Asesinadas solo por ser mujeres

Un importante primer paso en la ardua tarea para enfrentar los alarmantes casos de feminicidio en nuestro país, se dio el último jueves en el Congreso de la República cuando el Pleno aprobó, por amplia mayoría, modificar el Código Penal para incorporar el delito del feminicidio con penas de hasta 25 años de cárcel.

| 04 diciembre 2011 12:12 AM | Especial | 2.7k Lecturas
Asesinadas solo por ser mujeres
FEMINICIDIO
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El texto aprobado modifica el artículo 107 del Código Penal y precisa que aquel que, a sabiendas, mata a su ascendiente, descendiente, natural o adoptivo, o a quien es o ha sido su cónyuge, su conviviente, o con quien esté sosteniendo o haya sostenido una relación análoga será reprimido con pena privativa de libertad no menor de quince años.

El dictamen que fue resultado de la acumulación de iniciativas enviadas desde el Ejecutivo y el propio Congreso mereció el respaldo de 90 votos, mientras que dos congresistas (Martha Chávez y Martín Belaunde) votaron en contra y 14 se abstuvieron.

La norma establece que la pena privativa de libertad será no menor de 25 años, cuando concurra cualquiera de las circunstancias agravantes previstas en el artículo 108, referido al homicidio.

¿QUÉ ES EL FEMINICIDIO?
De acuerdo a la definición establecida por la ONU el feminicidio es “El asesinato de mujeres como resultado extremo de la violencia de género que ocurre tanto en el ámbito privado como en el espacio público”.

El término “feminicidio” viene de “femicide”, cuya traducción es “femicidio”, que es el homólogo a homicidio de mujeres. Se ha preferido en la voz castellana denominar a esta nueva categoría de estudio feminicidio, dentro de la cual se pueden abarcar las especificaciones de esta clase de crímenes contra las mujeres.

El término se acuña desde la teoría feminista por primera vez por Diana Russel y Jill Radford en su texto Feminicide. The politics of women killing, de 1992.

De acuerdo a un estudio efectuado por la organización feminista Flora Tristán y Amnistía Internacional-sección peruana, el feminicidio es un acto que no responde a una coyuntura ni actores específicos, que se desarrolla tanto en tiempos de paz como en tiempos de conflicto armado y las mujeres víctimas no poseen un perfil único de rango de edad ni de condición socioeconómica.

LOS ASESINOS
Sin embargo, estima que existe mayor incidencia de la violencia en mujeres en edad reproductiva y que los autores de los crímenes tampoco responden a una especificidad ya que estos actos pueden ser realizados por personas con quienes la víctima mantiene un vínculo afectivo, amical o social, como por ejemplo familiares, parejas, enamorados, novios, convivientes, cónyuges, exconvivientes, excónyuges o amigos.

La investigación determina que también es realizado por personas conocidas, como vecinos, compañeros de trabajo y de estudio, pero también por desconocidos y puede ser perpetrado de manera individual o colectiva, e incluso por mafias organizadas.

Sin embargo, dice el informe, estos crímenes sí responden a un clima social y cultural específico, donde aún prevalece el machismo, entendido como el comportamiento colectivo sostenido en un sistema social organizado de manera desigual y donde el poder es ejercido por el hombre. Refiere que ésta es la razón por la cual se normaliza y tolera la violencia contra la mujer.

Detalla que ello nos sitúa en un panorama social descompuesto y de severas perturbaciones sociales, pues las mujeres no están siendo asumidas como semejantes ni como personas sujetas a derechos y libertades en igualdad de condiciones.

“Los feminicidios responden a racionalidades colectivas en donde el rol de la mujer en la sociedad continúa siendo adscrito al ámbito doméstico, lo femenino ha sido devaluado y la sexualidad de la mujer es espacio de dominio y lugar del ejercicio del poder ‘masculino’”, sostiene.

