Ollanta Humala: entre el gravamen minero y el Lote 88

A 365 días de asumir las riendas del país, dos han sido las principales ofertas electorales del actual Presidente: el Gravamen Minero que permitiría una recaudación aproximada de S/. 3,000 millones anuales (sólo se recaudaría la mitad de este monto) y la recuperación oficial de la totalidad de las reservas del Lote 88 para el mercado interno (aún no se oficializa). Si bien Humala Tasso tranquilizó al sector empresarial y a los agentes económicos con la designación de Luis Castilla y la ratificación de Julio Velarde, como titular de la cartera de Economía y Finanzas y del Banco Central de Reserva, respectivamente, esto generó desconfianza en el otro grupo de peruanos que confiaron en él.

| 28 julio 2012 12:07 AM | Especial | 3.1k Lecturas
Ollanta Humala: entre el gravamen minero y el Lote 88
12 MESES DE GOBIERNO

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Las felicitaciones y aplausos al gobierno por cumplir una de sus principales promesas electorales no se hicieron esperar. No obstante, al día siguiente del anuncio presidencial, el titular de Perupetro, Aurelio Ochoa, requerido por la prensa informaba que “aún faltaba” formalizar la recuperación del Lote 88.

“Si se hace una suma simple y se obtiene una especie de promedio mensual, se podría decir que no se llega a los S/. 3.000 millones como se dijo en un principio, pero faltaría ver un poco más. Todavía no se ha hecho una proyección al respecto”, expresó Sandra Mosqueira, analista del Programa de Vigilancia Ciudadana.
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La llegada de Ollanta Humala Tasso a Palacio de Gobierno provocó inicialmente mucha incertidumbre en el sector empresarial que -apostó claramente sus cartas por la candidata fujimorista- y esperanza en millones de peruanos de escasos recursos. Y es que el discurso del ahora jefe de Estado durante la campaña electoral, en temas claves como recuperar la soberanía del gas del Lote 88 y aumentar los recursos que pagan las empresas mineras, ilusionó a más de uno.

La pataleta empresarial con el nuevo gobierno se evidenció el lunes 6 de julio del 2011 (un día después de la victoria en las ánforas del actual mandatario sobre la representante del fujimorismo), cuando la Bolsa de Valores de Lima (BVL) tuvo la mayor caída de su historia al desplomarse 12.5 puntos porcentuales a consecuencia de los especuladores bursátiles.

En los días posteriores el mercado bursátil continuó con su tendencia negativa pero sin repetir la histórica caída de inicio de semana. Desde el sector empresarial y los agentes económicos se le pedía, casi exigía, al flamante presidente señales que continuaría con el actual modelo económico de libre mercado que incluía la independencia del Banco Central de Reserva (BCR), caso contrario “pronosticaban” que la BVL continuaría su tendencia a la baja.

La respuesta presidencial no tardó y el 17 de julio del 2011 ratificó a Julio Velarde como presidente del BCR y, siete días después, nombró a Luis Miguel Castilla Rubio como ministro de Economía y Finanzas. Las designaciones agradaron al sector empresarial y agentes económicos y “sorpresivamente” la BVL también empezó a recuperarse.

Por esos días diferentes analistas económicos independientes cuestionaron la manera como un “grupo de especuladores” hacían que la BVL se derrumbara aprovechándose “que el mercado bursátil peruano es bastante pequeño y con apenas una pequeña parte de salida de capitales” ésta se venía abajo.

Empero la designación de Castilla y la ratificación de Velarde no fue bien vista por el grupo de economistas denominados de “La gran transformación” que pedían un cambio de la política económica para no seguir basando el crecimiento del Perú de los precios de las materias primas.


El Consorcio Camisea se ha negado a firmar una adenda devolviendo al Estado los 2.5 TCF del Lote 88.

GRAVAMEN MINERO
Para finales de setiembre de 2011 culminó las negociaciones entre el Estado y la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía y acordaron que las empresas mineras pagarían aproximadamente S/. 3,000 millones anuales durante los próximos cinco años, por la imposición de un gravamen especial a las empresas mineras con contratos de estabilidad tributaria; un impuesto especial aplicado a las mineras sin contratos de estabilidad y la modificación del sistema de regalías.

El gravamen adicional -no impuesto- que aporta a los planes de inclusión social del presidente Ollanta Humala se aplicará a las utilidades operativas de todas las empresas mineras.

Lo conseguido en el papel (S/. 15,000 millones para los próximos cinco años) significó un gran avance comparado con los de S/. 2,000 millones que recaudó con el óbolo minero la gestión aprista durante su segundo quinquenio de gobierno.

Pero la clarinada de alerta la pusieron algunos economistas y organizaciones no gubernamentales que advertían en agosto del 2011, y meses después, que los S/. 3,000 millones no eran fijos y que el monto podría ser mucho menor.

Transcurrido casi nueves meses desde que se implementó el gravamen minero, las voces que indican que no habría sido un acuerdo brillante y millonario se están empezando a escuchar.

Recientemente, un estudio de la ONG Propuesta Ciudadana reveló que sólo en el cuarto trimestre del año pasado, cuando se inicio con el nuevo sistema impositivo, el fisco recaudó S/. 411 millones. Y si esto se multiplicará por los cuatro trimestres del año, apenas se obtendría por parte de las mineras S/. 1,644 millones. Es decir, prácticamente el 50 por ciento de lo anunciado en setiembre del 2011.

Sandra Mosqueira, analista del Programa de Vigilancia Ciudadana, informó que en el primer cuatrimestre de este año –según información de la Sunat- se ha recaudado por gravamen minero S/. 338,7 millones; mientras que por impuesto especial se ha obtenido S/. 159,2 millones.

“Si se hace una suma simple y se obtiene una especie de promedio mensual, se podría decir que no se llega a los S/. 3.000 millones, pero faltaría ver un poco más. Todavía no se ha hecho una proyección al respecto”, expresó.

En opinión de Epifanio Baca, responsable del área Vigila-Perú de Propuesta Ciudadana, no se ve una mejora en la recaudación del Estado por parte de las empresas mineras. “Lo que se esperaba es que cuando las empresas que tenían contratos de estabilidad tributaria ingresen al nuevo régimen de la regalía y gravamen, la recaudación iba a ser mayor quizá en un 20%; sin embargo, la cifra es prácticamente la misma”, indicó Baca.

RECUPERACIÓN DEL LOTE 88
Durante su segunda campaña presidencial el actual presidente Ollanta Humala afirmaba que en un eventual gobierno nacionalista no se exportaría “ni una molécula más del gas de Camisea”. Y durante sus primeros días de gobierno reiteraba que recuperaría -durante los tres primeros meses de su mandato- los 2.5 trillones de pies cúbicos (TCF, por sus siglas en ingles) del Lote 88 que el Consorcio Camisea mantiene como garantía en bancos internacionales.

Las negociaciones para la recuperación de los 2.5 TCF de gas natural para el exclusivo uso del mercado interno recayó en Perupetro, empresa estatal que apostó –según su propio presidente Aurelio Ochoa- por el diálogo como herramienta para recuperar el insumo natural.

Empero la estrategia estatal no prosperó y en diciembre 2011, tras algunas reuniones con representantes del Consorcio Camisea, Aurelio Ochoa decidió suspender las negociaciones hasta el primer cuatrimestre de 2012 debido a que el consorcio privado no tenía nada concreto que ofrecer.

Pero las negociaciones entre el Estado y el Consorcio Camisea continuaron a otro nivel y con un cambio en el equipo estatal (ahora negoció el Ministerio de Energía y Minas). Fue así que el 3 de abril de 2012, el presidente Ollanta Humala anunció desde Cusco a todos los peruanos que el gas natural del Lote 88 ha sido recuperado para el íntegro uso del mercado interno.

Las felicitaciones y aplausos al gobierno por cumplir una de sus principales promesas electorales no se hicieron esperar. No obstante, al día siguiente del anuncio presidencial, el titular de Perupetro, Aurelio Ochoa, requerido por la prensa informaba que “aún faltaba” formalizar la recuperación del Lote 88.

En otras palabras, los 2.5 TCF siguen en manos del Consorcio Camisea debido a que falta firmar la modificación del contrato entre el Estado y el Consorcio Camisea para formalizar los acuerdos, objetivo que a la fecha no se ha logrado.

Esto se debe a que el anuncio del presidente de la República, Humala Tasso, sobre la recuperación del Lote 88 para el mercado interno se basó en una carta de intención enviada por el Consorcio al Estado “por la cual las empresas integrantes del Contratista del lote 88 y la empresa Perú LNG hacen saber su decisión de sustituir el compromiso de reserva del lote 88 para la exportación… por un volumen igual procedente de otros lotes…”

Empero esta sustitución estaba ligada al descubrimiento de gas natural en otros lotes u otros mecanismos. Ni uno, ni otro sucedió y los 2.5 TCF de gas del Lote 88 sigue en manos del Consorcio. Y lo más preocupante es que la negociación entre Perupetro (según el DS 008-2012-EM, se designó a esta empresa estatal para encargarse de oficializar la modificación del contrato) y el Consorcio no avanza.

“No vamos a patear el tablero”, ha dicho en más de una oportunidad Aurelio Ochoa consultado por periodistas locales sobre hasta cuándo Perupetro esperará al Consorcio para oficializar la modificación del contrato del Lote 88.

Paralelamente Perupetro batallaba con el consorcio para que pague impuestos por un total de US$ 50 millones por desvío de embarques de gas al exterior, pero esa batalla le ha costado el cargo a Aurelio Ochoa, pero esa es otra historia.

Por ahora si bien a Humala le ha ido bien en el tema económico y ha mejorado considerablemente su relación con el sector empresarial todavía tiene una tarea pendiente sobre estos dos temas.


Wilder Mayo
Redacción

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