Los indignados de Ica y el Congreso

Con resistencia a los embates mediáticos, digno de un combatiente Fedayín y con la capacidad de no perder de vista el horizonte, propia de un beduino, Daniel Abugattás hizo realidad su promesa monumental y exagerada de mudar 130 curules a Ica.

| 11 setiembre 2011 12:09 AM | Especial | 1k Lecturas
Los indignados de Ica y el Congreso
ANÁLISIS

Más datos

CUARTO MUNDO
La clave de la inclusión

A poco más de 200 kilómetros de Lima, hay un cuarto mundo que soporta la cruel realidad de un Estado que no funciona para ellos y que hoy intenta acercarse nuevamente. Quizás en este solidario reencuentro resida la clave de la inclusión de los pobres, que antes que social es psicológica, al sentir que uno pertenece a un país que se preocupa por uno.
1077

Al igual que las maratones de Ollanta Humala, que han demostrado que también se puede hacer periodismo corriendo, el titular del Legislativo ha demostrado que se puede usar ruedas para que se mueva el Congreso, usualmente lento y remolón.

Es un primer paso, pintoresco y bien peruano, pero que abre una ruta para mejorar la relación del Estado con la gente y que obliga a discutir cómo se puede acercar el pueblo a sus gobernantes.

Ya en el 2004 Giovanna Peñaflor, de la encuestadora IMASEN, en un trabajo sobre la representación en el Congreso de la República, concluía que la gente no diferenciaba entre un congresista y el alcalde distrital.

Creía que ambos tenían la obligación de hacer obras públicas y que los legisladores podían manejar el dinero para hacerlas realidad. Explicaba que este era un serio problema que desgastaba el capital electoral de los representantes dado que eran invadidos con un aluvión de pedidos, petitorios, reclamos y exigencias, imposibles de cumplir al carecer de iniciativa de gasto.

RELACIÓN DISTANTE
En el estudio aludido, se descubrió que la población no sabía a qué se dedicaba el Congreso, tampoco conocían los resultados de su trabajo, porque nunca leían las leyes, no participaban en audiencias públicas.

Un ciudadano lo dijo muy claramente en uno de los varios Focus Group del estudio: “antes yo jugaba fulbito y tomaba todos los sábados mi cervecita con él, pero desde que fue elegido, llega en una caravana de autos, con seguridad, se ha vuelto inalcanzable para mí que era su amigo”.

La pichanguita y la amistad, instituciones supremas de la cultura de barrio, fueron desplazadas por un nuevo código de valores y de mensajes importados desde Lima.

La relación y comunicación personal, intensificada durante la campaña electoral, había dado paso a una relación distante y no significativa, quebrada por los ritos del poder.

Esta crisis de relación, así expresada por un ciudadano, implicó una ruptura de lo cotidiano, de los lazos del lugar de origen y es, antes que nada, una ruptura emocional. “Como en el amor, la ruptura en política da lugar al despecho, el despecho al odio y éste al deseo de revancha en la siguiente elección”, señala en el libro “El Jardín de las delicias democráticas” un célebre psicoanalista de la política, Philipe Braud.

Por eso la gente aprecia, como en la caravana congresal a Ica, toda restitución de la relación, toda demostración de interés por los ciudadanos, todo quiebre del cotidiano olvido hacia los electores.

BENEFICIO
Otro concepto clave presente en el estudio de Peñaflor y en el de Braud, es el beneficio que la gente espera que le consigan los políticos. Braud dice -con franqueza brutal- que los políticos son ante todo “dueños de un stock de empleos o acceso a ellos, de relaciones e influencia para interceder por los ciudadanos en las decisiones del gobierno y una capacidad limitada para generar beneficios a favor de los ciudadanos”.

Cuando no hay beneficio, la relación es de rechazo y se profundiza la lejanía. En este caso la reconstrucción de la zona afectada por el sismo es un beneficio tangible que se debe haber expresado con potencia en las 43 audiencias programadas con los congresistas.

Además ¿qué mayor beneficio puede haber para un pueblo tan castigado como la renovada esperanza que la justicia, vía el parlamento y el parato judicial, ponga en la cárcel a tantas autoridades corruptas?

CONFLICTOS
Si hacemos un balance de los problemas con la legitimidad del Estado y del Congreso, encontramos que la función de representación es la que está en el centro de la crisis de las instituciones.

Los conflictos sociales que sacuden constantemente el país tienen su origen en esta ruptura psicológica de la relación Estado - ciudadanos, gobierno - electores, congreso - representados, funcionarios públicos - usuarios de servicios del Estado, que ilustran Peñaflor y Braud.

No son, estos conflictos, producto de redes secretas de agitadores, sino de consumidores de pésimos servicios públicos, de destinatarios de obras públicas que no se concluyen por ineficiencia y corrupción, de indignados que no tienen un canal para llegar a las autoridades que eligieron. Por eso el ensayo del Congreso al viajar a Ica, le quita el velo a una realidad patética: servicios de emergencia en hospitales de espanto, escuelas construídas sin presupuestar equipamiento de aulas y laboratorios, casas de utilería que no protegen del frío costero, cifras africanas de tuberculosis.


Julio Schiappa Pietra
Colaborador


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD

Deje un comentario

Espere...
0.710025072098