Lima, ciudad desconocida

El decano del Colegio de Arquitectos del Perú-Regional Lima, Oscar Fernández, señaló que ninguno de los candidatos que postulan a la alcaldía de Lima, habla de la ciudad, “todos se refieren a los problemas que hay dentro de la ciudad”, dijo, para referirse a la falta de conocimiento que han demostrado a lo largo de la campaña, sobre las necesidades de una urbe que crece de manera caótica y contradictoria.

Por Diario La Primera | 26 set 2010 |    
Lima, ciudad desconocida
(1) Debe haber orden urbano en la capital peruana. (2) El decano Fernández pide pensar en la ciudad en serio.
Decano del Colegio de Arquitectos-Regional Lima, Oscar Fernández, señala que es necesario planificar el desarrollo de la ciudad.

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¿Y los profesionales?

En medio de todo este caos urbanístico, Fernández lamentó que ninguno de los candidatos a la alcaldía de Lima haya pedido la opinión técnica del Colegio de Arquitectos para reordenar la ciudad.

“Nadie ha dicho hasta ahora cómo debe crecer Lima, cómo debe afrontar sus problemas de transporte de manera integral, de qué manera deben ser sus espacios públicos y zonas de recreo, cómo deben planificarse los servicios a favor de la ciudadanía”, manifestó.

El representante de los arquitectos capitalinos agregó que este desconocimiento de los verdaderos problemas de Lima y cómo resolverlos es generalizado entre los postulantes al sillón municipal, pues, tampoco, “nadie dice por qué algunas zonas de Lima pueden ser densificadas y por qué otras no, así como tampoco nadie habla del problema de los suelos y laderas de los cerros”.

Fernández consideró que hasta el momento de la actual campaña electoral y cuando falta poco menos de un mes para las elecciones municipales y regionales del 3 de octubre, sólo uno de estos problemas de la ciudad, el transporte, ha sido abordado por quienes aspiran a gobernar la ciudad, aunque no con la debida profundidad.

Explicó que el planeamiento urbano toma su tiempo, y los candidatos deben tener en claro que existen problemas que requieren de atención inmediata como la seguridad, el transporte, el ornato, el recojo de la basura, entre otros, pero hay otras obras de la ciudad que deben ser desarrolladas en el mediano y largo plazos y que requieren de mayor financiación y estudio.

Es el caso, dijo, del necesario Metro Subterráneo que debe ser construido en Lima, y que en el desarrollo de todas sus etapas demandará entre 8 y diez años, lo que significa que algunos alcaldes no gozarán de los resultados de esta obra. “Pero es un proyecto que debe ser abordado por quienes tengan la responsabilidad de gobernar Lima”, añadió.

El decano del CAP manifestó que el caos del transporte actual es una consecuencia de la falta de planificación en el desarrollo de la ciudad, pues la decisión de construir un Metro como una obra de gran envergadura a favor de la ciudad debió tomarse hace 40 años. Desde la década de los 70’ existen dos proyectos de Metro, uno subterráneo y otro de transporte aéreo elaborado por la Cooperación Japonesa, los cuales deben estar empolvándose en los archivos de la Municipalidad de Lima, refirió.

Lima caótica
El cercano cambio de la autoridad edil, por otro lado, no ha propiciado el debate que se necesita para dotar a la ciudad de un Plan de Desarrollo Urbano. Desde hace años, Lima se caracteriza por un crecimiento caótico y contradictorio que a nadie parece preocupar, señaló el profesional.

Aunque parezca increíble, la capital, con sus nueve millones de habitantes, no sigue una planificación integral y mínimamente racional. El crecimiento urbanístico se apoya en una maraña legal y normativa que propicia en algunos casos incumplimiento o “bypaseo” de las normas y también corrupción.

Además del Reglamento Nacional de Edificaciones, existe el famoso decreto 29090 para el otorgamiento de licencias automáticas, su modificatoria Ley 29566; además de una interminable serie de normas y ordenanzas municipales, con fuerza de ley, emitidas por cada uno de los distritos de Lima, que convierten la edificación y expansión urbana en un tema de locos.

El arq. Fernández indicó que el CAP-Regional Lima recibe un sinnúmero de denuncias sobre irregularidades cometidas en la edificación de nuevos inmuebles, por ejemplo declarando que donde no se podía construir más de tres o cinco pisos, se ha levantado un edificio de 10 pisos y otras graves ilegalidades. “En todos los casos, el culpable es el municipio, ya que es el que otorga la licencia final de la obra”, precisó.

En este marco de desorden, existe además el vicio de lograr la aprobación de los proyectos de edificación vía el silencio administrativo, por el que se consigue la luz verde para la obra cuando de repente ese proyecto está violando normas elementales, precisó el decano.

El Colegio de Arquitectos-Regional Lima ha batallado incansablemente contra la Ley 29090 y ha solicitado declarar inconstitucional el otorgamiento de las licencias automáticas, pero, lamentablemente, el Tribunal Constitucional no nos dio la razón, añadió.

Otro aspecto que atenta contra el desarrollo armónico de la capital es que, como consecuencia del boom constructor, algunos promotores, con el afán de sacar más provecho al terreno, construyen departamentos cada vez más pequeños, en medidas que atentan contra el concepto de antropometría (sobre el hombre y sus medidas) y calidad de vida de los habitantes. “Son espacios que dentro de 10 años van a estar completamente tugurizados”, auguró.

Esvieta Topovic
Colaboradora

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