El Comercio de la decencia

Un editorial de El Comercio del 30 de octubre me califica de indecente, ladrón y aprovechador. Tres “argumentos” falsos se esgrimen para agraviarme y enviar al archivo una propuesta que busca garantizar –entre otros- el buen manejo de los fondos de pensiones de millones de peruanos.

| 04 noviembre 2012 12:11 AM | Especial | 1.3k Lecturas
El Comercio de la decencia
OPINIÓN
1308

Primero, dicen que haber presentado un proyecto de ley para canjear, a valor nominal proporcional, las acciones de inversión (exlaborales) por acciones comunes, “beneficiaría” -económicamente o en influencia en una empresa (Backus)- a familiares míos.

El Comercio sabe que ello es falso. La propia Comisión técnica de la Comisión de Ética del Congresista Lay, lo ha demostrado numéricamente, aunque perdiera la votación ante el odio político de Mulder (del APRA que presentó 4 proyectos idénticos al “indecente”), Díaz Dios y Urtecho. El canje, a la fecha en que presenté el proyecto, hubiera hecho perder a mi hija S/.3,609 soles. Hubiera canjeado 10 acciones de inversión (cotizadas a S/.5.90 cada una), es decir S/.59 soles por 1 acción común, que se cotizaba a S/.56 cada una. Curioso beneficio.

MALICIA
El mismo informe da cuenta que mi hija posee 12,030 acciones de 647 millones de acciones de Backus, es decir, el 0.0021% del total y su madre (divorciados hace 25 años) el 0.015%. Tampoco, dice, ganarían ninguna capacidad de control pues, además de ser minúsculo el volumen, está claro que la misma Backus, vía Racetrack, controla el 89% de las acciones de inversión de Backus y el canje quedaría en poder de los mismos dueños.

Maliciosamente dicen ustedes que las acciones de inversión subirían de precio de darse el cambio proporcional por acciones comunes. Ridículo, pues entonces al tener que cambiar 10 por 1, perderían más los poseedores de acciones de inversión. ¿Subirían de precio para perder más? Absurdo

Segundo, sostiene el editorial que el canje profundiza un robo. Que las acciones laborales, tomadas del modelo alemán de dar participación en las utilidades a los trabajadores y que parte de estas utilidades se den en acciones para afirmar el compromiso de los trabajadores con sus empresas, sería un robo. ¿Por qué? ¿No hay derecho y justicia en participar en las utilidades de la empresa en la que se labora? ¿Era negativo que los trabajadores sean co-propietarios?

El Estado lo definió así y estableció este mecanismo como parte de su pago. Lo indecente es quitarles un derecho sin compensación alguna, como se hizo. Y peor convertir esas acciones laborales en papeles sin participación en la propiedad ni en la gestión, hábiles solo para recibir utilidades cuando la empresa -unilateralmente- decida repartir utilidades. Pero lo peor es que las AFP tienen cerca de S/.2,000 millones de soles de nuestros fondos de jubilación en estas “acciones de inversión” y que ya vivimos anteriormente la experiencia de cómo se vendieron 284 millones de acciones de Backus, en poder de 4 AFP, a S/.2.47 c/u cuando la posterior valorización de Apoyo calculó su valor en S/.6.30. Nuestro fondo de jubilación dejó de recibir cerca a S/.1,190 millones.

AGRAVIOS
Así, gracias a papeles sin derechos plenos que no existen en otras partes del mundo, se perjudicó a trabajadores y a los fondos de AFP que son nuestros. ¿Es indecente defender los fondos de los jubilados en las AFP con valores y papeles con derechos? ¡Qué cuajo!

Pero lo tercero del editorial es lo más agraviante. Apoyándose en Perú 21 –que dirige Du Bois (acusado por la Comisión Investigadora sobre Fujimori que yo presidí 2001-2002)- pretenden que el proyecto de ley presentado fue redactado por un exasesor que trabajó conmigo el 2001 en esa Comisión Investigadora. Este tendría millones de acciones y yo sería instrumento de una vergonzosa maniobra suya.

Falso. Para sostener esta mentira, El Comercio oculta que esta propuesta ha tenido 11 proyectos de ley antes que éste. Esconde que el primero -idéntico al mío- es de enero del 2003, presentado por el APRA y UN con firmas de Valderrama, Alva Castro, Judith de la Matta, Rosa Florián y otros. Luego el proyecto del exministro Juan Valdivia el 2004, y los otros 6, muy similares, que anteceden al que presenté en marzo 2005. Es decir, el 2005 o el 2011, el exasesor que no trabajaba conmigo, me redacta un proyecto que existe, idéntico, desde el 2003. ¡Qué manipulación de la información!

El exasesor, cuyos negocios desconozco y no me vinculan en absoluto, trabajó el 2001 con la Comisión Investigadora de Fujimori como especialista financiero y bursátil. ¿Ahora resulta que redactó para mí lo que otros presentaron desde el 2003? ¿Los promotores de los proyectos entre el 2003 y 2005 no son mercantilistas, pero yo sí al proponer el noveno proyecto en febrero del 2005? ¿Y los congresistas nacionalistas que propusieron proyectos idénticos el 2007 y 2009? ¡Basta ya de manosear la información y desinformación a los lectores!

Rechazo con toda energía la pretensión de enlodar mi dignidad obviando que esta propuesta se ha presentado en doce ocasiones, por diferentes fuerzas políticas. Yo he sido el noveno y decimosegundo en hacerlo, y ¿resulto el mercantilista y servidor de intereses específicos? Esto sí es una historia que es una farsa que les demando rectificar.


Javier Diez Canseco
Colaborador


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: | | | |


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD