares en territorio peruano, a pesar que luego tuvo que solicitar una re interpretación de sus declaraciones iniciales. Resulta obvio para muchos peruanos que este improntus del Presidente no es gratuito sino obedece a una misma política aplicada desde el 2006 –con el apoyo de Giampietri, Wagner, Rey- para congraciarse con Washington: Realizar ejercicios aéreos, navales y terrestres, permitir el despliegue temporal de unidades de la Marina y Ejército norteamericanos, particularmente en el Vrae y otras regiones sensibles. UNITAS, Operación “Halcón Cóndor”, entrenamiento de infantería e ingreso de la IV Flota a lo largo del 2010. Los escasos recursos que otorgaron el señor Carranza y la señora Araóz del Ministerio de Economía y Finanzas para el frente interno (armas, equipos, sueldos) pretenden ser cubiertos con la cooperación militar norteamericana.

Más papistas que el Papa.
Los cambios en el Gobierno de Obama en materia de Drogas, incluyen aceptar el final de una guerra sin sentido –la de las drogas-, en los que 14 Estados norteamericanos –incluido Washington DC- legalicen la marihuana medicinal; aceptar una mayor proporcionalidad en las penas entre la cocaína y el crack, y que la Oficina de la Casa Blanca ponga énfasis en la prevención y el tratamiento. Incluso el próximo mes de septiembre, California votará la Proposición 19 que, de pasar, permitiría un régimen impositivo sobre el comercio de la marihuana en un Estado vecino a México donde se libra una guerra fratricida e inútil, entre las organizaciones del “narco” y el Estado representado por el Presidente Calderón, quien ha tenido que plantear el debate sobre la legalización de las drogas en medio de su guerra.

Por supuesto, en el contexto latinoamericano, los cambios en Washington se han visto reflejados en un evidente recorte presupuestal de los EE.UU. a sus programas antinarcóticos, en circunstancias que el Perú sufre las consecuencias de la recuperación del narcotráfico, más cultivos de coca, más droga producida, más virulencia de las organizaciones, más gente producida y menos recursos para la Policía Nacional.

Las circunstancias de la solicitud del Presidente, no pueden haber sido más inoportunas en el plano doméstico. Primero, critica a Obama por haber puesto todo el dinero en Colombia permitiendo el surgimiento del narcotráfico en el Perú, desconociendo la lógica del “efecto globo” con la que funciona la geopolítica mundial de las drogas. Semanas antes, el Ministerio de Economía había dejado desfinanciado el PIR (Programa de Impacto Rápido) de Devida. Luego, viene toda una oleada de normas para incrementar las labores y responsabilidades de la Policía incorporando incluso decisiones para el ingreso de las fuerzas militares en la lucha en el Vrae. Lo reiteramos, las experiencias de México y Colombia dejan varias lecciones, entre otras, que la pelea contra el crimen organizado del narcotráfico es, debe ser esencialmente policial y no castrense.

Es lógica la sensación de resentimiento que existe en los políticos y funcionarios peruanos por la reducción de la asistencia militar, la misma que se encuentre en US$37 millones para el 2010. En un reciente evento organizado por el Centro de Investigación y Derechos Humanos (ver www.ciddh.com), se dejó traslucir el sentimiento de injusticia e inequidad que hay hacia América del Norte y Europa: allá se consume más del 70 por ciento de la cocaína que es demandada a los campesinos pobres andinos, las políticas proteccionistas no favorecen el desarrollo rural en esas zonas (no en la costa agro industrial sino en Monzón o el Vrae) y encima se disminuye el presupuesto de la Policía.

Es en este contexto que deben ser entendidas las declaraciones de García, pero debe entender que los profundos problemas y vacíos que deja su administración en relación al narcotráfico no pueden ser llenados llamando al Quinto de Caballería….eso solo ocurre en Hollywood.

Ricardo Soberón Garrido
Colaborador

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