Un gobierno moderado, pero firme

Analista ajeno a la derecha y al gobierno, Santiago Pedraglio ofrece en esta entrevista su visión del gobierno, sus fortalezas, debilidades y perspectivas, en una evaluación de las primeras semanas de la administración del presidente Ollanta Humala.

| 11 setiembre 2011 12:09 AM | Entrevista | 4.4k Lecturas
Un gobierno moderado, pero firme
Santiago Pedraglio tiene una visión de optimismo moderado sobre el gobierno.
SANTIAGO PEDRAGLIO
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¿Cómo caracterizaría el periodo que se abre en el Perú con el gobierno de Ollanta Humala?
-El gobierno de Humala se ha constituido moderadamente de centro izquierda, con inclusión de personas como el Ministro de Economía que todos sabemos que es un ortodoxo. Pero en general yo caracterizaría al gabinete como moderadamente de centro izquierda. Y creo que este cambio, que quizá para algunos no es importante, es muy significativo porque durante veinte años, desde el noventa hasta ahora, el Perú ha estado instalado claramente en la derecha. El espectro político ha estado instalado en la derecha. Y en el último gobierno de Alan García, incluso no en el centro derecha sino claramente en la derecha. Entonces que se mueva el eje del espectro político hacia un centro izquierda moderado me parece un avance importante. Las primeras señales que ha dado este proyecto, que todavía está por cuajar, que todavía es muy precario, que todavía no se sabe qué va a pasar de acá a un año o año y medio, pero hablando del hoy y de lo que podemos observar, es un gobierno que quiere cumplir con su compromiso de inclusión social como el aumento de salarios y el impuesto a las sobreganancias que se llama ahora gravamen.

-A propósito del respaldo del presidente a Ricardo Soberón, ¿cuál es su percepción del nuevo gobierno en términos de firmeza?
-Transcurrido poco más de un mes es poco lo que se puede decir pensando en dos años de plazo, y la razón principal es porque no hay un partido político detrás del gobierno. Hubo un frente electoral con el que se ganó, hoy disuelto, que es Gana Perú y en el que hay diferentes tendencias porque ese frente sigue existiendo. Lo han disuelto pero ese frente es el que está gobernando. No está gobernando solo el Partido Nacionalista. Está gobernando un sector del Partido Nacionalista que está en el parlamento y en diferentes sectores del Estado; está gobernando un sector vinculado a Ciudadanos por el Cambio; está gobernando un sector de la derecha que no era Gana Perú siquiera, como el ministro de Economía. Está gobernando un sector vinculado a militares en situación de retiro muy vinculados a Humala, y gente independiente que cae, que circula y se acerca cuando se inicia un gobierno.

Ese frente es el que está gobernando con una hegemonía de Humala y del vínculo de Humala con Salomón Lerner, quien, junto a Daniel Abugattas, forman las tres cabezas, siendo la de Humala la más importante. Pero eso te indica la orientación moderada de centro izquierda que he mencionado.

A mí me parece que el presidente ha dado señales de firmeza, de persistir, de no arrugar frente a los primeros encontronazos. Desde la constitución misma del gabinete. Su concesión fue que entre el ministro de Economía y que se quede Velarde como presidente del BCR. Es verdad que el ministro de Economía no solo es el ministro de Economía, es toda la burocracia del MEF, que está bastante bien aceitada y que conoce bien todo el teje y maneje del Estado y del sistema. No me cabe ninguna duda.

Pero ha colocado algunos ministros que no son simpáticos para la derecha. Los ha colocado y están ahí. Ha colocado profesionales serios como el ministro de Energía y Minas. En sus viajes, que fueron muy plurales, no tuvo problema en ir a países de diferente color ideológico y creo que sosteniendo a Soberón está dando la señal de que no va a tomar las decisiones de acuerdo a presiones mediáticas.

-Este cambio en el espectro político con un gobierno que usted califica de centro izquierda necesita un instrumento político que lo sostenga. Desde ese punto de vista, ¿cómo ve al Partido Nacionalista y cuál es su impresión sobre la disolución de Gana Perú?
-Esa es una de las precariedades que yo veo en el gobierno, y de las incertidumbres futuras que veo, porque al no haber un partido político medianamente consolidado y al haber disuelto el frente Gana Perú, que en la práctica existe -y creo que debería seguir existiendo- a mí me parece que los problemas podrían saltar en momentos de tensión. No en tensión con los medios sino en momentos de tensión con conflictos sociales; si es que no se alcanzan algunos logros del crecimiento de la economía, si es que se impulsan proyectos extractivos y la consulta previa no funciona como está prevista.

La solidez del gobierno se va a ir dando y reflejando conforme demuestre capacidad para resolver sus crisis, eso me parece clave. Todo gobierno tiene momentos de crisis social, política y económica. Hasta ahora el presidente ha dado señales de poder hacer concesiones. Las que él considera convenientes. Y también parar la mano a los que quieren obligarlo a tomar una decisión.

La precariedad debe manejarse no solo en relación con crisis que se produzcan por fuera, sino me preocupa mucho cómo se manejen las relaciones dentro de lo que es el frente. Creo que es un grave error de Humala, un grave error del gobierno pretender romper el frente que se ha constituido a partir de la campaña electoral.


Ollanta Humala ha demostrado que no retrocede ante los medios.

-¿Piensa que Humala quiere tener una relación directa con las masas?
-Humala requiere una base social medianamente fuerte. No puede llegar a julio del próximo año con 25 por ciento de aprobación, porque su capacidad para poder hacer algunas reformas, de las que quiere hacer, va a ser prácticamente nula. Entonces, como no tiene un partido político y requiere una base social, puede haber una inclinación a políticas clientelistas que le permitan establecer una relación directa con sectores sociales que le den esa base mínima y esos no menos de 45 puntos de aprobación que necesita para tener estabilidad y para poder instalar, promover y decidir determinadas políticas de reformas.

-Sobre la derecha política, ¿está en capacidad de organizar una oposición fuerte?
-Hoy por hoy no, pero sí lo estaría creo yo. Me parece que sería una mixtura de un grupo de medios de comunicación con algunos partidos políticos de derecha que no tiene gran iniciativa. El fujimorismo como partido político es sólido, tiene un 20% de la población que le ha sido fiel, pero hasta ahora su principal bandera ha sido la defensa de Fujimori; entonces, como fuerza política tendría que cambiar mucho para tener más iniciativa. Veo a los medios de comunicación mucho más activos y con mucha más iniciativa para poner la agenda y quizá también un sector del gran empresariado que puede verse incómodo por un gobierno como éste.

-Precisamente sobre el poder económico, ¿cómo los ve en la defensa de sus intereses?
-Como todo grupo grande juegan a varias cartas. Ningún grupo grande juega a una sola carta. Al mismo tiempo que negocian y pactan determinados acuerdos, también presionan. A veces algunos medios de comunicación aparecen claramente más radicales que los gremios empresariales, más radicalmente opositores, más conservadores. Los gremios empresariales aparecen como más cautos. También veo cautos a los del PPC, dándole un respiro al gobierno. Esperando un espacio. Uno no puede tener una mirada monolítica, como tampoco en el gobierno hay un bloque monolítico, tampoco hay un bloque monolítico en lo que es y lo que podría ser la oposición.

-En respuesta a la ofensiva mediática, ¿cuál debería ser la política de respuesta del gobierno?
-Es clave que el gobierno mantenga el máximo nivel de libertad de expresión y de prensa. Va a depender mucho de la habilidad para las iniciativas políticas que se tomen. También de controlar bien el entorno del presidente. De evitar cosas como las que le pasaron a Toledo con su entorno familiar, de no exponerse.

Ese esquema medio a la francesa, del Premier claramente adelante y el presidente atrás, en el que el Premier tiene el juego de gobierno, y el presidente se aparece atrás creo que preserva a Humala. Lo expone menos.

Eso de que con tanta vehemencia le pedían los medios de comunicación, cuando recién había subido Humala, que declare y no declaró inmediatamente, y no lanzó el nombre de sus ministros hasta pasadas unas semanas, fue bueno porque demarcó su cancha. Es vital que no le pongan la agenda. Y eso depende de la iniciativa, depende de que el gobierno coloque la agenda y sepa colocarla.

-Esa era un poco la estrategia de García, colocar la agenda…
-Justo pensaba en García cuando contestaba. Pero yo creo que hay formas y formas de colocar la agenda. Yo me acuerdo que García decía: “vamos a poner pena de muerte”, y nos ponía a todos a discutir la pena de muerte cuando sabía que lo de la pena de muerte no se iba a aprobar.

Hay formas marketeras o más psicosociales de poner las agendas, que son falsas agendas. Son fintas de agendas porque la agenda real está por otro lado. Te pueden hacer discutir la pena de muerte cuando esa no es la agenda real sino un engañamuchacho. La agenda franca va por otro lado. Yo sé que la política también es finta, pero ahora se trata de que el gobierno ponga las reales agendas.

Por ejemplo, en educación se puede lanzar un paquete de iniciativas con relación a lo que ha propuesto la Ministra de Educación, de cerrar la brecha con relación a la infancia y a la educación inicial. Es un tremendo paquete muy importante.

En relación con la política antinarcóticos, fundamental para la seguridad del país, se debe tener una política nacional clara, que también tiene que ser multilateral por supuesto. En acuerdo con países de la región y también en discusión con los Estados Unidos. Pero tiene que haber una iniciativa nacional, y la política antinarcóticos significa lucha contra los insumos químicos, el tema de la erradicación, el tema del blanqueo.

O cómo van a ser más eficaces en las relaciones entre el gobierno central y los gobiernos regionales y locales, o cuánto va a subir la inversión en Juntos, o en Petroperú y demás empresas estatales. Qué iniciativas se pretenden adoptar al respecto.

Hay posibilidades de que el gobierno coloque puntos de debate.

-Y para eso pueden ser útiles los medios estales como El Peruano o Canal 7.
-Los medios estatales tienen que ser verdaderamente medios públicos. No pueden ser órganos del gobierno.

-Pero pueden servir para abrir el debate de las ideas.
-No me cabe ninguna duda. Pero estos órganos que son financiados por todos no pueden hacer autobombo del gobierno. Eso lo han hecho con el gobierno anterior. De lo que se trata es que estos órganos sean del Estado, o más preciso, órganos públicos. Hay ejemplos, el caso más paradigmático es el de la BBC de Londres. No digo que tenga que ser igual que la BBC, pero hay ejemplos en Chile también. Es el caso de su televisión estatal. La televisión española de igual modo, sus noticieros tienen alta credibilidad.

Sin tanta sangre como en otros canales, deben ser espacios públicos y no instrumentos de campaña propagandística del gobierno porque pierden su propia credibilidad. Canal 7 ha tenido algunos buenos momentos.


Para el entrevistado, es bueno que Lerner salga al frente.

LOS MÁS DUROS YA
Manejo de conflictos sociales

-Pasando a la sociedad, ¿cómo ve los conflictos sociales?
-Según el último informe de la Defensoría del Pueblo, los conflictos han bajado como un 10 por ciento, pero siguen siendo principalmente de carácter socioambiental. Los conflictos más duros que va a tener Humala, son los que ya se han dado, los de carácter socioambiental en relación con la industria extractiva en particular minería.

Ahí se plantea el tema de la Ley de Consulta, que la gente va a comenzar a aplicar de hecho y creo que se buscará hacerla extensiva no solamente a las zonas de población originaria, sino van a querer que se aplique en zonas en general, en zonas donde no hay población originaria como Moquegua por ejemplo.

Conflictos sociales van a haber, es inevitable que se den en un país como el Perú, con tanta desigualdad y pobreza. El tema es que el gobierno sea capaz de anticiparse. Yo creo que eso es clave.

Tener capacidad de diálogo, hablar claro, y dar señales de que no siempre se pone del lado del empresario y de la inversión, sino que el gobierno representa a un Estado que quiere se regulador, incluyendo de los conflictos. Si comienza a dar señales de que quiere llevar adelante las consultas ahí donde son necesarias, no anula el conflicto pero se pone en situación de poder administrarlo, de tener capacidad de canalizarlo y de abrir también posibilidades de diálogo, porque uno de los grandes problemas de los conflictos más graves, es cuando el diálogo se ha roto. El caso extremo fue Bagua.

Este gobierno va a tener que navegar contra un sentimiento antiminero que se ha instalado en sectores muy importantes de la población peruana, y eso es delicado porque el Perú es un país minero, si bien tiene que saber darle el mayor valor agregado a su minería, respetar el medio ambiente, subir los estándares, fiscalizar, pero explotación minera va a haber y tiene que seguir habiendo. El gobierno de Alan dejó una herencia - también el gobierno de Toledo en menor medida - que deriva de su propuesta del Perro del Hortelano, en la que se percibe al Estado siempre al lado de los inversionistas. Y eso, el actual gobierno debe saber trabajarlo desde ahora para logra viabilidad social de los principales proyectos y no encontrar una resistencia social que lo obligue a endurecer su política y quizá ahí a desplazarse a posiciones autoritarias para poder sacar adelante los proyectos. Estos meses son fundamentales porque se está demarcando la cancha.


APERTURA
El Congreso va bien

-Y sobre el Congreso, ¿qué opina de la gestión de Daniel Abugattas?
-Yo rescato una preocupación del Presidente del Congreso, que es abrir el Parlamento más hacia la población, o sea que el Congreso tenga un vínculo mayor con la población, que consolide una instancia representativa. Eso me parece muy importante y positivo. Creo que es el camino que debe continuar como orientación. Quizá hay que buscar las iniciativas más adecuadas.


ESLABÓN DÉBIL
El caso Soberón

-¿Qué piensa que hay detrás de la campaña mediática contra Ricardo Soberón?
-Yo creo que Ricardo Soberón pudo cometer el error de adelantar lo de la suspensión de la erradicación pero fue más un error de manejo político. Lo que yo sí creo es que tiene razón para revisar la política antinarcóticos en el Perú, porque yo no sé qué ejemplo de éxito y de gran política puede ser, cuando el Perú es el principal exportador de cocaína del mundo. La política que se ha implementado hasta ahora es un fracaso.

-Los medios que hicieron campaña contra Soberón defienden esa política.
-Más que defender esa política lo que han hecho es atacar un eslabón débil de este gobierno. Creo que esa es la razón.


Carlos Bedoya
Redacción


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