La verdadera historia de la Guerra con Chile

Tras 20 años de investigaciones, Antonio Gárate, entrega una novela histórica de lectura fácil y objetiva donde describe -como ninguno otro-, las atrocidades cometidas por el pseudo ejército chileno contra Lima, narra las pésimas decisiones que tomó el ex presidente Nicolás de Piérola, a la par que describe con sutileza a una ciudad llena de encantos como lo es Barranco, donde empieza y termina la novela.

| 16 noviembre 2011 12:11 AM | Entrevista | 29k Lecturas
La verdadera historia de la Guerra con Chile
“Por 10 centavos de salitre” revela detalles insospechados de nuestros héroes nacionales.
CRÓNICA

Más datos

Sobre el autor: Antonio Gárate, nació en Barranco, el 29 de noviembre de 1940. Estudió en el Colegio San Luis. Ingresó ala Universidad Nacional Mayor de San Marcos graduándose de Cirujano Dentista en 1962. En 1969, el doctor Gárate ingresó a la Sanidad de la Marina de Guerra del Perú, en la que sirvió con una impecable trayectoria durante 32 años, retirándose con el grado de Capitán de Navío en 1994. Vive en su Barranco natal y está casado con Yolanda Pigati Quiñones. Tiene cinco hijos y 8 nietos. Practica el deporte subacuático y disfruta de la lectura y escuchar música lírica.

La novela histórica “Por 10 centavos de salitre” puede comprarse escribiendo al correo tucoli@yahoo.es
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- ¿Por qué decide escribir esta novela histórica basada en la Guerra con Chile?
- Todo empezó por motivos familiares, mi padre era ciudadano de Tarapacá y todos los años religiosamente se daba tiempo para visitar Iquique, que estaba en manos de Chile desde 1879, pese a ello, nunca aceptó su pérdida, en ese momento nació en mí la necesidad de indagar y estudiar cómo y por qué perdimos esa guerra.

- Y tras 20 años de investigación, ¿podría revelarnos por qué perdimos la Guerra con Chile?
- Este libro trata de decirles a los peruanos, que las batallas que hemos perdido no ha sido por culpa de los militares, los militares no hacen la guerra, quien hace la guerra es el Estado, los políticos, porque es el Jefe de Estado quien declara la guerra, es el Congreso quien la hace y estos llaman al militar y le dicen: haz la guerra. Pero, si lo manda con un fusil que no sirve, sin balas, sin ropa, cómo va a ganar la guerra, así no puede pelear.

- ¿Quiere decir que perdimos por malas decisiones políticas?
- Te respondo con un ejemplo: En la noche del 15 de enero, después de que las tropas chilenas habían incendiado todo Chorrillos, empezaron a festejar, estaban en una juerga y borrachera infernal; cuatro mil soldados chilenos se apropian de la ciudad de Chorrillos y la convierten en una juerga de aquellas, estaban borrachos, era el momento preciso para asestarles un golpe con 2 mil o 2 mil 500 hombres hubieran podido salir de Lima, ir a Chorrillos, sorprenderlos y eliminar a esos 4 mil. Hubiera sido una fuerte baja para los chilenos, sin embargo, a pesar de las súplicas y ruegos de Prado y la mayoría de los militares, Piérola decía: No vamos a atacar.

- ¿Entonces, usted dice que Piérola fue un mal estratega, pero además, deja entrever que les entregó Lima a los chilenos?
- La defensa que hizo de Lima fue desastrosa, a él se le ocurrió hacer una defensa tan larga poniendo soldados cada 12 kilómetros, como si los chilenos iban a seguir esa ruta. Doce reductos y esa era la defensa para contener a un ejército tan crecido como era el chileno; entonces, eso lo ideó él, a los militares que habían combatido en diferentes frentes como Fernando Montero, Andrés Avelino Cáceres, el general Buendía, todos esos generales que venían con experiencia de batallas anteriores, los mandó a su casa y se rodeó de un grupo de amigos que le decían lo que tenía que hacer.

- La estrategia de defensa falló quizá porque Piérola no era militar, era abogado. ¿Por qué hubo este ensañamiento contra ciertos militares? ¿Acaso por celos políticos?
- Cuando Montero le pide que le envíe refuerzos, municiones y armas para aumentar su ejército y defenderlo en Tacna, Piérola le envía en un buque, la Corbeta Unión con zapatos, telas, botones, toallas, no le manda las armas, él no quería que ganara Montero. Si este último hubiera ganado la batalla en Tacna, prácticamente hubiera ganado la guerra, y qué hubiera pasado con Piérola que era Presidente, la gente del Perú como era su costumbre le da la Presidencia a generales victoriosos, lo hubiera puesto a él y Nicolás se hubiera quedado en la calle.

- ¿No teme despertar resentimientos en un tema tan sensible para los peruanos?
- Esta novela no pretende demostrar o mostrar al mundo que los peruanos perdimos. Esta novela esta hecha con la intención de que los peruanos conozcan la historia de la Guerra con Chile que desgraciadamente no se ha contado como debería ser por muchos de los autores.

- ¿Y por qué tanto secreto sobre esta parte de nuestra historia?
- Porque ahora mismo hay algunos que simpatizan con Piérola, en esa época los escritores e historiadores tenían sus simpatías políticas, entonces, no podían hablar mal del Perú, ni de su Presidente. Todas esas simpatías han crecido a lo largo del tiempo; si revisas los libros y buscas, solo encuentras una línea que dice que su gobierno fue bueno.

- ¿Usted se considera antichileno?
- No

- ¿Cree que su obra pueda despertar sentimientos antichilenos?
- De alguna manera lo que busca es despertar ese patriotismo que pareciera que tenemos dormido, disminuido, porque tenemos un Ejército que nunca ha ganado ¡pero por Dios abramos los ojos! Por qué no ganamos la guerra, por qué no ganamos ahora en el Vrae, porque nuestro ejército esta disminuido, no tiene armamento, los presidentes siempre han estado de espaldas a la realidad. En el VRAE, los narcoterroristas tienen mejor armamento que nuestros soldados y el gobierno, ¿qué ha hecho? ¿Ha comprado armas? no.

- ¿Tiene esperanza de que el gobierno del presidente Humala cambie esta lastimosa situación de nuestras fuerzas armadas?
- Espero que haga algo para salir de la situación en la que estamos, no pretendemos ponernos al nivel de Chile, porque es imposible, ya no se le pude alcanzar, pero habrían otras maneras de poder ponernos al nivel de ellos.

- La novela se inicia poco antes de estallar la guerra con Chile.
- La novela comienza mucho antes de que estalle la guerra porque el personaje central va a trabajar a Tarapacá y Atacama. Estando allá descubre esa confabulación que había de parte de los chilenos para adueñarse de esos territorios. Ellos hicieron una inversión fabulosa en Atacama, hicieron pistas, parques, iglesias, comenzaron a invadir con fuerza y llegó un momento en que ellos eran 6 mil y los bolivianos eran mil con un ejército de 60 hombres que tenía el Perú. La forma más elemental de invadir un país es de la forma que lo hicieron ellos. Cuando ya estaba todo sembrado, surgió por allí un impuesto de 10 centavos por cada quintal de salitre, ellos dijeron no pagamos y a ver sáquennos y llegaron dos buques de guerra enormes. Allí empezó todo. Los chilenos dicen que Perú y Bolivia se confabularon para hacerle la guerra a Chile ¡Qué absurdo! Es el absurdo más grande, fueron ellos quienes invadieron Bolivia.

- Evidentemente, es otra la visión la que tienen los chilenos sobre este conflicto.
- En la Guerra con Chile, los chilenos tratan a la gran marcha al Perú, como una epopeya, la más grande de Latinoamérica. Eso es falso, porque un país que se había armado durante 10 años, que compra buques, compra todo lo que se va a usar y se enfrenta a un país desarmado, en batallas donde siempre nos dobla en cantidad de número, cómo pueden alardear de su ejército, deberían alardear, al menos en un ejército que tiene igualdad de condiciones, sin embargo, la única vez que entró en igualdad de condiciones fue en Tarapacá y le ganamos.


Descubriendo la historia
¿Piérola, el gran traidor?

En la novela, Antonio Garate descubre que una de las principales razones por la cuál, los peruanos perdimos la guerra fue por las malas decisiones políticas que habría tomado el ex Presidente Nicolás de Piérola, y que despiertan suspicacias sobre su lealtad al Perú

- Usted no sólo cuenta una novela, “Por 10 centavos de salitre” resume una investigación de casi 20 años ¿Cuál es el aporte que entrega tras este proceso?
- Además de las verdaderas razones del inicio de la guerra, por ejemplo, para empezar Piérola fue un individuo muy revolucionario, más que eso, yo diría revoltoso. Dio cinco golpes de Estado, a Pardo, tres a Prado y uno a Cáceres y estos golpes fueron derrocados. El primero por nuestro héroe Miguel Graú, el segundo por el general Ricardo Montero, el tercero fue el Combate de Atacocha, el cuarto lo da en plena guerra cuando Prado sale del Perú y el quinto lo da cuando Andrés Avelino Cáceres era presidente.

- ¿Por qué?
- Pierola dedicó todos los años de su vida posterior a sus funciones como ministro de Economía y Finanzas, todos los otros años, los vivió en Chile y esos golpes de Estado que dio al Perú partían desde Chile y siempre salía de Chile, cuando los sofocaban en la revuelta, el siempre se iba allá.

- ¿Cómo hacía para gestionar tantos golpes de Estado?
- En el primer golpe que le dio a Pardo compró un buquecito, lo armó, contrato a mercenarios, ¿de dónde sale el dinero?, en los siguientes golpes fue exactamente igual.

- ¿Acaso no se daba cuenta que esos golpes debilitaban la estabilidad democrática del país?
- Él (Piérola) no se daba cuenta que estos golpes facilitaban que Chile siguiera armándose mientras que en el Perú nos preocupábamos en sofocar las revueltas que él mismo provocaba. Eso da qué pensar, Chile lo usaba como un Felipillo para debilitar a Perú y Bolivia. Cuándo ya era presidente Piérola le quitaba todo el poder a Ricardo Montero, que era jefe de todos los Ejércitos del Sur, el que debía combatir en Tacna. Si Piérola no le quitaba el poder, hubiera podido juntar más de 10 mil hombres, pero al descabezar el ejército y quitarle el mando, lo dejó solamente con 4 mil 500, de tal modo que los chilenos nos doblaban en la batalla de Tacna, y ¿por qué lo hizo? Porque ese mismo Montero, como dije anteriormente, debeló el segundo movimiento revolucionario que le hizo a Prado y parece que se la juró, me las vas a pagar, pero, no era el momento de cobrarle una deuda porque estábamos en plena guerra con Chile.


ARGUMENTO
Por 10 centavos de salitre”. La Guerra de las oportunidades perdidas.

Esta novela histórica, única en su género, está basada en hechos acontecidos en la Guerra del Pacífico. Relata las peripecias de Antonio García un peruano natural de Barranco quien el año 1874 viaja a trabajar a los ricos yacimientos de salitre en Tarapacá y Atacama, sin imaginar que se verá envuelto en una feroz intriga política que marcará su destino. La muerte de su esposa, a raíz de un atentado en Bolivia en 1879 perpetrado por un oficial chileno invasor, lleva a García a una persecución que ocurre en el marco de la cruenta guerra desatada en los tres países. Así comienza una saga de amor y de resistencia contra las violaciones de los derechos humanos ocurridas en los pueblos invadidos por Chile. Las aventuras de Antonio y sus inseparables amigos barranquinos, lo llevarán a un apasionante recorrido por los campos de Pisagua, Tarapacá y Arica, conociendo los actos heroicos, traiciones y luchas políticas internas de los personajes de la Historia: Prado, Buendía, Montero, Cáceres, Bolognesi y Nicolás de Piérola. Es en el mismo Barranco Natal que la odisea llega a su fin.


DETALLE
Supuesto ejército chileno era minero.
Antonio Gárate cuenta que el ejército chileno que invadió al Perú, no eran militares, sino mineros explotados por los ingleses, que buscaban en nuestras tierras, el oro prometido por su Estado. Por ello, su invasión fue tan feroz y rapaz.

“Ellos no eran militares, esa gente eran mineros que trabajaron en las minas de Atacama y Tarapacá, que les ofrecieron el oro y ese oro estaba en el Perú. Los ingleses trataban mal a los chilenos, les pagaban con monedas de plástico que podían usar sólo en las tiendas del campamento minero de los ingleses. El minero trabajaba más de 20 años y era pobre” precisa.

“Esta gente saqueó, desvalijó, las mujeres fueron violadas, se llevaron hospitales, imprentas, hasta las plantas y flores. Se llevaron todo lo que pudieron. No se pretende exarcebar, ni revivir odios, de ninguna manera. Lo que se pretende es que el peruano sepa que su Ejército estuvo a la altura de las circunstancias, sino ganaron fue porque habían señores que no compraron armas, cuando Grau le pregunta a Pardo por qué no compraba buques, le dice no, no habrá guerra, yo tengo dos buques grandes: el Bolivia y el Argentina, haciendo referencia a la alianza con estos países. Al final nadie vino” dice el autor.


Rocío Vara
Redacción

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