América Latina fuerte ante crisis, pero igual será afectada

En un informe conjunto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y Ceplan, prevén que la economía de la región crecerá 4.4% este año. Para el 2012, bajan las perspectivas de crecimiento en 0.3 puntos porcentuales. El estudio indica, que a pesar de la buena gestión macroeconómica y de la capacidad de atraer inversión extranjera, las economías de la región siguen siendo vulnerables a la volatilidad, la inflación y las fluctuaciones monetarias de la economía mundial. Para terminar con ello, indica, los gobiernos deben intervenir en tres áreas prioritarias: educación, infraestructuras e innovación.

| 31 octubre 2011 12:10 AM | Especial | 1.9k Lecturas
América Latina fuerte ante crisis, pero igual será afectada
SE NECESITA TERMINAR CON LA DEPENDENCIA ECONÓMICA HACiA LOS PAÍSES DESARROLLADOS

Más datos

El estudio indicó que 180 millones de latinoamericanos viven debajo de la línea de pobreza y que 10 economías de la región están entre las 15 más desiguales del mundo

El informe reveló que los Gobiernos de América Latina y del Caribe deberían capitalizar los logros recientes para afrontar otros desafíos a corto y largo plazo, tales como la diversificación de sus economías, la instauración de reformas fiscales y la prestación de mejores servicios a sus ciudadanos
1919

A pesar de que la economía mundial va mostrando una desaceleración producto de la crisis, las economía de América Latina y del Caribe (ALyC) crecieron un 5.9% el año pasado. Si bien, estas cifras muestran una tendencia positiva, ALyC no es inmune a los efectos de la crisis global. Así, el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) proyectó que esta año Latinoamérica crecería el 4.4% y que el 2012 alcanzarían el 4.1%.

Coincidió con el Banco Mundial, que también estimó un crecimiento en la región para el próximo año de alrededor de 4%, en comparación con un rango de entre 3,5 y 4,5% en el 2011.

Para la vicepresidenta regional del Banco Mundial, Pamela Cox, la región estaba bien posicionada para enfrentar los choques globales.

Visto en término generales, América Latina está creciendo menos, pero a diferencia de otras regiones aún está incrementando su producción.

Para garantizar el progreso continuo de la región, los especialistas de la OCDE afirman que la región tiene que transformar ahora ese crecimiento en desarrollo económico y social sostenible.

Angel Gurría, Secretario General de la OCDE, indicó que “los países con un elevado crecimiento económico deberían aprovechar esta oportunidad y llevar a cabo las reformas estructurales y sociales necesarias para garantizar un desarrollo sostenible.

Los Gobiernos de América Latina y del Caribe deberían capitalizar los logros recientes para afrontar otros desafíos a corto y largo plazo, tales como la diversificación de sus economías, la instauración de reformas fiscales y la prestación de mejores servicios a sus ciudadanos, centrándose especialmente en la educación, las infraestructuras y la promoción de la innovación”.

La publicación Perspectivas Económicas de América Latina 2012, elaborada por la OCDE y Comisión Económica para América Latina y et Caribe (CEPAL) recomienda que la región adopte nuevas políticas para mejorar la competitividad y la diversificación económica, a fin de reducir la desigualdad.

DEPENDENCIA ECONÓMICA
El reporte explicó que a pesar del innegable progreso de la gestión macroeconómica y de la capacidad de atraer inversión extranjera, las economías latinoamericanas y caribeñas siguen siendo vulnerables a los altibajos de la volatilidad, la inflación y las fluctuaciones monetarias de la economía mundial.

“La fuerte entrada de capitales, debida a los grandes diferenciales de tasas de interés entre la región y las economías desarrolladas, y las presiones inflacionarias y cambiarias son factores a los que debe prestar especial atención y que han sido protagonistas del debate en la primera mitad de 2011”, revela el estudio.

Agregó que los problemas fiscales en la zona euro podrían causar serios problemas en el sistema financiero internacional, incluidos los mercados emergentes, y una reversión de los flujos de capitales podría generar grandes fluctuaciones en los tipos de cambio con efectos disruptivos sobre la economía real.

Si bien, el comercio de la región con China, que más que se triplicó entre 2000 y 2009, fue uno de los factores que coadyuvó a su rápida recuperación. No obstante, también implica una mayor sensibilidad a una potencial desaceleración del crecimiento chino.

Es decir, según el informe, nos hace más dependientes ante los efectos de una eventual desaceleración de la economía china, que desencadenaría una menor demanda de productos latinoamericanos y un efecto sobre los precios de las materias primas. Ambos fenómenos tendrían un fuerte impacto sobre las cuentas fiscales de muchas economías de la región.

FUNCIONES EN EL TIEMPO
El informe conjunto, recomienda, a corto plazo que los Estados de América Latina y El Caribe deben ampliar su espacio fiscal para poder reaccionar ante los reveses procedentes de los mercados internacionales.

Según el reporte, los Estados de la región deberán encarar asimismo desafíos a largo plazo y cuestiones estructurales, por ejemplo, en 2008, la recaudación tributaria en América Latina representó el 19% del PIB, apenas más de la mitad del 35% recaudado en promedio en la OCDE.

