América Latina es la región más desigual

A pesar de que la crisis económica global no afectó tanto a América Latina como a otras regiones del mundo, la desigualdad y la concentración de la riqueza sigue siendo el problema principal en nuestro continente. Así lo demuestra el último informe sobre Desarrollo Humano para América Latina y El Caribe, presentado el jueves por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Según este informe el Perú es el país con mayor desigualdad en el acceso al agua.

Por Diario La Primera | 11 set 2010 |    
América Latina es la región más desigual
Altas tasas de crecimiento del país no sirvieron para reducir brecha de desigualdad. Los pobres siguen siendo pobres.

Más datos

“Las cifras dicen que la desigualdad en la distribución de los ingresos creció desde 1990. Y un arreglo grande que tiene que hacerse en ese sentido tiene que ver con subir la presión tributaria.” Entrevista a La Primera, abril 2010, Waldo Mendoza

“La ganancias de las principales empresas transnacionales en el Perú son cerca de S/. 20,000 millones anuales, lo que equivale a lo que gana el 40% de la población peruana que está en el sector más pobre.” Entrevista a La Primera, julio 2010, Pedro Francke.

Para los seguidores de la ideología neoliberal, ha sido un duro golpe que tras décadas de impulsar un modelo que cree que exportaciones e inversión privada es igual a desarrollo, el PNUD les vuelva a recordar que urgen políticas públicas redistributivas, pues en nuestra región muy pocos concentran la riqueza y el poder, mientras que las grandes mayorías no mejoran su calidad de vida. Y que el Estado tiene que tener nuevamente un rol central en la economía.

La evidencia que muestra el informe presentado por el PNUD nos ayuda a entender el por qué en América Latina – salvo en países como Perú y Colombia - se ha roto el consenso económico de dejar que el “mercado” solucione todo. Y eso se desprende de una de las más importantes conclusiones a las que llega este estudio: “(…) la desigualdad tiende a reproducirse debido a que el sistema político refleja un acceso diferenciado a la influencia sobre las decisiones públicas, y porque el sistema responde en forma distinta a los grupos con menos recursos y menos capacidad de presión. La democratización de las esferas de poder es una condición indispensable para el desarrollo humano. El logro de la igualdad en desarrollo humano implica una redistribución del poder de influencia y una mejora en la calidad de la representación política”. Más claro ni el agua. Estamos frente a un tema de poder, lo que significa que la política y la economía no pueden separarse como pretenden los tecnócratas del modelo.

Desarrollo humano y desigualdad
El índice de desarrollo humano (IDH) es una medición que hace el PNUD a diversos países que se basa en indicadores sociales como: la esperanza de vida al nacer, la tasa de alfabetización y el Producto Bruto Interno (PBI) per cápita. Sin embargo, los promedios son engañosos, pues un país puede tener una muy buena performance del crecimiento (como el Perú) en términos generales, pero la distribución del mismo puede estar concentrada solo en algunos sectores de la sociedad.

Y es por eso que el último estudio elaborado por el PNUD ha sido enfático cuando señala que son seis países de América Latina, en donde el índice de desarrollo humano (IDH) cae en más de 20% cuando se aplica el indicador de desigualdad (reparto del ingreso), que se centra en los logros alcanzados por la población menos favorecida.

Estos países son Nicaragua, Bolivia, Honduras, Colombia, El Salvador y Guatemala, pero en séptimo lugar se encuentra el Perú, en dónde además, el PNUD señala que se encuentra la mayor desigualdad en acceso al agua potable, a pesar de que una de las mayores propagandas del gobierno de Alan García y promesa electoral fue el agua para todos. PNUD nos dice que en Perú no hay agua para todos, sino agua para pocos.

En este ámbito, los países que tienen una población con mayor acceso al agua potable son Chile, Argentina, Costa Rica y Uruguay. De igual modo, el acceso a la electricidad de un poblador en el Perú sigue siendo mucho más difícil (de lejos) que para uno en Chile.

La región más desigual
El revelador informe del PNUD, afirma que la desigualdad ha marcado la historia de América Latina y el Caribe. Es una desigualdad muy alta y persiste junto con una baja movilidad social, lo que en palabras de esta organización ha llevado a la región a caer en una “trampa de desigualdad”. Y si bien la lucha contra la pobreza es importante, no es suficiente. Es vital ir más allá y por ello la redistribución equitativa del ingreso nacional es vital para avanzar en términos de desarrollo humano.

Sí es posible reducir la desigualdad, pero para ello – como cita el informe – es necesario incorporar este tema en la agenda pública latinoamericana, en donde el PNUD señala que:

- La desigualdad observada en ingreso, educación, salud y otros indicadores, es persistente entre generaciones y se presenta, además, en un contexto de baja movilidad social;

- Entender de manera más clara dichos mecanismos de transmisión de logro a nivel del hogar permitirá diseñar políticas más efectivas para romper círculos viciosos de reproducción de la pobreza y la desigualdad;

- Existen factores subjetivos que están determinados por restricciones objetivas y son fundamentales para explicar las diferencias en logros socioeconómicos;

- La reducción sostenible de la desigualdad asume actuar sobre la baja calidad de la representación política, la debilidad institucional, el acceso diferenciado a la influencia sobre políticas concretas, y sobre fallas institucionales que derivan en corrupción y captura del Estado por grupos minoritarios.

Para el PNUD, “las estrategias de redistribución deben llegar a aquellos para quienes fueron diseñadas, deben considerar no solamente cada restricción por separado sino tomar en cuenta que las restricciones que enfrentan los hogares son múltiples y en ocasiones se refuerzan unas con otras”. En esa lógica el aumento de los salarios públicos y privados, las pensiones no contributivas, la inversión en agricultura, ciencia y tecnología, salud, calificación laboral y programas sociales es vital en países como el Perú, en donde lamentablemente el Presupuesto Público sigue siendo una herramienta contable, antes que ser un mecanismo para generar desarrollo.

Pero ahora veamos algunos sectores en los que este informe muestra evidencia contundente como para replantearnos la estrategia de crecimiento y en especial las políticas redistributivas en el Perú.

Los salarios
El documento muestra que en el ámbito laboral (clave para generar ingresos), la desigualdad salarial por hora alcanza en América Latina niveles muy alta. Por ejemplo, el informe cita a Perú, como uno de los países con las más grandes brechas entre el 20% con mayor ingreso respecto del 20% con menor ingreso. Pero además de la desigualdad salarial, está la desigualdad en la cobertura de servicios, en la que nuevamente el informe cita a nuestro país cuando se refiere a una baja cobertura de vivienda (hacinamiento y calidad de la construcción), acceso a electricidad, y agua.

El embarazo
Según PNUD, el embarazo adolescente está ligado a la fuerte estratificación por niveles socioeconómicos que caracteriza a la región. “La fecundidad adolescente ha sido asociada con la pobreza y considerada uno de los elementos que integran el círculo intergeneracional de la pobreza. Y bajo esa mirada, el Perú nuevamente ofrece un ejemplo muy ilustrativo. En nuestro país, el porcentaje de mujeres de la población con menores recursos que presentan embarazo adolescente es siete veces superior al porcentaje de mujeres que enfrentan esa situación en la población con mayores recursos.

Educación
El informe observa que existe una relación positiva entre el ingreso y la escolaridad de los padres y el aprovechamiento académico de los hijos. Así, los datos señalan que en la región existe una asociación positiva entre el nivel de ingresos del hogar y las habilidades de lectura de los niños. Lo que quiere decir que a mayor ingreso familiar, mejor educación. En Perú, el informe del PNUD ha identificado que el 44% de los estudiantes de colegios primarios en la zona urbana logró un nivel adecuado de habilidades de lectura, mientras que en la zona rural, predominantemente pobre, sólo el 14% de los estudiantes del mismo nivel educativo presentó las mismas habilidades.

Desastres naturales
Han pasado ya tres años del terremoto que sacudió el sur del Perú, pero hasta ahora no se ha logrado reconstruir ciudades como Pisco e Ica. La realidad de nuestro país hace que cualquier logro alcanzado en materia de desarrollo humano y reducción de la pobreza se vea visto afectado negativamente por fenómenos como sequías, inundaciones, lluvias intensas, deslizamientos de tierra o terremotos. El informe del PNUD pone énfasis en este tema cunado habla de nuestro país, al señalar que “estos fenómenos generan importantes pérdidas económicas al destruir una serie de activos intangibles que resultan clave en el logro del desarrollo humano a largo plazo, como por ejemplo la asistencia escolar de los niños y las oportunidades de empleo”. Sin embargo, la política gubernamental no se encuentra preparada para enfrentar estas situaciones con lo que somos muy vulnerables.

Luego de este vistazo ya podemos ser más realistas cuando algunos hacen propaganda y dicen que el Perú marcha hacia el primer mundo.

Carlos Bedoya
Colaborador

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