CIFRAS ATERRADORAS
A diario los periódicos, la radio, la televisión y, por supuesto, el ciberespacio informan del asesinato de una mujer a manos de su cónyuge, su excónguye, enamorado, padrastro, novio, etc. Resulta casi cotidiano leer o escuchar “joven mujer es asesinada por exconviviente porque no quiso volver con él”.

Pero, recordemos solo por citar algunos casos específicos, el protagonizado por Iván Flores Espinoza, quien llevado por los celos asesinó a su exesposa Gianina Morales Gavidia y la enterró dentro de un cilindro en su vivienda.

También lo hecho por Luis Díaz Santos, quien mató a machetazos a su conviviente y a su menor hijo de tan solo un año de edad, embrutecido por el alcohol que consumió e impulsado por los problemas maritales.

En el Perú se registraron 405 mujeres víctimas de un homicidio entre los años 2009 y 2011 (enero-setiembre), según cifras del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público. De ese total, el 34.8% fueron víctimas de sus parejas o exparejas (245).

En lo que va de este año se han registrado en el Perú 73 casos de feminicidio y seis tentativas de feminicidio de acuerdo a los casos registrados por el citado Observatorio de Criminalidad.

¿HOMICIDIOS SIMPLES?
Muchos de estos casos son calificados como parricidios u homicidios agravados, sin embargo, el 14.2% de homicidios de mujeres presuntamente a manos de sus parejas o exparejas fueron calificados como homicidios simples (35), que son sancionados con una pena no menor de seis años.

Frente a esta realidad, la propuesta del Ministerio de la Mujer permitirá que todos los homicidios que se cometan en el marco de la relación de pareja o expareja sean sancionados con igual severidad; es decir, con una pena no menor de 15 años.

Para la coordinadora nacional del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem Perú), Liz Meléndez López, los niveles de feminicidio se mantienen porque en el imaginario popular las mujeres aún no son vistas como personas con derechos, sino como subordinadas.

“Se necesitan leyes para sancionar con toda la severidad estos casos porque no es posible que logren mayores penas los robos, que las situaciones de maltrato a las mujeres”, indicó.

Explicó que existe una tendencia a tipificar el tema de feminicidio lo cual es importante, pero aclaró que esto debe formar parte de un conjunto de políticas públicas destinadas a prevenir el crimen.


Congreso aprobó incluir el delito de feminicidio con una sanción mínima de 15 años.

REIVINDICA A LA MUJER
La legisladora Natalie Condori, de Gana Perú, una de las propulsoras de la iniciativa que dio origen a la norma recién aprobada, dijo en diálogo con LA PRIMERA que ello se constituye en un proceso de reivindicación de la mujer y llena un vacío existente en el Código Penal, habida cuenta que en otros países ya estaba tipificado el delito de feminicidio.

“De alguna manera se busca contrarrestar y prevenir este tipo de delitos a nivel nacional, en nuestro país no puede haber más violencia contra la mujer y sobre todo aquella que llegue a perjudicar la vida humana”, nos dice.

La legisladora recurre a cifras del Ministerio Público para sostener que los asesinatos de mujeres se cometen con alarmante frecuencia, mediante diferentes formas como la decapitación, el degollamiento, la asfixia, por citar algunas. “Esta dramática situación ha ayudado para que el proyecto sea aprobado en el Congreso”, afirma.

Luego pasa a saludar que ahora la figura del feminicidio como delito incluya los asesinatos en el marco no solo de una relación con una pareja o expareja sexual o efectiva, sino también a padres, padrastros, vecinos, primos o algún conocido que abuse de la confianza conferida.

Dijo que ahora queda esperar que el presidente Ollanta Humala la promulgue lo antes posible, aunque admitió que se debe ser consciente en que será difícil acabar de la noche a la mañana con este delito.

Consideró primordial que todos los actores involucrados con el combate al feminicidio, como la Policía Nacional, el Ministerio Público, el Poder Judicial, el Ministerio de la Mujer y el propio Congreso actúen de manera coordinada.

Incidió en que es necesario que una mujer que acuda a denunciar algún tipo de violencia en su contra debe ser atendida debidamente porque puede tratarse de una alerta o llamada de atención de una futura situación mayor como puede ser su asesinato.

MAYOR PRESUPUESTO
La directora del movimiento Manuela Ramos, Jennie Dador, destaca que la tipificación del delito de feminicidio con una sanción mínima de 15 años en el Código Penal, es una modificación a la normativa vigente ampliamente esperada.

Sin embargo, acota, de ninguna manera es suficiente para enfrentar el alarmante problema, pues el Estado tiene el compromiso de destinar mayor presupuesto para mejorar el servicio de atención a las víctimas, así como procurar que exista defensa judicial para las mujeres, no solamente para los asesinos o los violadores, sino también para las víctimas.

Recalca que urge, además, que el sistema de justicia funcione ya que casi un 20% de las mujeres que han sido asesinadas había, previamente, puesto una denuncia por violencia.

“Es como si ellas hubieran sabido de antemano lo que podía pasar y el Estado se resigna a que las maten, entonces todos los días vemos que una mujer, niña o adolescente muere asesinada, por eso creo que eso tiene que parar y trabajar también en el cambio de mentalidades”, subraya.



CAPACITAR A LA POLICÍA
En ese sentido, insiste que teniendo en cuenta que es la comisaría el primer lugar al que acude una mujer victima de violencia (un 26% así lo hace, mientras que el 74% ni siquiera se atreve a denunciar) es necesario que se trabaje con los efectivos policiales desde las escuelas de formación, para evitar que éstos traten a las víctimas como sus propios agresores.

“Lo importante es trabajar desde que estos muchachos y muchachas están en las escuelas de formación, también hay que revertir toda la discriminación que hay dentro de estos centros donde existe el acoso sexual y el machismo, pues luego ellos tienen que atender las víctima y la mayoría de veces lo hacen como los agresores”, precisa.

Saluda la decisión del Congreso, habida cuenta que así se amplía la figura penal y recoge los casos de mujeres que tienen o que viven en relaciones afectivas o que han tenido relaciones afectivas en las distintas formas, no solo tienen que ser casadas o en convivencia.

Indica que este panorama es importante porque se debe considerar el número de mujeres que no están necesariamente casadas y que son asesinadas por sus exenamorados, examantes o hasta por algún pretendiente o enamorado platónico.

De otro lado, Dador expresa su regocijo que esta modificatoria haya sido producto del impulso de algunas mujeres presentes en el Congreso.

“Entonces realmente las mujeres sentimos que elegimos mujeres que nos escuchan, que representan nuestros intereses y legislan sobre problemas que nos afectan mayoritariamente, a los hombres también los matan, por supuesto, pero este tipo de crímenes nos afecta de una manera desproporcionada y discriminatoria”, argumenta.

EL CASO CHÁVEZ
Sin embargo, cuando le recordamos que la legisladora fujimorista Martha Chávez votó en contra, rápidamente y sin pensarlo mucho, responde: Todos conocemos de antaño sus posiciones extremadamente conservadoras, según las cuales las mujeres debemos inmolarnos y sacrificarnos en aras de todo los miembros de la familia, incluso renunciando a nuestra dignidad de personas y a nuestros derechos humanos.

Lo de Chávez no es novedad, guarda relación con su comportamiento histórico con relación a los derechos humanos, desde cuando era parlamentaria, en los años noventa.

En este mismo tono se manifiesta la congresista Condori ante la posición de Chávez, quien tildó de arbitraria la ley. Es una pena que de entrada la congresista Martha Chávez haya criticado este proyecto cuando en su condición de mujer y de conocedora de la ley debió reforzarlo, dice.


Vilma Escalante
Redacción


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