El imperio al desnudo

La decisión de Ecuador de otorgar asilo a Julián Assange tiene como fin evitar que sea extraditado y juzgado en EEUU por haber difundido documentación sobre las guerras en Irak y Afganistán. Ello explica la cavernaria reacción de Inglaterra, aliado incondicional de EE.UU.

Por Diario La Primera | 18 agosto 2012 |  1.4k 
El imperio al desnudo
Julian Assange es el objetivo número uno de EE.UU. No le perdonan los WikiLeaks difundidos.
EL ASILO DE ASSANGE
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Todo comenzó en abril de 2010, cuando WikiLeaks difundió un video denominado “Asesinato colateral” que mostraba a un helicóptero Apache sobrevolando Bagdad. Abajo, en tierra, un grupo de hombres caminaba tranquilamente hasta que una lluvia de disparos de metralleta lanzados desde el helicóptero acababa con ellos.

Dos de las personas que fueron asesinadas en julio de 2007 trabajaban para la agencia de noticias Reuters: el reportero gráfico Namir Noor-Eldeen y Saeed Chmagh, su chofer. Los videos copiados por el soldado Bradley Manning y difundidos por la red creada por Julian Assange mostraron al mundo el verdadero rostro de la guerra.

Daniel Ellsberg, quien entregó los llamados “Documentos del Pentágono”, explicó la dimensión de la matanza: “No tengo dudas de que este incidente constituye homicidio. Es un crimen de guerra. No todas las matanzas que se producen en una guerra constituyen homicidio, pero en muchos casos sí lo son. Y este es uno de ellos.”

WikiLeaks publicaría después los Diarios de la Guerra de Afganistán, que contenían decenas de miles de informes militares redactados desde el frente de batalla. Y, además, los Diarios de la Guerra de Irak, que incluían alrededor de 400.000 registros militares. Luego siguió Cablegate, la publicación de una sucesión de cables secretos del Departamento de Estado, que traía más de 250.000 documentos redactados entre 1966 y el 2010.

El contenido de los cables resultó ser altamente comprometedor para el gobierno de Estados Unidos y causó conmoción en muchas partes del mundo. Algunos detallaban el apoyo de Estados Unidos al régimen tunecino y contribuyeron meses después al levantamiento popular en ese país que dio lugar a la “Primavera Árabe”.



DOBLE GOLPE

Otro de los cables mostraba detalles de una masacre perpetrada en 2006 por soldados estadounidenses en la localidad iraquí de Ishaqi, al norte de Bagdad. Once personas fueron asesinadas, entre ellos cinco niños y cuatro mujeres. Ese tipo de ataques obligó al gobierno iraquí a anunciar que ya no otorgaría inmunidad a los soldados estadounidenses, decisión que indujo a Barack Obama a anunciar el retiro de sus soldados. De ese modo, el soldado Manning y los WikiLeaks contribuyeron a poner fin a la guerra de Irak.

La venganza de los halcones contra los responsables de la difusión de los crímenes de guerra fue inmediata. Bradley Manning fue arrestado en mayo y permaneció en aislamiento absoluto durante la mayor parte de su detención en Quantico, Virginia. Sus condiciones carcelarias fueron tan duras que el relator especial de las Naciones Unidas sobre la tortura expresó su sorpresa.

El 13 de marzo de 2011, P. J. Crowley, portavoz del Departamento de Estado, dimitió tres días después de haber afirmado que el trato dado a Manning por el Pentágono “es ridículo, contraproducente y estúpido”. En un comunicado reafirmó su convicción de que un trato demasiado duro a Manning podría tener consecuencias negativas para el país en el exterior.

El objetivo era lograr que Manning se quiebre para utilizarlo en el juicio de espionaje contra Assange. Incluso, se estudió la posibilidad de que los fiscales militares reclamen la pena de muerte contra él por “ayudar al enemigo”.

Lo cierto es que Manning describió la filtración como “uno de los documentos más importantes de nuestro tiempo, que disipó las dudas acerca de la guerra y reveló la verdadera naturaleza de la guerra desigual del siglo 21”.

Assange también puede correr la misma suerte si es que prosperan los pedidos norteamericanos. Los Angeles Times reportó a fines de 2010 que el gobierno norteamericano analizaba solicitar su extradición bajo el cargo de espionaje, a pesar que muchos juristas opinan que el procedimiento colisiona con la Primera Enmienda, que defiende la libertad de prensa y de información.

La noticia se conoció luego que el fundador de WikiLeaks se entregara voluntariamente en Londres para enfrentar una audiencia por el delito de violación que le imputa la justicia sueca. Philip J. Crowley, vocero en jefe del Departamento de Estado, dijo que la razón para reclamar su extradición era la liberación de 250 mil documentos clasificados.

De acuerdo a versiones extraoficiales, el gobierno sueco estaba dispuesto a procesar la extradición siempre que el fundador de WikiLeaks no afronte la posibilidad de la pena de muerte, sentencia que Estados Unidos contempla para los responsables del delito de espionaje.

El objetivo de los halcones es castigar públicamente a quienes filtran documentos de Estado, no necesariamente a quienes los publican. Ya desde 2011 los fiscales estadounidenses alistaban “cargos secretos” contra el fundador de WikiLeaks. Los correos filtrados de la firma de inteligencia Stratfor dejaban en claro que querían juzgarlo. “Tenemos una acusación sellada”, rezaba un correo de Fred Burton, vicepresidente de inteligencia de Stratfor, un experto en seguridad y anti-terrorismo, que fue subdirector jefe de la división antiterrorista del servicio de seguridad diplomático del Departamento de Estado.

Estos antecedentes son los que han justificado la decisión ecuatoriana de otorgarle asilo diplomático al fundador de WikiLeaks, quien lleva dos meses en la embajada ecuatoriana en Londres. Assange solicitó el asilo tras asegurar que existe una “persecución” en su contra.

El australiano es reclamado por Suecia bajo cargos de acoso sexual y de violación, pese a que Assange alega que sus encuentros con dos mujeres que lo querellaron fueron consentidos. Eso no impidió que la Corte Suprema del Reino Unido aprobara la extradición en mayo pasado. El 19 de junio Assange se presentó en la embajada de Ecuador en Londres y solicitó asilo.

Tras serle otorgado ese derecho, el pasado jueves, declaró: “Si bien (la decisión de) hoy representa una victoria histórica, nuestros problemas acaban de comenzar. La investigación sin precedentes de EEUU contra WikiLeaks debe parar”.



RAZONES DE ASILO
Al anunciar la decisión de su país, el canciller Ricardo Patiño esgrimió las razones por las que Ecuador aceptó darle el beneficio de asilo a Assange, lo que no deja dudas acerca de su condición de perseguido político:

- “Julian Assange es un profesional de la comunicación galardonado internacionalmente por su lucha a favor de la libertad de expresión, la libertad de prensa y de los derechos humanos en general”.

- “El señor Assange compartió con el público global información documental privilegiada que fue generada por diversas fuentes, y que afectó a funcionarios, países y organizaciones”.

- “Existen serios indicios de retaliación por parte del país o los países que produjeron la información divulgada por el señor Assange, represalia que puede poner en riesgo su seguridad, integridad, e incluso su vida”.

- “A pesar de las gestiones diplomáticas realizadas por el Estado ecuatoriano, los países de los cuales se han requerido garantías suficientes para proteger la seguridad y la vida del señor Assange, se han negado a facilitarlas”.

- “Existe la certeza de las autoridades ecuatorianas de que es factible la extradición del señor Assange a un tercer país fuera de la Unión Europea sin las debidas garantías para su seguridad e integridad personal”.

- “La evidencia jurídica muestra claramente que, de darse una extradición a los Estados Unidos de América, el señor Assange no tendría un juicio justo, podría ser juzgado por tribunales especiales o militares, y no es inverosímil que se le aplique un trato cruel y degradante, y se le condene a cadena perpetua o a la pena capital, con lo cual no serían respetados sus derechos humanos”.

- El legítimo derecho a la defensa: “Si bien el señor Assange debe responder por la investigación abierta en Suecia, el Ecuador está consciente que la fiscalía sueca ha tenido una actitud contradictoria que impidió al señor Assange el total ejercicio del legítimo derecho a la defensa”.

Tras la decisión ecuatoriana, los halcones norteamericanos deberán esperar mejores tiempos porque la justicia y el derecho están del lado del perseguido. Un acto de justicia que debe alcanzar también al soldado Manning, preso por revelar secretos de Estado de una potencia imperial, acción que fue calificada por Assange como un acto de justicia para toda la humanidad.


Por Efraín Rúa
Editor Mundo

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