Guerra de la basura contra la ciencia

En los próximos días la Corte Suprema estará resolviendo un recurso de casación o revocación planteado por Instituto Geofísico del Perú, contra el fallo de la instancia inferior que declara caduco el proceso de expropiación de terrenos adyacentes a las actuales instalaciones del Radio Observatorio de Jicamarca, para el levantamiento de un área de protección funcional de los valiosos equipos con los que se realizan estudios de la atmósfera e ionósfera de importancia mundial.

| 27 mayo 2013 12:05 AM | Especial | 3.8k Lecturas
Guerra de la basura contra la ciencia
EN MANOS DE LA CORTE SUPREMA
3884

En el 2002, el Congreso de la república dictó la Ley Nº 27816, que declaró de necesidad pública dicha expropiación, y aunque parezca mentira el proceso no ha podido culminarse por la oposición de una sola persona, el propietario del relleno sanitario comprendido dentro del área expropiable y que es a su vez propietario de la principal empresa de recojo de basura de Lima, que tiene contratos vigentes con la mayoría de municipios de la capital. Este señor se llama Jorge Zegarra Reátegui y está demostrando que en nuestro país la basura le gana a la ciencia.

Los hechos

El Radio Observatorio de Jicamarca existe desde el año 1960, cuando fue creado por el National Bureau of Standars (NBS) de los Estados Unidos y posteriormente transferido al Instituto Geofísico del Perú. Mucho tiempo después se iniciaría la privatización de los servicios municipales, entre ellos el de recojo de la basura, y aparecerían empresas como Petramás y ReLima que tienen el control de más del 80% del mercado.

Petramás adquirió terrenos en Jicamarca para establecer un gran basural donde depositar las descargas de sus camiones que posteriormente se transformó en un relleno sanitario, uno de los varios de propiedad del señor Zegarra Reátegui. Cuando a fines del gobierno de Fujimori empezó a discutirse en el Congreso la expropiación de una extensión de poco más de 1,600 has., comprendidos algunos cerros y accidentes geográficos que son parte del paisaje de la zona, hubo una respuesta unánime a favor de esta inversión considerada prioritaria. La crisis política sin embargo impidió resolver el caso hasta el año 2002, cuando se aprobó la ley expropiatoria, que luego terminaría siendo entrampada por quien menos se esperaba, pero que evidentemente dispone de mucho dinero para conseguir muchas cosas.

Diez años ha litigado el IGP y su principal directivo el Dr. Ronald Woodman, primero ante los árbitros supuestamente neutrales que tasaron un terreno por el que Zegarra había pagado 5 mil dólares y que la Oficina de Tasaciones valoraba en 39 mil dólares, en nada menos que 3 millones de dólares. Con esto se trabó a expropiación y se derivó al terreno judicial donde siguieron las maniobras dilatorias que buscaban llevar el caso a que se declarara la caducidad del procedimiento y la empresa de la basura salirse finalmente con la suya.

Hace algunos días la batalla volvió al Congreso durante la discusión de una nueva ley para que se facilitase la expropiación de 69 inmuebles para la ejecución de obras de infraestructura. Dentro de esa lista y con el número 64, figuraba el proyecto “Ampliación y Protección del Complejo Radio Observatorio de Jicamarca”, de carácter eminentemente científico, que contaba además con una fundamentación amplia a diferencia de la mayoría de los que figuraban en la relación. Sin embargo, a la hora de votar, una moción de último momento sin ninguna motivación cambió el destino de las cosas. Seis congresistas votaron para corregir la lista de autorizaciones de expropiación, retirando el proyecto 36, Línea Amarilla, y el 64, Radio Observatorio de Jicamarca.

La votación de la comisión fue empatada 6 a 6, pero el presidente Manuel Merino de Lama dirimió a favor del retiro como si tuviera la consigna de hacerlo. ¿Cómo se formó esta precaria mayoría’, ¿cuáles eran sus criterios para dejar en el aire al principal centro científico nacional? Nadie sabe, pero puede sospecharse. Antes de la votación había circulado una versión maliciosa de Zegarra Reátegui en el sentido que detrás de la expropiación de terrenos para el Radio Observatorio estaba el interés de la empresa concretadora del hermano del presidente del Instituto Geofísico del Perú. Ese mismo argumento fue usado por uno de los congresistas para influir en sus colegas, a lo que se añadió además otra modificación inesperada que eliminaba un párrafo clave en el que no se computaba para fines de caducidad las dilaciones del proceso atribuibles a la responsabilidad de los expropiables.

El 22 de mayo, El Peruano publicó la Ley 30025, que deja fuera de la lista de prioridades de expropiación del Estado al Radio Observatorio de Jicamarca y que le debilitaba el argumento que está planteado ante el Poder Judicial contra la pretensión de caducidad de la otra parte. ¿Puede suponerse acaso que esos fueron hechos puramente casuales?

Se perderán inversiones por 8 millones de dólares

La National Science Foundation (NSF), agencia científica del gobierno de los Estados Unidos, remitió el 9 de noviembre de 2012 una carta al Dr. Ronald Woodman en la que se indica lo siguiente: “que en los últimos tiempos hemos venido estudiando la factibilidad de llevar a cabo otros proyectos … (pero) vemos con preocupación que el área de Protección Funcional del ROJ (Radio Observatorio de Jicamarca) no se haya concretado hasta la fecha”.

Estos proyectos son (1) Instalación de un sistema HF para modificar la ionósfera; (2) Instalación de un radar AMISR; (3) Instrumentación óptica; los que suman más de 8 millones de dólares a favor del IGP. Este monto se podría perder definitivamente si las instituciones peruanas fracasan en su tarea de desarrollar y proteger su todavía incipiente capacidad científica.

Chile está invirtiendo más de 500 millones de dólares para el Observatorio Europeo Austral en el desierto de Atacama. Aquí decretamos que un negocio de la basura es prioritario sobre la investigación de la atmósfera y la ionósfera. Tal vez porque los rellenos sanitarios y el tráfico de terrenos dan mucho más dinero que la ciencia.

¿QUIÉN ES RONALD WOODMAN?

El Dr. Ronald Woodman es el actual presidente del Instituto Geofísico del Perú, titular ante las entidades del Estado de la representación del Radio Observatorio de Jicamarca del que ha sido varias veces director e investigador científico de planta. Lleva 50 años ligado al IGP, es ingeniero mecánico-electricista de la UNI y doctos en física aplicada de la Universidad de Harvard. Es reconocido internacionalmente por sus estudios de la Atmósfera Superior y el Espacio terrestre usando técnicas de radar. Ha investigado el fenómeno de El Niño y es un estudioso del cambio climático en sus aspectos científicos y sociales.

Raúl Wiener

Unidad de Investigación


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: | | | | | | | | | | |


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD