Medicamentos: La gente o la industria

¿Se dejará presionar el nuevo Ministro de Salud por la industria farmacéutica, o mantendrá una política a favor de la salud y el bolsillo de la población?

| 14 agosto 2011 12:08 AM | Especial | 1.9k Lecturas
Medicamentos: La gente o la industria
ANÁLISIS

Más datos

Datos reveladores

Si se desea conocer algunas de las formas en que opera la industria farmacéutica, puede hacerlo vía el libro Los fármacos en la actualidad, antiguos y nuevos desafíos. En este libro podrá conocer acerca de la infiltración de la industria en las facultades de medicina, las aberraciones en los ensayos clínicos, la invención de enfermedades para introducir medicamentos en el mercado, la falsificación de estudios en revistas científicas de reconocimiento mundial, entre otras perlas. http://www.saudecoletiva.ufsc.br/Barros1.pdf
1934

Los televidentes peruanos se deben haber percatado de que ahora la publicidad de medicamentos muestra en la parte inferior de la pantalla las contraindicaciones del producto. Así, nos enteramos de que algunos de los medicamentos más populares afectan ciertos órganos y tienen una serie de contraindicaciones.

¿Por qué los peruanos hemos debido esperar décadas para que las industria farmacéutica cumpla el deber que le compete tal y como se da en otros países? Pues porque recién el Estado a través del Ministerio de Salud decidió hacer frente a los enormes intereses farmacéuticos.

Cambios positivos
Es en ese contexto que se deben entender las reacciones de ciertos gremios que representan a la industria, cuestionando la aprobación del Reglamento de la Ley 29459 de los Productos Farmacéuticos, Dispositivos Médicos y Productos Sanitarios.

Sucede que el reglamento establece mecanismos para mejorar la calidad de los medicamentos vía una evaluación, superando una etapa negra, pues cualquier pastilla podía ser autorizada para su uso con simples declaraciones juradas. Esto provocó la expansión de importadoras, boticas y negocios relacionados. Como vemos, un avance notable.

Se establece también la exigencia del cumplimiento de Buenas Prácticas de Distribución y otras, para las empresas peruanas y extranjeras, lo cual permitirá un manejo de calidad de los procesos farmacéuticos.

Además se tendrá control de calidad del primer lote a comercializar desde entidades autónomas (no por la misma industria), y se hace posible establecer un programa de pesquisas para cautelar el buen estado de los productos en el mercado. Ello unido al mantenimiento de Buenas Prácticas de Distribución (BPD), permitirá que los ciudadanos cuenten con medicamentos de calidad. Y entonces ¿por qué tanto salto si el piso está parejo?

Continuar lo avanzado
Lo que sucede es que por fin se establecen reglas de juego claras en beneficio de la población. La industria ha sentido la pegada de la gestión anterior del Ministerio de Salud con Oscar Ugarte y Víctor Dongo al frente de la Digemid, que impulsaron una importante campaña para desmitificar las versiones que pretenden atribuir poca efectividad de los genéricos.

En buena hora hoy más peruanos que sabemos que entre un medicamento de marca y uno genérico (bien hecho), no existe ninguna diferencia. Perdón, sí existe una tremenda diferencia, y es que uno de marca puede costar 100 veces más que uno genérico. Teniendo claro que se trata de un asunto de dinero, se entiende la reacción de la industria.

Por ello no es casual que ahora la industria lance toda una ofensiva para pretender atarantar al ministro de Salud, Alberto Tejada, que tiene todo para demostrar su real compromiso con la salud y el bolsillo de los peruanos.

Simplemente deberá continuar con la política de medicamentos trazada, respetar el reglamento y así poner por delante el interés público frente al de la industria. Si eso no sucede y la nueva gestión retrocede ante las presiones, se trataría de una actitud que cuestionaría el liderazgo de Tejada.

Extremos inaceptables
Hace unos meses el país conoció los extremos a los que puede llegar la industria cuando, a pesar de que se liberó de impuestos la importación de medicamentos para el cáncer con el objetivo de abaratar los costos, la reducción de precios no se produjo y la industria se siguió llenando los bolsillos con el sufrimiento de miles de familias peruanas. Y es que en estos temas no hay opción: o se está del lado de la población o del lado de las presiones y los intereses particulares.

Lo que debe quedar claro, es que lo relacionado con la salud no es pasible de ser enfocado sólo desde las relaciones de mercado. La salud es un derecho humano reconocido universalmente y todo lo que lo recorte o se le oponga debe ser afectado desde la protección del bien jurídico salud, utilizando todos los mecanismos legales y alcances del Estado para ello. Lo contrario es dejar a la población indefensa frente a una industria que ha demostrado desde hace décadas que su voracidad no tiene límites.

Es oportuno saber que el mercado de medicamentos en el Perú es de unos 1,500 millones de dólares anuales, y crece en un 20% anualmente. Es decir, hay pocos negocios más rentables que los medicamentos y las boticas. En ese mercado la participación de la industria nacional es cada vez mayor.

Lo que sucede es que los que antes reinaban ante la falta de regulaciones, hoy ponen el grito en el cielo y son capaces de presionar, difundir inexactitudes e infiltrar los organismos del Estado, de la sociedad civil y hasta de organizaciones de pacientes con agentes que hipócritamente dicen defender la calidad de los medicamentos cuando realmente buscan mantener el statu quo.


Alexandro Saco
Colaborador


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD