Estrategia política o papelón

En mis primeros comentarios sobre el ingreso de Urresti al gabinete ensayé, a manera de aproximación, algunas analogías posibles como la que lo asociaban al exprimer ministro Valdés, que llegó anunciando “mano dura” (y ¡vaya que la tuvo fuerte y sanguinaria!), y con el general Donayre, que quería emparentar la función militar con la comedia bufa para atraer la atención de los medios.

| 28 diciembre 2014 08:12 PM | Especial | 5.1k Lecturas
Estrategia política o papelón
Estrategia política o papelón
Por: Raúl Wiener
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El tiempo ha pasado y antier tuvimos al ministro del Interior en todo su esplendor, resumiéndonos en un solo acto su concepto de la política.

Reconstruyamos la historia de la exposición artística contra la que combate el ministro del Interior:

(a) para los días 12 al 26 de diciembre se organizó una exposición-venta de obras realizadas en prisión por mujeres militantes de Sendero Luminoso;

(b) todo se había desarrollado normalmente, sin escándalos, mucho menos con violencia, pero el día 25, el titular de primera de Correo, afirmaba: “Sendero en vitrina” y la página 7 indicaba que “la banda de Abimael estaba haciendo de las suyas”, en referencia a la exhibición.

A Urresti le tomo un día saber de qué se trataba (acaso un complot con pinturas que dictan órdenes terroristas; apología y lavado cerebral a los que asisten a estos actos; ¿alguna asociación con Líbano e Hizbolá). O quizás no era así y sabía todo desde el principio pero esperaron a que un diario amigo lanzara la noticia para actuar.

Puede ser cierto, porque Correo le dio dos primeras al tema y Urresti ya estaba en ropa de faena en la exhibición atacando a gritos a Manuel Fajardo, que cuando se incorporó de su silla de ruedas fue nuevamente lanzado para atrás por el ministro.

Lo más delirante, en el episodio del día 26, era oír a un Urresti diciendo que no había ley que lo autorizara a cerrar el evento (estaba en el día de la clausura), y que por eso había optado por presentarse físicamente para denunciarlos ante las cámaras de televisión.

La presentación, podría decirse, da clara impresión de haber sido calculada en sus detalles, y que en el diario Correo y las encuestadoras que hablan del alto apoyo popular a la intervención, ya tenían estructurado el escenario.

Por supuesto, en la opinión política que uno puede leer en algunas de las columnas de los diarios limeños, lo que se dice es muy diferente e insisten en el “papelón” del ministro de invadir, vociferar e irse, sin que pase nada.

Pero quizás ahí esté el detalle de este tipo de actos. Más allá del amor por la figuración, o de su espíritu pendenciero, Urresti está mandando sistemáticamente el mensaje de que las leyes no sirven por blandas y complacientes y que, si por él fuera, se pasaría por encima de todos esos límites y lograría sistemáticas victorias contra la delincuencia, Sendero, Burga y otros. ¿Se estará dando cuenta Humala de lo que le están diciendo?

Raúl Wiener

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Colaborador 9324 La Primera Digital