Modernización y nacionalismo económico

¿A dónde va Rusia? Después de más de 20 años del derrumbe de la Unión Soviética esta pregunta está todavía vigente. En el lenguaje popular en Rusia se dice irónicamente que de lo que hay actualmente en Rusia 100 por ciento no es socialismo, pero 300 por ciento tampoco capitalismo.

| 10 noviembre 2011 12:11 AM | Especial | 3.7k Lecturas
Modernización y nacionalismo económico
A DÓNDE VA RUSIA

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De tal manera, que lo que existe en Rusia, como afirman algunos analistas, no es capitalismo; algunos lo tipifican como “capitalismo parasitario”. En todo caso, Rusia se encuentra todavía en un período de transición, un período de búsqueda, en el cual se tiene que definir el rumbo del país y qué sectores sociales van a liderar este proceso.

Después de más de veinte años de apertura del mercado interno y liberalización de la economía, Rusia se orienta al nacionalismo económico y se ve obligada a reorientar su posición en la economía mundial.
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La herencia de la economía planificada destruida por la economía de mercado y la forma cómo se introdujeron las reformas de mercado en Rusia ocasionaron serios problemas socio-económicos estructurales.

La transición al modelo de mercado fue aprobada en octubre de 1991 en un marco internacional donde predominaba el pensamiento neoliberal. En enero de 1992, se instituyó la propiedad privada y se liberalizaron los precios lo que llevó su crecimiento a finales de 1992 por 150 veces (sólo en 1996 se logró reducir la inflación al 1% mensual). El gobierno aplicó una política monetaria restrictiva. Se abrió el mercado interno con la esperanza de atraer inversiones extranjeras. Se eliminaron muchas formas de apoyo social que existía en la Unión Soviética, por ejemplo, el otorgamiento de vivienda gratuita a cierta categorías de ciudadanos.

Aparecieron instituciones privadas de crédito que muy activamente practicaban la especulación en el mercado nacional financiero, al mismo tiempo que Bancos extranjeros ocupaban espacios importantes en el sistema financiero ruso. El curso del Rublo cayó en 1000 veces en los últimos 20 años.

En la década de 1990 se llevó a cabo la privatización en gran escala de propiedad estatal. El capital extranjero en vez de invertir en nuevas industrias optaron por comprar recursos naturales y energéticos, los sistemas de comunicación, etc. aconteciendo una reventa de los recursos y empresas. Al mismo tiempo que Rusia cedía a la presión de los centros del capitalismo, quienes exigían la aplicación de las reformas con el conocido “chantaje”, “si no aplicas no vendrán las inversiones”. Una especie de humillación a un país que en la segunda mitad del siglo XX era respetado y tratado de igual a igual en las relaciones internacionales.

Pero las inversiones no llegaron como se esperaba. Al contrario aumentó la fuga de capital al extranjero. Conocida es la historia del ingeniero V. Ponomarenko que llevó a Francia 40 mil millones de dólares que es mucho más de lo que ingresó en capital a Rusia en el tiempo de las reformas capitalistas, que se estiman en cerca de 7 mil millones. No hay un cálculo exacto del daño ocasionado por la fuga de capital a la economía nacional.

Como resultado de las Reformas Rusia se convirtió en un país dependiente de las exportaciones de materias primas. Su exportación se orienta en casi un 100 % a la exportación de recursos naturales como el petróleo y el gas. El país ha sufrido un proceso relativo de desindustrilización después de la apertura de su mercados internos, y a raíz del derrumbe de la URSS perdió el autoabastecimiento.

La implantación del capitalismo provocó una seria redistribución del ingreso. Como resultado de más de diez años de reforma, el 40% de la población ha perdido ingresos y aumentó la brecha entre pobres y ricos. Así por ejemplo el ingreso real del 20% de los más pobres se redujo en 1,5 veces y los ingresos del 20% de los más ricos se duplicaron (en los últimos años esta situación ha mejorado en algo debido principalmente a la suba de los precios del petróleo de 10 hasta 100 dólares por barril).

La ejecución del experimento capitalista en Rusia ha carecido de liderazgo. ¿Cómo construir capitalismo en un país donde no existe burguesía, una clase capitalista experimentada? Históricamente Rusia tuvo un desarrollo capitalista muy corto y su clase capitalista fue destruida por la revolución rusa. Quiénes han realizado el papel de locomotora de las reformas: ¿ex-miembros de la Nomenklatura y del aparato soviético, discípulos del neoliberalismo graduados en el extranjero o los llamados “nuevos Rusos” o los nuevos Ricos de Rusia? Todos ellos no han tenido la capacidad y la experiencia necesaria para ejecutar y cumplir este papel. Los “nuevos Rusos” por otros también llamados “compradores” se han dedicado entre otras cosas a extraer capital de Rusia, es decir, a descapitalizar al país.

De tal manera, que lo que existe en Rusia, como afirman algunos analistas, no es capitalismo, algunos lo tipifican como “capitalismo parasitario”. En todo caso, Rusia se encuentra todavía en un período de transición, un período de búsqueda, en el cual se tiene que definir el rumbo del país y qué sectores sociales van a liderar este proceso.

En Rusia hoy se discute cada vez más sobre la modernización del país como una alternativa a la situación actual. Una modernización como “un sistema de medidas y acciones (profundas reformas institucionales) para enfrentar su atraso económico y tecnológico en relación a algunos países occidentales desarrollados”.

Pero cabe preguntarse aquí ¿qué tipo de modernización quiere realizar Rusia? ¿ continuar el proceso de cambio que tuvo lugar en el país en los últimos veinte años bajo el lema de las reformas de mercado o realizar la modernización de una manera nueva?

La proclamación de la política rusa de modernización de la economía nacional ha coincidido con el vigésimo aniversario del comienzo del proceso de reemplazo del sistema de gestión económica de comando por el sistema de mercado.

¿Pero por qué sólo ahora se tomó la decisión de modernizar la economía rusa como agenda gubernamental para el cambio y no diez años antes, cuando ya se observaba el retraso del desarrollo de la economía en comparación a los países más desarrollados? ¿es éste modelo de modernización el proceso que permitirá a Rusia alcanzar al Occidente?

Cabe señalar que en Rusia históricamente se produjeron al menos tres modernizaciones: 1 - después de la abolición de la servidumbre en 1861 relacionada con el desarrollo del capitalismo en Rusia; 2 - en los años 20 y 30 del siglo XX relacionada con la restauración de la economía y la industrialización del país y la construcción del “socialismo”, y 3 - se inició en la década de 1990 y marcó la transición hacia una economía de mercado.

Los principios de estas modernizaciones son muy similares a la de los japoneses. Todos ellos precedidos por una profunda crisis económica, y el crecimiento de urgentes necesidades de renovación. Además, por regla general, se realiza una búsqueda de recursos para la ejecución de las reformas a expensas de la democratización y la liberalización de la sociedad. En Rusia de la post-reforma del siglo XIX, este recurso fue la liberación de los campesinos de la servidumbre y en la URSS de los años 20-30 la creación del Estado de trabajadores y campesinos, y en menor grado, la ampliación formal de los derechos económicos de los trabajadores. En la medida como estos recursos se fueron agotando y ya no podía proporcionar un alto crecimiento económico fueron reemplazados por otros.

En la URSS del tiempo anterior a la II guerra mundial fue la represión y el uso generalizado de la obligación no económica de sus propios ciudadanos los que comprometieron la idea misma de la reforma y condujo a graves conflictos socio-económicos y después al cambio del rumbo y la contrareforma.

El éxito de la modernización de Japón en la posguerra se define no tanto en el hecho de que las innovaciones fueron aplicadas en una escala masiva sino a que “no estaban cargadas con altos costos”. Es por eso que Rusia debe prestar atención al hecho de que su aplicación debe ir acompañada con una reducción de costos.

Respondiendo a la pregunta anterior sobre el carácter de la modernización rusa, cabe señalar que, al parecer, es el comienzo de una modernización nueva, que, aunque no es contrareforma, está diseñada para cambiar fundamentalmente la situación actual en Rusia y llevarla a un nuevo nivel de desarrollo tecnológico y socio-económico. Después de más de veinte años de apertura del mercado interno y liberalización de la economía, Rusia se orienta al nacionalismo económico y se ve obligada a reorientar su posición en la economía mundial.

El desarrollo de Rusia con ritmos anteriores y en la misma dirección no es suficientemente eficiente. Es necesario una definición clara de los recursos que podrían ser la fuerza impulsora de la nueva modernización, de los métodos más eficientes para su implementación, de una base ideológica clara que una a la mayoría de la sociedad y un cambio de las “reglas de juego”. La peculiaridad de la modernización rusa es que trata de combinar dos procesos, por un lado, la ampliación de las reformas más importantes ya realizadas y, por otro lado, darles un nuevo impulso y una nueva dirección.

De acuerdo al plan de modernización actual se piensa realizar una serie de reformas institucionales para garantizar una gestión más eficaz de la economía. Entre otras, una reforma contra la corrupción, la reorganización de las reglas para las licitaciones públicas y una distribución más clara del presupuesto del Estado. Actualmente, existen grandes abusos por parte de funcionarios y la administración pública, y aún no se soluciona el problema de la corrupción en el país. Así, sólo en el sector de la vivienda y servicios públicos se valora la corrupción en 35 mil millones de rublos (más de 1 mil millones de dólares).

Rusia, frente a la situación actual de cambios en el mundo, se ve obligada a modernizarse efectivamente. En los proximos años seremos testigos si lo ha logrado o no.

Las ideas de Colbert
Para responder veamos la experiencia mundial en la aplicación de políticas de modernización. Históricamente, la primera experiencia de política de modernización fue realizada en Francia en el siglo XVII por el político J.B. Colbert, que en la historiografía se conoce como “Colbertismo”.

En Europa del siglo XXI las ideas de Colbert encuentran hoy recepción y comprensión. Los representantes del neocolbertismo en Italia y Francia se basan en posiciones del nacionalismo económico y creen que la economía estatal y nacional en los procesos de gestión de la modernización debe resistir a la globalización. Los representantes del neocolbertismo consideran entre otras cosas que una de las principales tareas de la modernización es la creación de condiciones para enfrentar la crisis global a través de la creación de nuevos sistemas nacionales, tales como compañías de inversión pública que ejerzan control sobre las empresas nacionales.

El ejemplo de Japón es interesante ya que su modernización se realizó por primera vez como un gran proyecto dinámico, que unificó a toda la nación y donde el Estado y la gran Empresa tuvieron un papel decisivo.

Así, en el mundo actual hay principalmente dos experiencias de modernización: una es el neocolbertismo en Europa unida, relacionada a la política del nacionalismo económico. La otra es típica de los países asiáticos y se centra en el modelo japonés. El nacionalismo económico propagado actualmente en algunos países latinomaericanos se perfila como una nueva experiencia de modernización.


Rubén Cárdenas y Oleg Misko
Colaboradores

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