La libertad termina siendo la víctima

El ataque a las Torres Gemelas el 11-S causó pánico en la población norteamericana. Por primera vez recibieron una agresión armada en su propio suelo e inmediatamente, aprovechando esta emoción colectiva, el presidente George Bush instauró un régimen de terror, anulando derechos ciudadanos instituidos por muchos años en ese país que se ufanaba de ser la Tierra de la Libertad.

| 11 octubre 2009 12:10 AM | Especial | 1.4k Lecturas
La libertad termina siendo la víctima
El miedo por el ataque a las Torres Gemelas fue aprovechado por Bush.
1421

Bush anuló el derecho de “hábeas corpus” (garantía contra la detención arbitraria) para extranjeros designados como “combatientes enemigos ilegales”, lo cual ha concitado el rechazo de ciudadanos y políticos norteamericanos que ven en esa acción el prólogo de la instauración de un “Estado policíaco”, como señaló Bill Goodman, director legal del Centro de Derechos Constitucionales en Estados Unidos.

“Si perdemos esta lucha, perdemos la democracia”, advirtió Goodman. “Bush y compañía -dijo- están determinados a destruir nuestra Constitución y Carta de Derechos; no podemos permitir que lo logren”.

Pero lo que ha indignado a la comunidad norteamericana e internacional es la legalización de la tortura en el país del norte, promovida por Bush y sus halcones. Intelectuales de la talla de los premios Nóbel Gabriel García Márquez, José Saramago y Adolfo Pérez Esquivel, rechazaron esta medida.

“El Congreso de EEUU acaba de aprobar una ley que justifica y propicia la práctica de la tortura mediante la autorización de interrogatorios coercitivos y la imposición del dolor físico y mental como procedimiento pretendidamente legal”, señala el texto firmado, además, por otros 51 intelectuales del mundo.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: |


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD