Las paradisía cas playas de Tumbes

El Perú no solo es reconocido como uno de los primeros países a nivel mundial por su imperante diversidad natural y deliciosa gastronomía; sino que también posee exuberantes playas que están en Tumbes, a cuatro horas de viaje por carretera desde Piura, donde peruanos y turistas pueden disfrutar de agua, sol, naturaleza y diversión al máximo en un mundo de magia fuera de la rutinaria vida de la ciudad.

Por Diario La Primera | 19 setiembre 2012 |  10.1k 
Las paradisía cas playas de Tumbes
Arena blanca, aguas tornasoladas por el reflejo del sol e imponentes palmeras, son los componentes básicos para un buen fin de semana. En el Perú existe un departamento pequeño geográficamente, pero gigante en cuanto a potencial turístico, que posee todas estas maravillas. Su nombre es Tumbes, ubicado en la frontera con el Ecuador y está a 1200 kilómetros de la capital.
TURISMO EN EL PERÚ

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ACTIVIDADES

Deportes náuticos no motorizados, tal como el navegar con Kayak, Shows todos los días, mini-curso de buceo en piscina, vóley, fútbol, cine para niños y talleres de baile y gimnasia rítmica.

PROYECTOS

Los proyectos cercanos y en proceso de construcción son: una sala de video juegos, discoteca a puerta cerrada, dos canchas de tenis y gimnasio.
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Desde hace no muchos años que Tumbes se transformó en uno de los mejores lugares para ir de vacaciones, descansar en familia o visitar para conocer gente de muchos lugares del mundo. Ceviche de mero, olas izquierdas perfectas, sol y cerveza bien helada son las palabras que se repiten a diario entre los turistas peruanos (en su mayoría provenientes de Lima) y extranjeros, maravillados por la hospitalidad, tranquilidad y calidez de la costa norte del Perú y su gente.

Y es que a lo largo y ancho de Tumbes existen diez paradisíacas playas (Máncora, Pocitas, Vichayito, Punta Veleros, Punta Sal, Zorritos, Colán, Lobitos, El Ñuro y Cabo Blanco), y una asombrante y colorida fauna ubicada en la Reserva Nacional los Manglares de Tumbes.

“Playas perfectas con atardeceres mágicos” o “increíbles vacaciones a orillas del mar” son algunos de los comentarios que describen la clave de las playas tumbesinas.

Existe una gran diversidad de turistas que visitan estas playas; ya sean exigentes familias que buscan pasar unas vacaciones extraordinarias, a simples mochileros que están de paso y sin darse cuenta, se quedan semanas atrapados por el encanto de dicha área natural.

“Una Amazonía sobre el mar”
A primera vista, pareciera que un pedazo de la selva, a la cual conozco como la palma de mi mano, hubiera venido a instalarse justamente en medio de un imperante mar, y de esta manera el paisaje representara un desquite de la costa que frente a su extensa aridez generó las más diversas formaciones vegetales que cubren desde el mar hasta los cerros. Bienvenidos al Santuario Nacional los Manglares de Tumbes.

Durante ocho horas, dos veces al día, el mar “despierta” para desbordarse del camino de los esteros o vías de agua y bañar las cuatro mil 850 hectáreas de manglares tumbesinos.

Si la diversión no fue suficiente en el Resort Decameron y necesita conocer algo de la selva, la música natural de los manglares será un rotundo relax para usted, si está en este lugar.

Durante el paseo recorrerá las islas del Amor, de los Pájaros y Hueso de Ballena y visitará los criaderos de cocodrilos y conchas “Pata de burro”.

La belleza natural es asombrosa. El paisaje parece una gigantesca obra de arte que se torna en un efectivo antiestrés. Por si fuera poco, el gorjeo de una variedad de 120 aves entre migratorias y residentes pone la nota musical para el baile, teniendo como pareja a la naturaleza.

Uno puede creer que está en la selva en medio de las montañas y animales, pero en realidad estaba parada en la provincia de Zarumilla, Departamento de Tumbes, a 24 kilómetros al noreste de la ciudad, y a 1246 Km al norte de Lima. El clima de la zona es tropical y soleado gran parte del año, con temperaturas anuales medias del orden de los 25° C. Lluvias esporádicas entre diciembre y marzo. Siendo la mejor temporada para visitar el santuario entre los meses de abril y diciembre.

EL MUNDO DE “TODO INCLUIDO”
Bajo la modalidad de “todo incluido”, frase que en la actualidad muchos reconocen como la libertad en el paraíso. Dicha forma llegó al país por primera vez, y para quedarse de la mano de la cadena de hoteles Royal Decameron, inversión colombiana que ahora sentó bases en nuestro país atrayendo a miles de turistas y convirtiendo las playas de Punta Sal en la ciudad hotel a orillas del mar, que a través de la imaginación trasladaría a cualquiera a las paradisíacas playas de Cancún o el Caribe.

Ya bordeaba la una de la madrugada del jueves 6 de setiembre, cuando después de cuatro horas de viaje por carretera desde Piura hasta Punta Sal llegamos al lugar que según mi imaginación era como las playas que ya había visto en Lima. Sin embargo se presentó ante mí una ciudad Hotel llamada Royal Decameron Punta Sal, integrada por más de 17 bloques, cada uno de tres pisos, los cuales en total conformaban las más de 300 habitaciones, no tan lujosas como las de otros países, pero sí muy identificadas con la cultura peruana.

Al llegar lo primero que uno escucha es “sé libre y diviértete”, pero considerando la frase y llevándola a la práctica, todo ya estaba dicho. El hecho de mirar la naturaleza con la intensa luz de la luna sobre un kilómetro de playa, sentir el aire puro y oír el sonido del mar al compás de la música que sonaba en la discoteca a orillas del mar en el kilómetro 1190 de la carretera Panamericana Norte, ya significaba ser libre, lejos de la ciudad.

Como parte del pasaporte al mundo de “all inclusive”, la marca en la muñeca era un brazalete anaranjado que te decía relativamente bienvenido al mundo, no del infierno, si no del cielo, de un cielo que cubría la inmensa área que contiene tres restaurantes, dos bares, área de show y entretenimiento, estación de snack, spa, gimnasio, piscinas, canchas de tenis y un salón de convenciones para más de 500 personas. A los cuales podías acceder sin limitaciones.

A lo largo y ancho del área natural, la cultura peruana se hacía notar de manera imponente, pues desde los dibujos y adornos de culturas ancestrales (las líneas de nazca, el Señor de Sipan, entre otras) que en cada construcción se encontraban, pasando por los cuadros de pinturas representativas de las tres regiones que abarca el Perú (costa, sierra y selva) existentes en muchas de las habitaciones, hasta el plato de bandera peruano, “ceviche”, no se hacían extrañar dentro de una franquicia extranjera. Todo al estilo peruano.

Con la presencia de los más de 400 trabajadores, de los cuales un 95 % son de Tumbes, Piura y zonas aledañas, al servicio de las cerca de 500 personas que visitan a diario el balneario de Punta Sal y con un resplandeciente sol a la vista, al estilo selva, el día jueves daba paso a una vida fuera de la rutinaria vida de ciudad.

Desde una habitación simple con una “cama queen” y una cama adicional, y con una amplia mirada hacia la frondosa vegetación de plantas de coco combinado con el mar y las dos piscinas, el día iniciaba y la hora de desayuno ya corría desde las 7:30 y terminaba a las 10:30 de la mañana- el buffet era diverso, al gusto y dieta de cada uno- desde frutas, hasta plátanos fritos. El restaurante principal de tres compartimentos estaba lleno de ecuatorianos, colombianos y peruanos, todos juntos desfilando por el área del buffet, sirviéndose a su gusto y sin límites.

La hora de estar con nada más que agua salada por delante, encima de la arena y bajo el resplandeciente sol ya estaba cerca. Los visitantes todos juntos compartían una misma piscina y un mismo mar y entre las actividades, la gimnasia rítmica y los aeróbicos congregaban a un grupo no mayor de 15 personas entre mujeres y hombres.



En cuanto a tragos e infraestructura, todo tenía como resultado un olor peculiar que solo se disfruta en medio de la naturaleza y con uno de los cientos de tragos cortos a la mano-entre los cuales reinaba el Pisco Sour- como uno de los más pedidos. La madera como parte de la infraestructura natural no podía faltar en una construcción moderna en medio del desierto. Las ventanas y techos resaltaban en medio de los grandes y colgantes adornos de luz.

Y para los más pequeños de casa, en nombre del “todo incluido”, la nana se presentaba después de un debido requerimiento en el paquete de vacaciones y diversión.

Eran tres días y tres noches los que serían parte de la historia por contar, pero se hicieron cortos ante la belleza natural. La despedida se acercaba ya estábamos con el viernes por delante y esa noche jugaba nuestra selección contra los venezolanos, la expectativa se mantenía como parte del momento, después de una cena en el restaurant peruano “La Cebichería”, todos a reunirse en cualquier ambiente para vivir el partido, que por cierto resultó ser la bomba detonante para la diversión en la discoteca a la intemperie.

Una noche de despedida conociendo ecuatorianos, colombianos y chilenos que no dejaban de alabar al Perú al ritmo de la música. Los departamentos de seguridad y enfermería se encontraban en constante alarma.

Ya el sol del sábado hizo su aparición en las líneas ilimitadas del mar. Un desayuno en el gran comedor y un paseo total por las más de 26 hectáreas que demandaron una inversión de US$30 millones de dólares, ya era lo último que quedaba por hacer antes del almuerzo para luego emprender un viaje de cuatro horas de vuelta a Piura y más de una hora en avión a Lima. Una triste despedida se avecinaba, de seguro momentos que cientos de visitantes también vivieron después de haber conocido el mundo de “all inclusive”.



“HABITACIONES INCLUSIVAS”
Giuliana Palomino, Guest Service Manager Royal De Cameron, informó que como parte de dicha modalidad, en el Hotel Decameron cuentan con seis habitaciones especiales para discapacitados. Así que ahora no hay excusa válida para resistirse a disfrutar de un radiante sol cuando en Lima el invierno está fuerte.

Activó en un 60 %
El proyecto, de propiedad de la asociación empresarial Blue Marlín compuesta por la cadena de hoteles Decameron y el grupo peruano Nuevo Mundo y que lleva por nombre “Royal Decameron Punta Sal”, busca atraer tanto a turistas, nacionales y extranjeros, informó la Gerente Comercial de Decameron Perú, Marisol Chiroque.

“Vamos a apuntar a todos los turistas de Perú, así como de la región, de Europa, como de otros países del mundo. Hay que tener en cuenta que los extranjeros, sobre todo los europeos aman el Perú por su gastronomía y cultura tan rica, además porque tenemos costa, sierra y selva”, indicó.

Si bien no detalló cuáles serán las tarifas que cobrarán, sostuvo que estas serán competitivas “a fin de que el peruano de a pie pueda acceder a ellas”.

Conviene indicar que las obras del resort en Punta Sal se iniciaron en marzo y a la actualidad están en actividad hasta en un 60 %.

Decameron opera más de 30 complejos hoteleros en once países del Caribe, centro y Sudamérica, y África. En el Perú, ya están estudiando otros destinos turísticos para posibles nuevas inversiones.

SERVICIOS DE TURISMO
Decameron Explorer es el enlace directo a la cadena de Hoteles “Todo Incluido”, Hoteles Decameron. Si desea hacer turismo, Decameron Explorer le ofrece excelentes programas en cada destino y la mejor opción de servicio de transporte en la categoría más conveniente para usted.

Decameron Explorer ofrece tours adicionales a: Aventura en Máncora, Travesías en cuatrimotos (UTV’s), Santuario Nacional Manglares de Tumbes, Observación de ballenas, Paseos a caballo, Surf, Snorkeling y Deportes náuticos motorizados.

OPINIONES

Ecuatorianos
Juan Pablo Torres – “El Perú tiene una amplia gastronomía y una diversa naturaleza, es por esto que recorro todo el país, y este lugar es parte principal de su belleza- todo es excelente aquí-desde el sol hasta la arena”.

Ana Paula Rojas (21)- “Hemos tenido buenas recomendaciones de este lugar y aquí estamos disfrutando del paraíso peruano con la modalidad de todo incluido desde los pasajes, sol, aire puro, comida y bebidas peruanas, de todo para elegir”.

Andrea Checa Medina (24)- “El Perú como destino turístico es único, en el resort Decameron todo es bueno. Tenemos todo a la mano, naturaleza pura, piscina, mar, lujo y atención de primera”.

Peruanos

Isabel Busso De Porturas- “En el paraíso todo es perfecto. La comida peruana es buenísima, el sol imperante y el aire es puro. Todo está bien”.

Cristhyan Porturas Vinata - “Tenemos de todo para elegir en cuanto a servicios, comida, bebidas y diversión. Me recomendaron las playas de Punta Sal y el resort Decameron y no me arrepiento de venir desde Lima”.


Carmen López
Fotos: David Huamaní
Enviados especiales a Tumbes
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