Hallan tumbas de Huáscar y Atahualpa

Gran sorpresa, con una mezcla de admiración y hasta incredulidad, causó entre la concurrencia del auditorio de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) el anunció de la científica Natividad Vásquez Pérez, sobre la ubicación de las tumbas de los incas Huáscar y Atahualpa en un poblado de la región Cajamarca.

| 09 diciembre 2012 12:12 AM | Especial | 6.8k Lecturas
Hallan tumbas de Huáscar y Atahualpa
La investigadora asegura que en este ceramio en posesión de gente de San Miguel en Cajamarca se encuentra tanto la ubicación de la tumba como el testamento de Atahualpa.
CIENTÍFICA DICE HABERLOS UBICADO EN PUEBLO DE CAJAMARCA
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La información, que generó diversos sentimientos y opiniones de admiración entre los asistentes, se presento durante el foro “Los movimientos indígenas y sociales del Perú tienen la palabra. Propuesta al Encuentro Internacional en la Isla del Sol (Bolivia)”.

Apoyándose en grandes papelógrafos con figuras de cerámicas, telares, quipus y otras piezas de los antiguos peruanos, la especialista señaló que en el contacto durante 40 años con ancianos pobladores de zonas rurales de los Andes aprendió a descifrar los mensajes que dejaron nuestros antepasados en diversos vestigios, algunos de ellos en museos o colecciones del exterior.

En conversación con nuestro diario, precisa que para sus investigaciones de las culturas precolombinas combinó sus estudios de arquitectura, odontología, ingeniería ambiental y antropología con los informes recogidos en su largo peregrinar, principalmente en pueblos de Cajamarca, Cusco, Puno, Arequipa y la sierra de Lima, donde para inspirar confianza en los lugareños se dedicó a curar gratuitamente sus dentaduras.

“Fue en el poblado de Jangala del distrito de San Miguel de Pallaques de la provincia de San Miguel en Cajamarca donde encontré un ceramio de 22 centímetros que al estudiarlo dio los datos exactos de las tumbas de los hermanos Huáscar y Atahualpa con sus escudos distintivos y junto al entierro de grandes sabios de la época y de tesoros escondidos, pude llegar hasta la entrada de la tumba de Atahualpa.”

Su hallazgo, ya conocido entre varios campesinos del lugar, dio lugar a que el Instituto Nacional de Cultura de Cajamarca coloque un gran aviso en la entrada señalando que está prohibido entrar por tratarse de una zona intangible.

CASA REAL
“Se trata de una zona enorme y alta, muy camuflada y por el momento es imposible entrar porque está llena de sembríos, además creo que todavía no estamos preparados para conocer esos conocimientos que nos revelarían las tumbas reales de esos sabios extraordinarios que fueron los incas.”

Según Vásquez, quien publicó años atrás el libro “Biblioteca Prehispánica. Cultura Moche” con sus primeras investigaciones, las tumbas están en una Casa Real escogida por el propio Atahualpa cuando tuvo la certeza que sería ejecutado por los españoles. “Ahí se encuentran, según el testamento (el ceramio), restos de muchos otros sabios, de gente de la época y de quipus con valiosa información, aparte de oro”, asegura

“Por mis investigaciones conocí que cuando Atahualpa fue apresado y ofreció el cuarto de oro y los dos de plata fue para distraer a los conquistadores por varios meses mientras instruía a su gente a que tapen con cerros de tierra y arena todas las huacas donde se encontraban tesoros y sobre todo bibliotecas documentadas con información recopilada por los antiguos peruanos a lo largo de miles de años a la vez que les ordenaba no dar información a nadie que no sea de su mismo origen y así sucedió, pues hasta hoy existen muchísimas huacas que se encuentran bajo tierra como la Candela en Lima.”

“La verdadera historia peruana recién se está escribiendo, la que nos enseñaron tanto en el colegio como en la universidad y en los libros es la versión española y fue escrita para falsear la realidad, a instancias del rey de España, por su ayudante Agustín de Zárate y el cura Francisco López de Gomada. El inca Gracilaso de la Vega escribió dos versiones, una española, bajo amenazas, y otra verdadera”, afirma.

Vásquez precisa que estaba en el colegio, cuando escuchaba a sus profesores referirse a los antiguos peruanos como indios salvajes e ignorantes, se dedicó a leer los libros de los cronistas pero al aumentar sus dudas sobre sus versiones y luego de pasar por las aulas universitarias decidió buscar otras fuentes “con información no oficial” en pueblos andinos, con la ayuda valiosa de sus padres, ambos de Cajamarca.

“Hay que tener en cuenta que de los 500 años que nos separan de los incas pasaron apenas siete generaciones, he conversado con gente de la quinta generación que todavía guardaba información, mi abuela era de la cuarta”.

Sostiene además que su formación médica y arquitectónica le permitió con cierta facilidad, con el añadido de la información de su trabajo de campo, descifrar los informes “escondidos” en ceramios y actualmente se considera la única profesional que puede leer con facilidad lo que para el común de las gentes son solo dibujos. “La gente de pueblos del interior no es conciente de la valiosa información que guarda”, dice.


Natividad Vásquez se considera la única que puede leer la información en huacos y telares de los antiguos peruanos.

VERSIÓN OCCIDENTAL
“Hace un año he dejado mi trabajo de dentista para dedicarme a escribir libros y dictar charlas en pueblos humildes de cualquier parte del Perú porque considero que la gente de pueblo es la primera que debe empezar a conocer la grandeza y sabiduría de nuestros antepasados para no ser engañada por la versión occidental de siempre. Hace poco lo hice en Manchay.”

“Los españoles vinieron pobres a invadir y saquear, acá encontraron una sociedad con riquezas e igualdad, que vivía en armonía, con un código moral que les impedía matar por eso no reaccionaron violentamente ante las agresiones europeas y a los españoles lo único que les quedó es falsear enfrentamientos como si Huáscar y Atahualpa fueran enemigos, una gran mentira, querían que tengan similitud con lo de Caín y Abel. Atahualpa, que era filosofo, prefirió morir antes de dejar de ser persona matando, era la mentalidad de ellos.”

Sobre vestigios que contienen gran cantidad de información menciona a la Estela de Chavín que antes se exhibía en el museo de Antropología, Arqueología e Historia de Pueblo Libre y el llamado Obelisco Tello. “Por ejemplo las especies de colas de la Estela son periodos de tiempo, es la edad de la tierra”, afirma.

Asegura asimismo que existen mapas y planos que revelan que los antiguos peruanos tuvieron contacto con otras civilizaciones como la egipcia, la china, la mesopotamia y las centroamericanas, “lo que quedó registrado en sus ceramios y tejidos, yo los leo viéndolos directamente o en fotos”.

“Esas culturas, al igual que las nuestras, afirman que descendemos de felinos por eso vemos sus caninos magnificados como se puede apreciar en la llamada figura cantarina que se encuentra en el museo de Arte.”

Otra revelación de la historiadora es que Huáscar y Atahualpa no eran hijos biológicos de Inca Huayna Cápac como se afirma. “Había hijos y hermanos de sangre y de privilegios, los primeros eran los que tenían la capacidad de ser sabios, los segundos sÍ estaban unidos por lazos sanguíneos”.

Sobre el papel de las mujeres y la historia respecto a que los incas tenían muchas parejas algunas de las cuales eran sus propias hermanas indica que “es otra gran mentira, los incas y sabios era gente muy espiritual y dedicada a divulgar conocimientos, no tenían tiempo ni mucho interés en cuestiones carnales, sus esposas o coyas también eran sabias; por ejemplo las conocidas como Vírgenes del Sol eran las que formaban un consejo de apoyo al Inca”.

GRAN SABIDURÍA
Respecto al santuario inca de Machu Picchu, puntualiza que se trataba de una especie de ciudad universitaria y que Pachacamac no era un templo sino un lugar muy extenso de estudios superiores.

“Es como decir de post grado, antes los sabios conocían todas las ciencias, incluida la astronomía, el nevado de Pariacaca (entre Yauyos y Huancayo) era un laboratorio astronómico de sistemas satelitales como el GPS.”

La sabiduría de los antiguos peruanos, señala Vásquez, los llevó a conocer fórmulas que les permitía romper rocas utilizando fuerzas magnéticas y las ondas del sonido, aparte de sus tecnologías de andenes, de acueductos como las obras de ingeniería hidráulica en Cumbemayo (Cajamarca) y Nazca y sus laboratorios de genética.

Refiere asimismo que los incas aprendieron de las antiguas culturas. “Fueron conocimientos que se fueron guardando e impartiendo de generación en generación en las diferentes culturas, tenemos enciclopedias en los mantos Paracas, en algunas partes es la misma información pero revelada en diferentes formas”.

Al ser interrogada sobre el publicitado Señor de Sipán afirma “al hallarlo se le encontró con un cetro, corona y otros atuendos que significan que se trataba de un científico, geólogo, biólogo, matemático, médico y físico. La cultura Moche conocía perfectamente la formación de la tierra, las placas tectónicas. Documentaron desde la aparición del hombre hace millones de años, primero como felino, lo que quedó demostrado en íconos que antes se podía observar en el museo de oro y que hoy se encuentran en Alemania”.


Denis Merino
Redacción


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