“Los niños pueden frenar el bullying”

El experto colombiano Enrique Chaux, especialista en conflictos interpersonales y educación para la convivencia, estuvo de paso por Lima para participar como ponente en la conferencia “Del bullying a la convivencia escolar pacífica”, organizada por la Fundación Telefónica, en la que también participaron representantes del Ministerio de Educación.

En diálogo con LA PRIMERA, Chaux nos dijo sobre las estrategias contra el bullying, las experiencias para cambiar esa situación y los avances para revertir este problema social.

| 30 marzo 2013 12:03 AM | Especial | 5.4k Lecturas
5487

—¿Qué errores se cometen en los colegios para enfrentar el bullying?
—Hay varios errores que se cometen en las escuelas con frecuencia. Uno de ellos es identificar a quien está siendo el agresor y pararlo enfrente de todos sus compañeros para avergonzarlo. Esa práctica termina victimizando a quien ha sido agresor, pues le genera vergüenza y con eso puede pasar de agresor a víctima, debido a los comentarios y ataques que recibe de los demás. Además, esto puede llevar a que el agresor salga con mucha más rabia y en vez de comprender el daño que está haciendo, puede redirigir su rabia hacia otros. Entonces, pienso que a veces eso que puede ser bien intencionado, puede ocasionar todo lo contrario.

—Además de esto, ¿qué otra supuesta “solución” es un error?
—Otra práctica muy común es decirles frecuentemente a los estudiantes que tienen que ser buenos y respetuosos, repitiéndoles permanentemente los valores. Repetir esa importancia no les da estrategias para manejar esas situaciones. Ayuda a construir el discurso, pero no se traduce fácilmente en acciones. Además, el aconsejarles que respondan con violencia ante las agresiones es peor, porque la violencia genera más violencia.

—Ante esto, ¿qué estrategias deben tomarse?
—En primer lugar, es importante darles a los estudiantes un rol que esté de acuerdo con sus capacidades, como el de intervenir cuando estén maltratando a un compañero, y decir “no más, ya déjenlo tranquilo”. Eso es algo que sí pueden hacer, y es mucho mejor. Otra estrategia es que pidan ayuda a los adultos cuando vean una situación compleja. Eso es muy importante, sobre todo cuando hay niños pequeños. Pero no pueden convertirse en los que juzguen y que definan lo que está bien o mal. Me preocupa cuando hay estudiantes que son elegidos representantes de los cursos, y les asignan funciones de adultos.

—¿Qué otras acciones hay que tomar para que los niños puedan controlar que no ocurran más casos de bullying?
—Lo primero es desarrollar en los estudiantes empatía, que puedan tener claro que las acciones agresivas hacen daño, y que sientan que si alguien está siendo maltratado, tienen la responsabilidad y el deber de actuar frente a eso. Si no, están siendo cómplices y contribuyen a que se mantenga esa situación. También es importante desarrollar estrategias sobre cómo pueden intervenir. Algo que puede hacerse es simular una situación, a manera de juego, en la que se esté maltratando a alguien, y ver la forma en que intervendrían en el juego. De esa manera desarrollan estrategias para frenar esas situaciones, pues cuando llega la situación real, ya saben cómo intervenir.

—Sin embargo, los niños tienen tendencia a participar del bullying, más que a evitarlo…
—Por eso es importante que, además de los juegos en clase, también puedan hacerse en medios virtuales. Hay programas escolares en los que dentro de la misma clase hacen simulaciones como las que ocurren a través del chat o en otras discusiones virtuales, en las que los niños pueden practicar para autorregularse y frenar situaciones en las que se insulta o maltrata a un compañero. Lo ideal es cuando las mismas estrategias curriculares incluyen esto. En Colombia desarrollamos una clase informática, donde los estudiantes tenían que hacer investigaciones sobre casos de maltrato, y crear estrategias con caricaturas para mostrar la gravedad de los hechos. Y de la misma manera en internet. En Finlandia hay un programa de juegos donde acumulan puntos a medida que evitan estas situaciones.

—Entrando al tema de los medios virtuales, muchas veces se aconseja a los padres que vigilen lo que hacen en internet, para evitar lo que se denomina ahora como “ciberbullying”. Pero esto podría perjudicar a los menores, porque pueden sentirse invadidos en su privacidad. ¿Hay otra alternativa?
—Cuando los niños son pequeños, sí es muy importante que los padres estén pendientes de lo que hacen en internet. Que miren qué lugares visitan, e incluso que usen mecanismos de control que impidan tener acceso a ciertos sitios. Sin embargo, cuando crecen un poco, allí realmente lo que más se necesita es que los estudiantes aprendan a distinguir entre lo aceptable y lo que puede hacer daño a otros. En ese último caso, no es necesario que los adultos estén vigilando o supervisando lo que hacen en internet, sino que los ayuden a desarrollar criterios para que puedan identificar ciertas situaciones, para que puedan controlarse y darse cuenta; eso es mucho más efectivo.

—En cuanto al papel de los medios de comunicación, ¿considera que deberían hacer una revisión de los contenidos que difunden, puesto que quienes no siguen los estereotipos que difunden pueden ser víctimas del bullying?
—Hay distintas estrategias en las que los medios de comunicación pueden cumplir un rol fundamental. Una de ellas es tratar de pensar siempre en el impacto que pueden tener los mensajes que emiten, y tener cuidado con aquellos que legitiman el uso de la violencia, donde hay personajes que son valorados y que, usando la violencia consiguen lo que quieren. Es importante mostrar esas situaciones, y ver que no es justificable.



AMÉRICA LATINA

—Los sistemas educativos de América Latina, ¿han contribuido a esta situación o se han descuidado?
—Debemos destacar que ahora hay mucho más conciencia sobre la importancia de estos temas. Los sistemas educativos de los países latinoamericanos ahora tienen muy claro que no deben estar solamente pensando en matemáticas o lenguaje; sino que deben pensar también en formar ciudadanos. Quizás todavía estamos crudos (sic) en cuanto al desarrollo de estrategias concretas sobre cómo hacerlo, pero creo que hay mucho más conciencia sobre cómo enfrentar el bullying, que se considera tan importante como la atención de las áreas tradicionales académicas de las escuelas.

—¿Y cómo estamos con respecto a los tratamientos de casos en los Estados Unidos y Europa?
—En los Estados Unidos, en Canadá, en Inglaterra y los países nórdicos, hay mucho más avances y trabajo: todos los colegios tienen políticas y estrategias. En América Latina sigue siendo un tema bastante nuevo, y tenemos iniciativas interesantes, pero aún están aisladas, y la mayor parte de los colegios están apenas empezando a pensar en cómo articularlas.

—El Perú, Colombia, y otros países de nuestra región han vivido situaciones difíciles, como dictaduras y procesos de violencia política. ¿Eso puede influir?
—Hace unos años hice un estudio mirando específicamente las regiones de Colombia donde hay conflicto armado, y, comparándolas con las demás donde no lo hay, encontré que hay más situaciones de bullying en los municipios donde existe este conflicto. Entonces, efectivamente en un contexto en el que se valora la violencia, y los adultos están plenamente involucrados, es más probable que los niños aprendan todo eso y se relacionen de manera más agresiva con sus compañeros.



La estrategia

COMIENZA EN LIMA Y CALLAO.
El responsable de la Estrategia Nacional contra la Violencia Escolar, del Ministerio de Educación, César Bazán, explicó que esta cartera ya tiene una estrategia para comenzar a combatir el bullying en los colegios del país, comenzando por Lima y Callao, capacitando a unos 600 maestros de 200 colegios de estas ciudades, en el marco de un proyecto piloto para diseñar estrategias de convivencia pacífica y mejorar el clima escolar.

SELECCIÓN DE COLEGIOS. Bazán reveló que esta iniciativa comenzará en agosto, previa selección de escuelas en las que se hará una evaluación de la incidencia de la violencia dentro y fuera de las mismas. Explicó que esta estrategia tendrá tres componentes, siendo el primero de ellos la realización de un diplomado universitario para los 600 docentes de las escuelas seleccionadas.

TRES AÑOS DE DURACIÓN. Los otros componentes son las ofertas a las escuelas de equipos de apoyo psicopedagógico que den herramientas a los maestros para prevenir el bullying en los colegios donde laboran. El último factor está referido a la vinculación entre la escuela y la comunidad donde está ubicada, con la participación de voluntarios que ofrezcan a los menores en conflicto actividades deportivas, artísticas, y hasta de emprendimiento. Bazán agregó que el proyecto tendrá tres años de duración y se extenderá a otras ciudades del país.


Víctor Liza
Redacción


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: | | | | | | | | | |


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD