Amarakaeri herida de muerte

La adecuación ex profeso de las normas de protección de la Reserva Comunal Amarakaeri permitió el ingreso de empresas petroleras para realizar actividades de exploración que nunca debieron iniciarse.

| 01 noviembre 2009 12:11 AM | Especial | 1.4k Lecturas
Amarakaeri herida de muerte 1454

La Reserva Comunal Amarakaeri (RCA), creada en el año 2002 por Decreto Supremo N.° 031-2002-AG, es territorio ancestral del pueblo indígena Harakmbut. Esta ubicado en la Amazonía sudoriental del Perú. Tiene una extensión de 402,335.62 hectáreas y su objetivo, declarado en la ley, es contribuir a la protección de las cuencas de los ríos Madre de Dios y Karene, asegurando la estabilidad de las tierras y bosques, y manteniendo la calidad y cantidad de agua, el equilibrio ecológico y un ambiente adecuado para el desarrollo de las comunidades nativas Harakmbut, yine y matsiguengka.

El lote de hidrocarburos 76 que se superpone a casi todo el territorio de la RCA fue entregado en 2006 en concesión por el gobierno a las empresas Hunt Oil (norteamericana) y Repsol (España), sin haber realizado la consulta previa a las comunidades nativas encargadas de su gestión, tal como consagra el Convenio 169 de la OIT, ni evaluado la compatibilidad de dicha actividad con el área protegida, la misma que está regulada por la ley de Áreas Naturales Protegidas del Perú.

Pese a que el Plan Maestro de la RCA definió inicialmente que el establecimiento del lote petrolero en el área protegida era un atentado contra los intereses de su conservación, las empresas petroleras obtuvieron el permiso de los funcionarios de la Intendencia de Áreas Naturales Protegidas e impidieron la participación de las comunidades nativas.

Crónica de un engaño
La creación de la RCA tenía como objetivo la protección de las nacientes de los ríos Eori / Madre de Dios, Ishiriwe, Wadapwe, Azul, Kanere / Colorado y Enveznue / Blanco. Esta decisión técnica responde a la lógica del funcionamiento ecológico de bosques tropicales y los procesos bio-físicos del entorno natural de ecosistemas amazónicos. Este criterio científico coincide con la percepción que los indígenas tienen sobre este espacio, un lugar de reproducción de la vida que no debe ser perturbado por la presencia de agresiones por parte de seres humanos. La misma que está avalada constitucionalmente en las leyes que protegen toda fuente de agua dulce de manera intangible. Así, los beneficiarios directos decidieron que las cabeceras de cuencas deberían de ser la Zona de Protección Estricta (ZPE).

La primera versión del Plan Maestro, en abril del 2007 fue cuestionada por el Intendente de Áreas Naturales Protegidas (IANP) –ahora Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp)– quien condicionó su aprobación a la eliminación de la ZPE, dice un informe elaborado por la organización indígena Fenamad.

La discusión técnica fue muy ardua entre ambos puntos de vista, perturbada por “una presión política de alto nivel” al haber propuestas de empresas petroleras para realizar exploraciones, precisamente en las zonas consideradas para la ZPE, afirma el mismo documento citado. Finalmente, continúa, los funcionarios del Sernanp propusieron una Zona Silvestre para reemplazar la ZPE, aludiendo a su capacidad restrictiva para la realización de actividades de intervención humana y también que las nacientes de los ríos se mantendrían como ZPE.

Los representantes indígenas de la RCA decidieron confiar en los funcionarios de la Ianp y aceptaron los cambios propuestos para poner en marcha la RCA. Los funcionarios de la Ianp enfatizaron a los dirigentes indígenas que “No había por qué preocuparse. La empresa petrolera no entrará a la RCA porque habrá protección estricta en las nacientes de los ríos y la zona silvestre no permite presencia ni actividad humana en las cabeceras de los ríos, eso nos han dicho”, sostiene el documento de Fenamad.

“Las modificaciones del PM respecto al tema de hidrocarburos y toda aquella parte que condiciona la intervención de exploración petrolera en la RCA han seguido (…) facilitando así los intereses de las empresas para operar en la RCA y en la zona más vulnerable de dicho territorio, las cabeceras de cuenca”, aseveran.

Los representantes indígenas y las comunidades nativas condenaron las modificaciones del Plan Maestro y además de solicitar el cambio del jefe de la RCA, y otros funcionarios, pidieron la anulación de las mismas y el restablecimiento del documento aprobado en julio de ese año. Sin embargo, el Sernanp mantuvo los cambios.

Entran las petroleras
Allanado el camino, la Hunt Oil realizó un Estudio de Impacto Ambiental y Social para la Prospección Sísmica 2D en el Lote 76, cuyo resultado fue observado por un grupo de profesionales de la Sociedad Civil de Madre de Dios, pero no pudieron impedir el inicio de las actividades de la empresa petrolera.

“Las zonas más vulnerables ecológica y culturalmente ya están siendo intervenidas por las líneas sísmicas, cuyos impactos serán irreparables. La zona intervenida es de un valor biológico muy alto a nivel mundial y sus sistemas hídricos superficiales y subterráneos también, cargados de un valor simbólico cultural que hace de este espacio vital para la subsistencia no sólo de las comunidades indígenas. Por eso todas las comunidades beneficiaras de la RCA han tomado la posición de impedir el ingreso del lote petrolero y defender el área protegida con sus vidas”, concluye el informe de Fenamad.

“Así la RCA se bate hoy entre la vida y la muerte por la operación de la empresa petrolera Hunt Oil, cuya peculiaridad es ser un operador a bajos costos. Esto es una de las razones más por lo que urge la intervención de la comunidad internacional de la conservación para defender el derecho ganado de un pueblo para proteger su territorio ancestral, patrimonio cultural y la biodiversidad de esta parte de la Amazonía peruana al estar solos en esta situación”, añade.

Susana Grados
Redacción


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: | |


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD