Los perros y el hortelano

Ni la izquierda ni la derecha dicen nada relevante sobre la COP20, menos los ambientalista peruanos, candidatos por tibieza a la jubilación adelantada.

| 08 diciembre 2014 07:12 PM | Especial | 1.7k Lecturas
Los perros y el hortelano
Los perros y el hortelano
Por: Julio Schiappa
1712

La COP20 es una reunión que reúne turismo burocrático con conferencias y reflexiones que no cambiarán el mundo calenturiento que nos rodea. En Lima no se decide nada relevante, la firme es la cita de Paris que debe establecer acuerdos vinculantes entre todos los países.

Los comunistas chinos, más prácticos que todos, han emprendido una rectificación radical en su política de avestruz de 30 años. Firmaron con Barack Obama hace unos días un acuerdo mucho más trascendente y menos costoso que la reunión de Lima. Nos adelantaron en cortar la mortadela.

El COP20 se da en un ambiente muy atípico. Perú asiste a una serie de recortes a las leyes de protección ambiental que van a contramano del pensamiento de activistas y burócratas de buena voluntad, asistentes al evento.

El medio ambiente quema en el país, gracias a la herencia productivista, inmediatista y sin sostenibilidad dejada por los ex Presidentes Alberto Fujimori y Alan García. El siempre prolífico García, anuncia un shock social que ya ha puesto los pelos de punta a medio país.

Recordar los shocks de Alan García es muy bueno para cambiar de rumbo en el curso de destrucción de la Amazonía, el más grande patrimonio de agua, fauna, flora y cultura indígena que le queda al país .

EL SÍNDROME DE GARCÍA

El 28 de octubre de 2007 el Presidente Alan García Pérez anunció en su artículo “El síndrome del perro del hortelano”, una serie de medidas para reactivar la economía, luego que su política de shock de inversiones fuera cuestionada.

García no había logrado, durante su primer año de gobierno, una inversión que superara los 2 mil 755 millones (de nuevos soles), que alcanzado por su antecesor, Alejandro Toledo. Sólo había cumplido con 10% del gasto toledista. El hombre estaba desesperado y acosado por la oposición.

En su artículo, Alan García resumía su pensamiento personal y el de un sector de intelectuales y empresarios llamado “el grupo de los Jueves” que había colaborado activamente en aportarle ideas al Presidente sobre el curso de la nueva política hacia la Amazonía.

En este grupo participaban destacados intelectuales como Luis Millones, Antonio Brack Egg (nombrado luego Ministro del Ambiente) y Fernando de Syzlo, y empresarios como Ricardo Vega Llona y Julio Favre, entre otras renombradas personalidades.

SHOCK COMO TEORÍA DEL DESARROLLO

La baja tasa de resultados en la inversión privada, en gran parte causada por la lentitud del aparato estatal y la corrupción que demoraba licitaciones y procesos para concretar los proyectos, había colmado la paciencia del mandatario y estimulado la idea de los “shocks” como impulso a las acciones de gobierno.

Un primer shock era disparar las inversiones en minería y agua potable, otro fue incentivar la inversión petrolera y productiva en la zona de selva. El concepto de shock como forma de gobierna, medía resultados, sin detenerse ante los efectos sociales y políticos de cada decisión gubernamental.

Y si nos remitimos a la producción bibliográfica de Alan García, es evidente que los “shocks” se inspiran en tesis maoístas como el Gran Salto Adelante, adonde el voluntarismo impulsa los proceso de desarrollo. Claro que el salto maoísta costó 25 millones de muertos en el país amarillo, aquí las vidas de 29 policías e indígenas.

TIERRAS OCIOSAS

Alan García definió en su artículo publicado en el diario El Comercio, una visión que ponía a la Amazonía como la primera oportunidad de inversión desperdiciada en el país:

El primer recurso (sin utilizar n.r.) es la Amazonía. Tiene 63 millones de hectáreas y lluvia abundante. En ella, se puede hacer forestación maderera especialmente en los 8 millones de hectáreas destruidas, pero para eso se necesita propiedad, es decir un terreno seguro sobre 5.000, 10.000 o 20.000 hectáreas, pues en menos terreno no hay inversión formal de largo plazo y de alta tecnología”.

Hasta ese punto era una reflexión superficial y poco informada. Luego se tornó en una política de estado. El Presidente García explicaba que se proponía dar en propiedad a inversionistas, terrenos de la Amazonía de 5.000, 10.000 o 20.000 hectáreas, dejando abierta la posibilidad de concesionar las restingas (playas de los ríos amazónicos).

INDÍGENAS INVISIBLES

Sobre los indígenas en aislamiento voluntario dijo:

Y contra el petróleo, han creado la figura del nativo selvático ‘no conectado’; es decir, desconocido pero presumible, por lo que millones de hectáreas no deben ser exploradas, y el petróleo peruano debe quedarse bajo tierra mientras se paga en el mundo US$90 por cada barril. Es preferible para ellos que el Perú siga importando y empobreciéndose.

La opinión presidencial tuvo amplio eco, especialmente en los medios escritos, cuya mayoría de propietarios y directores se solidarizaron con las tesis de García.

Sin embargo, el debate se centró en el análisis del modelo de desarrollo económico, el tema amazónico quedó en segundo lugar, y no fue objeto de especial atención de la ciudadanía.

Esta inclusión de las tierras comunales, sus bosques y ríos en las transacciones como bienes inmobiliarios se sostenía la tesis de las propiedades “de mano muerta”.

MÁS DE LO MISMO

El estilo voluntarista, sin planificación adecuada de las decisiones de gobierno, sin políticas preventivas de desarrollo, sin respeto a los indígenas, demostró ser una ruta con consecuencias, como la trágica confrontación en Bagua y el levantamiento de los indígenas Ashaninkas en la Selva Central del Perú, dos días después de los sucesos violentos en el punto carretero denominado la Curva del Diablo ¿Para qué sirve la COP20 si los líderes del país siguen pensando como Alan García el 2009?

Julio Schiappa


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: |


La Primera Digital

La Primera Digital

La Primera Digital

Colaborador 9324 La Primera Digital