Innovemos en salud

Innovar significa mudar o alterar algo introduciendo novedades. Interesante por ello que el tema de la CADE 2011 sea éste; pero el asunto va más allá de la sola innovación, ya que debiera relacionarse con el contexto nacional, en el que por un lado están las personas que pueden acceder en mayor o menor medida al mercado de consumo, y las que observan las vitrinas y productos desde la distancia que les impone sobrevivir.

| 04 diciembre 2011 12:12 AM | Especial | 1.2k Lecturas
Innovemos en salud
ENFOQUE. Los empresarios hablan de innovación; el Estado también requiere de manera urgente de ésta, sobre todo en sectores como la salud.

Más datos

A BAJO COSTO
Atención primaria de la salud

La atención primaria de salud es la asistencia sanitaria esencial accesible a todos los individuos y familias de la comunidad a través de medios aceptables para ellos, con su plena participación y a un costo asequible para la comunidad y el país. Es el núcleo del sistema de salud del país y forma parte integral del desarrollo socioeconómico general de la comunidad.
1208

Los empresarios recién se están percatando que es inviable el desarrollo si no se incorpora a la salud como parte de éste (en el caso de la educación el consenso casi se ha logrado).

Oí las declaraciones de Carlos Durand de la Cámara de Comercio de Lima, en las que mostraba clara conciencia de que nuestros indicadores de salud demuestran la distancia que nos separa de ser una sociedad con bases sólidas para lograr el desarrollo y generar más riqueza.

BANDERA ROBADA
Desde hace décadas la salud pública sostiene la necesidad de ir hacia un modelo en el que se priorice la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad. Ríos de tinta han corrido por las direcciones y despachos de las instituciones responsables de la salud en el país, pero casi nada ha variado: el paradigma se limita a atacar la enfermedad. Se dirá que el cuidado de la salud es una actitud individual, pero ello no obvia que el sistema promueva y prevenga.

Resulta llamativo y paradójico que hoy en el Perú y en otros países, sea la industria farmacéutica la que se apropie de esta necesidad. Así, personas que sufren ciertas enfermedades crónicas, son identificadas por los laboratorios (habría que investigar cómo llega la información de la historia clínica a otras manos) y reciben llamadas telefónicas con consejería sobre su dolencia, visitas para facilitar una consulta, consejos, seguimiento.

El objetivo de la industria es “fidelizar” al cliente (no ciudadano) para hacerle creer que determinado medicamento es el único que lo puede ayudar; pero más allá de eso, lo que sucede es que el sistema de salud ha dejado este vacío, y todo vacío se llena.

Es indicativo que la lentitud estatal permita que intereses netamente comerciales se apropien una bandera tan relevante y sustancial para la salud pública como el cuidado primario y la prevención.

En el campo de la promoción sucede algo análogo, ya que son ciertas empresas las que incentivan decididamente la práctica deportiva o la adecuada alimentación, mientras que el Estado lo hace aún tímidamente.

TRAMITOLOGÍA Y CENTRO
Existe un campo en el que la innovación se reclama a gritos: la tramitología que los usuarios de los servicios de salud del Ministerio de Salud o EsSalud deben padecer para acceder a una atención.

No es ningún secreto que la carencia de un sistema informático básico lleva a que la gente deba acreditar una y otra vez su afiliación, o que los análisis tomados en un policlínico o centro de salud no sean aceptados en el nivel superior de la misma entidad. Solo estos dos casos (de tantos otros) hacen que la gente pierda tiempo y dinero; además impulsa a que opte por una alternativa distinta.

La salud pública hace mucho ha aceptado que el usuario/paciente es el centro sobre el que debe girar el sistema. Pues bien, en algunos países de nuestra región este concepto se ha materializado físicamente.

Existen así servicios de salud que han acondicionado su distribución para que el paciente esté físicamente al centro, en una sala de espera rodeada de los consultorios, de los espacios técnicos, farmacia, imágenes y demás necesidades para determinada dolencia; no es necesario que la persona deba andar de acá para allá.

Este tipo de innovación el sistema peruano requiere desarrollar, pues es injusto que además de soportar la enfermedad la organización sanitaria acentúe los padecimientos.

FLUJOGRAMA INCLUSIVO
Además, es indispensable observar los enrevesados flujogramas que aplican los prestadores de salud del Estado, ya que ahí se incuba la pérdida de tiempo, oportunidades, duplicidad de funciones, maltrato. Atacar ello no requiere cambios en las leyes ni aumenta el presupuesto, y los resultados serían rápidamente percibidos por los usuarios.

Es decir, el sistema puede y debe facilitar las cosas y eso está al alcance de una decisión. Por eso, no es exagerado sostener que ciertas instituciones se han organizado caóticamente para beneficiar intereses corruptos.

En buena hora hasta los empresarios vienen reconociendo que sin mejorar nuestros índices de salud el país no avanza. La salud es piedra angular de la inclusión y la extensión de derechos.

El Gobierno tiene el reto de comenzar a plasmar el ofrecimiento de contar con un sistema de salud universal que supere la fragmentación y el paradigma biomédico, y vaya hacia el ciudadano.

Habrá necesidad de normas y resolver temas macro como el financiamiento y la integración, pero, definitivamente, se puede ir aminorando la distancia con la gente, con innovación y sentido común.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD

Deje un comentario

Espere...
0.739353895187