Es por ello, que incrementar el nivel de ingresos tributarios permitiría a los Gobiernos latinoamericanos invertir más y mejorar los servicios públicos.

En ese sentido, el Perú también posee uno de los niveles más bajos incluso respecto al promedio latinoamericano. Superado por Brasil, Argentina, Chile, Costa Rica, México, Uruguay, entre otros.

Entre las recomendaciones que señala el informe, se encuentra que la región debería promover también una gestión pública más transparente. En esa línea, Alicia Bárcena Ibarra, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, declaró que “las economías de América Latina y del Caribe han mostrado una significativa resistencia ante la crisis económica y su recuperación ha sido más rápida que la de otras regiones. Para consolidar esos logros y emprender acciones concretas, la región deberá fomentar nuevos modelos de gobernanza, mayor institucionalidad y políticas públicas capaces de movilizar a un amplio conjunto de actores”, afirmó.

DESARROLLO CONTRA POBREZA
Según el informe, uno (en total suman 180 millones de personas) de cada tres latinoamericanos vive debajo de la línea de pobreza y 10 economías de la región continúan estando entre las 15 más desiguales del mundo.

”Las políticas de transferencias condicionadas han sido exitosas para reducir la pobreza, pero la falta de redes de protección social más amplias continúa siendo un problema grave para la mayoría de los ciudadanos latinoamericanos”, indica.

Sostiene que los países latinoamericanos deben crear ahora los cimientos para un desarrollo sostenible aun si revierten algunas de las condiciones externas favorables.

En el informe se explica que en las economías intensivas en recursos naturales los gobiernos deben considerar utilizar parte de las rentas incrementales asociadas para fomentar la diversificación y competitividad del resto de la economía, mediante la inversión en educación, infraestructuras e innovación.

“Si no se actúa ahora, sus exportaciones continuarán concentradas en productos primarios de bajo valor agregado y con mercados oligopólicos que traban la entrada de nuevas empresas, y que no facilitan la redistribución del ingreso y la inclusión social”, según el estudio.

Agregó que en un contexto tal, más hogares, incluso los que no se encuentran en la pobreza o la miseria- como las clases medias- serían vulnerables a los shocks adversos como las enfermedades o los desastres naturales.

REFORMA EDUCATIVA
El informe explica que aunque la calidad de la educación ha mejorado, las brechas aún son elevadas. La prueba PISA (Instituto Nacional Para la Evaluación de Educación) de la OCDE muestra que casi el 50% de los estudiantes de secundaria de América Latina no alcanza los niveles mínimos aceptables en lectura, y al compararlo con el promedio de la OCDE esta proporción es menor al 20%.

En ese sentido, si se quiere acortar diferencias, los países de la región deberán garantizar una educación primaria de excelente calidad y un acceso equitativo a la educación secundaria y terciaria.

Estas brechas también se reflejan en el gasto público total en educación en la región, que comparado con el que efectúan los países de la OCDE es aún menor. En promedio, el 4% del producto regional se destina a educación, con un leve incremento desde 2000, mientras que el promedio de la OCDE alcanza a 5%.

La distribución del gasto público total en educación por niveles indica que el presupuesto educativo se concentra en educación primaria y secundaria, mientras que el nivel de gasto en educación preescolar, a pesar de la baja cobertura, es cercano a los países de la OCDE. El gasto en educación terciaria es inferior al promedio de la OCDE, salvo en tres países (Colombia, Uruguay y Venezuela).

No obstante, según el estudio hay un aumento de gasto en educación en la región, explicado por el crecimiento económico de la última década, que redundó en un aumento del PIB per cápita en muchos países de la región.

En segundo término, el envejecimiento de la población que trae aparejada una reducción del porcentaje de población en edad escolar (en particular, en Argentina, Brasil,Chile y México).

Finalmente, el aumento de la participación privada en la entrega de los servicios educativos (en especial en Argentina y Chile) se ha traducido en una expansión del porcentaje de estudiantes en establecimientos privados, permitiendo la liberación de más recursos públicos por estudiante.

EL REPORTE
¿Qué debe hacerse después de la crisis?
El reporte de la OCDE y Ceplan informó que entre las estrategias de salida de la crisis se deben incluir metas de sostenibilidad de la deuda pública que sean consistentes con la inversión pública y con las políticas sociales y de desarrollo productivo que se necesitan para acelerar la marcha hacia el desarrollo sostenido. Reglas fiscales claras y contracíclicas podrían ayudar a reducir la volatilidad agregada y a expandir la base fiscal para aumentar el gasto y la inversión social necesarios para la eliminación de desigualdades.

“Es esencial no restringir la política fiscal a un mero control cuantitativo de las cuentas públicas (deuda pública, gasto o déficit), a fin de mantener la preocupación por el impacto de las finanzas públicas en los objetivos cruciales del desarrollo”, reveló el informe.

Además explica que los vínculos entre aspectos cuantitativos y cualitativos de la política fiscal deberían quedar incorporados en la calidad de las finanzas públicas, porque esto permite asegurar un uso eficaz y eficiente de los recursos públicos.

¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.



...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD