Lo negativo vende

Nos ha sorprendido gratamente un comentario de una columnista de un diario local, de línea muy diferente a la nuestra, por decirlo de alguna manera. Por encima de discrepancias, debo manifestar mi coincidencia con su enfoque sobre el culto a las noticias negativas que está caracterizando a los medios de comunicación peruanos, especialmente a la televisión.

| 01 julio 2014 08:07 PM | Especial | 2k Lecturas
Lo negativo vende
El culto a lo negativo
Por: Arturo Belaunde
2089

Y es que las pantallas nos dan cada mañana un amargo desayuno de sangre, violencia y escándalo, un cóctel carroñero de reporteros de madrugada que, por cierto, se asentó entre nosotros en los años noventa y que sirvió al poder de entonces para muy efectivos sicosociales que funcionaban para distraer a la opinión pública de temas más trascendentes, casi como una pastilla que causaba amnesia.

Lleva razón la columnista citada cuando reflexiona sobre el impacto que puede tener en la niñez, a lo que añadimos que también en el estado de ánimo y la moral de la sociedad, la exhibición cotidiana y morbosa de las miserias de la gran urbe calcutizada en la que se ha convertido Lima.

Coincido en que, como lo ha planteado esta columna en anteriores oportunidades, no todo puede ser crimen, violencia, corrupción y chabacanería, y que es inexplicable que estos elementos llenen los espacios de los medios, desterrando o arrinconando a hechos positivos que deben ensalzarse, para elevar la estima de la colectividad y darle señales positivas de que también hay logros, ética, solidaridad y frutos, en la vida cotidiana del país.

Hay quienes gustan del sensacionalismo y manipulan noticias en función de sus posiciones e intereses y que llegan al extremo de arrinconar a la justicia y la obligan a tomar decisiones draconianas bajo presiones mediáticas, lo que convierte a la prensa en una especie de policía, fiscalía, tribunal y verdugo que fabrica culpables aunque no sepa bien de qué, por ejemplo.

Cuando a los practicantes del periodismo sanguinolento y descalificador se les dice que también hay noticias positivas, suelen decir, arrogantes, que “las buenas noticias no venden” y citan el viejo concepto periodístico norteamericano de que si un perro muerde al hombre es algo normal, pero si un hombre muerda a un perro, eso es noticia.

Habría que decirles que ese dilema es dudoso, pues hay variantes positivas, como una historia en la que un perro salve a su amo o viceversa, que sería apreciada y celebrada, con emoción, por lectores y televidentes –algo sobre lo que nos ilustra la columna mencionada-, sobre todo en medio de tanta carroña noticiosa que parece que es lo único que saben vender algunos canales y periódicos.

Arturo Belaunde


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo:


La Primera Digital

La Primera Digital

La Primera Digital

Colaborador 9324 La Primera Digital

0.938946962357