Hay que cambiar la carrera magisterial

La nueva gestión educativa ha despertado optimismo entre diversos actores de la educación peruana. Teresa Tovar, presidenta de Foro Educativo, institución clave en la construcción del Proyecto Educativo Nacional, evalúa la gestión aprista y da sus impresiones sobre el cambio de la orientación educativa hacia la inclusión, en el contexto de un nuevo escenario político.

| 24 setiembre 2011 12:09 AM | Entrevista | 2.7k Lecturas
Hay que cambiar la carrera magisterial
Teresa Tovar, presidenta de Foro Educativo se muestra optimista frente a la nueva gestión educativa. La brecha campo-ciudad en la educación, aumentó durante la gestión aprista.
TERESA TOVAR, DEL FORO EDUCATIVO

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Habría que contemplar un nivel salarial del docente un poco mayor, un piso salarial mayor y sobre esta base plantear que los docentes que ganaban S/. 1,000, pasen a 2,000 ó 1,800; y sobre esa base decirles que si quieren ganar un poco más, entren a la Carrera Pública.
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-¿Cómo evalúa el Foro Educativo la política educativa peruana?
-La política educativa del país ha transitado de no existir a existir. Foro Educativo nace en un momento en el cual coinciden tres factores: la profunda crisis económica, el terrorismo y la instalación de la dictadura de Fujimori. Esos tres elementos negativos hicieron de la educación un asunto cuestionado por el modelo de desarrollo y el modelo político.

Pero en realidad la educación debe plantearse como un imperativo ético, estratégico y ser base de un proyecto de desarrollo del país. Para eso nace Foro Educativo, asociación de profesionales dedicados a la educación que de manera gratuita trabajan para sacar adelante propuestas. Nosotros planteamos desde el inicio que para que exista un rol estratégico de la educación, era necesario un Proyecto Educativo Nacional.

Este proyecto se concretó durante el gobierno de transición de Valentín Paniagua, a través del Consejo Nacional de Educación, que dio origen al Proyecto Educativo Nacional.

Al menos tenemos ahora como política de largo plazo en el país de manera concertada un proyecto educativo.

-¿Pero en la práctica?
-En la práctica nosotros hemos trabajado mucho tiempo para que este proyecto educativo, una vez que se concretó, se volviera política real. Durante el gobierno aprista de Alan García, se asumió solo en la teoría, como norte pero no se llegó a implementar de manera cabal, sino solo algunas medidas que coincidían con aspectos del proyecto nacional. Básicamente la Carrera Pública Magisterial, que nosotros también planteamos como parte de una política de desarrollo magisterial, un desarrollo más profesional del docente, en el cual el buen desempeño es uno de los elementos fundamentales pero no el único.

Lo que estamos viendo ahora es un cambio en las políticas públicas, un cambio en el tiempo político. Y nosotros necesitamos reubicarnos.

-El exministro de educación, Antonio Chang, dejó la imagen de que hizo mucho por la educación. Que implementó evaluaciones docentes, la Carrera Pública Magisterial, etc. ¿Cuál es su opinión al respecto?
-Nosotros rescatamos parte de la Carrera Pública Magisterial implementada. Pero a nuestro modo de ver requiere modificaciones en el enfoque general. No debe ser solo un asunto punitivo, en el cual se fuerza a los docentes a entrar a la Carrera, o quedarse fuera. Más bien, debería convertirse en un incentivo profesional, lo que implicaría a mi modo de ver, elevar la base salarial de todos los maestros, y a partir de allí, de esa base salarial justa, que reivindique el pago de una deuda social que el país tiene con el magisterio, poder invitar a todos los maestros a entrar a la Carrera Pública Magisterial como parte de su desarrollo docente.

Tenemos serias críticas frente otros programas. Nosotros publicamos un libro que se llama “La educación en los Tiempos del Apra”, donde analizamos al detalle cada uno de los aspectos de las políticas del gobierno aprista, entre ellas la municipalización, con la cual no estábamos de acuerdo pero felizmente ya se cerró.

También sobre la alfabetización, que tiene enormes limitaciones. Asimismo, teníamos serias críticas en el tema de la educación rural, que fue totalmente descuidada. Se cerró el programa rural.

Hubo una serie de errores, pero la imagen del gobierno anterior fue mostrada como un éxito en el tema de la Carrera. Como si eso fuera todo el Proyecto Educativo Nacional. Es solo una parte, y aún así, requiere ser modificada.

-Chang se caracterizó por enfrentar al SUTEP…
-Otra crítica profunda que tenemos a la administración anterior es que estuvo con las puertas cerradas. No dialogó con la sociedad civil. Pero ahora hay signos interesantes de diálogo. Nosotros pensamos que no es posible construir ninguna política si no es de manera concertada. Las políticas son más legítimas y son viables cuando tienen base en el intercambio de ideas, en la reflexión y en el apoyo de distintos sectores.

-Incluyendo al Sutep...
-Sí. No podemos prescindir de ese actor, pero eso no significa coincidir plenamente con él. Significa entrar a un debate, discutir, etc. Pueden haber discrepancias pero no se debe satanizar.

-El presidente Ollanta Humala plantea la Inclusión Social, ¿cómo entender esa inclusión a partir de un proyecto educativo?
-Nuestro planteamiento fundacional es que la educación está vinculada al desarrollo. Este vínculo se rompió no solamente en el gobierno aprista, sino durante mucho más tiempo, en el cual se priorizó un crecimiento económico sin inclusión, sin democratización y sin redistribución. La agenda educativa fue parte de esta lógica segregadora.

El último mensaje que he visto de la actual ministra de Educación en el Congreso muestra con cifras cómo, si bien ha aumentado en los últimos años el promedio de rendimiento en matemáticas y lenguaje en las pruebas escritas, la distancia entre estudiantes rurales y estudiantes urbanos se ha acrecentado. Es decir, las brechas han aumentado en el país. Tenemos un país más desigual y la educación no ha sido ajena a esta lógica.

Los tiempos de inclusión que podríamos estar empezando a vivir, necesariamente tienen que considerar a la tarea educadora como parte de la construcción de una sociedad más justa, con mayor redistribución y menor desigualdad.

Así asumimos la transformación educativa que se puede dar en el marco del Proyecto Educativo Nacional.

Inclusión social es lo mismo que justicia y que redistribución. La idea es romper una lógica segregadora donde lo que importaba era el PBI y no los pobres que había, o cuántas personas morían, o cuántos niños no aprendían en las zonas rurales.

Nuestro posicionamiento en la escena actual es de un acompañamiento vigilante frente a lo que ocurra. Sin perder la capacidad crítica, pero también aportando nuestra capacidad de propuesta y de interlocución. Nos parecen interesantes los signos de apertura a la sociedad civil que está dando el nuevo gobierno.

-Y a nivel de la gestión propiamente dicha, ¿qué señales notan?
-Anuncios importantes como las prioridades en educación rural y la educación bilingüe intercultural. Uno de los derechos que el Foro ha planteado durante muchos años es el de todos los niños a aprender en su propia lengua, y de no ser despreciados por pertenecer a una cultura distinta. Lamentables hechos como los de Bagua, no solo son de violencia, sino han mostrado la exclusión de una población determinada por razones de etnia, de clase, de origen. Nuestro país que es pluricultural, plurilingüe tiene que construir relaciones de convivencia humana entre todas las culturas y entre todos los seres humanos. No puede despreciarse a nadie por el hecho de pertenecer a otra cultura. Un empresario minero no tiene más razón que un poblador ashaninka. Los dos son peruanos, y los dos deben concertar.

-¿Y a nivel de los nuevos profesionales que han entrado a la gestión?
-Muchos de los profesionales que han entrado en esta gestión provienen de la construcción del Proyecto Educativo Nacional. También algunos de la cantera de Foro Educativo y por eso tenemos expectativas de que con ellos se pueda dialogar y concertar todo el proceso de transformación educativa. Pensamos que incluso se pueden extender las prioridades de la educación más inclusiva, atendiendo a otras dimensiones no solamente rurales o indígenas, sino también de género y discapacidad. Que la educación sea plena para todos. Creo que existe un tiempo político favorable para que esto ocurra.

También esperamos que la educación sea parte de una agenda más amplia de inclusión y desarrollo, porque no es ajeno, es decir la construcción de ciudadanía depende de la educación, así si nosotros no formamos a personas capaces de respetar al otro, de ser honestas, de rechazar todo acto de corrupción, eso es parte de la educación, educación en la escuela y también educación en los ámbitos sociales, entonces no podemos construir un país distinto.

-Cuando el gobierno ha planteado cambiar la Carrera Pública Magisterial, muchos políticos ponen el grito en el cielo, ¿ustedes qué opinan, un cambio radical, algunas reformas o ningún cambio?
-Debe haber algunos cambios. Nosotros pensamos que es posible modificar la Carrera para mejorarla, pero no solo para mejorar un instrumento de política, sino para mejorar la relación con el Magisterio y para poder ganarlo a la transformación educativa que está en marcha.

Hay dos cosas que están en juego, por un lado, el hecho de que es necesario mejorar la calidad de la educación, y por lo tanto, los maestros deben de ser de calidad. Pero por otro lado, está la necesidad de mejorar la remuneración docente, y esa es una deuda del país con los profesores. A mediados del siglo pasado, uno de los profesionales mejor remunerados y con alto prestigio social era el maestro. Pero con los sucesivos gobiernos se ha ido llegando al piso salarial más profundo.

Hay una deuda salarial y social. Debe resarcirse. Entonces, en la Carrera Pública Magisterial están en juego las dos cosas: el incremento salarial y la mejora profesional del docente.

-Y en ese sentido, ¿cómo ven las evaluaciones?
-También tienen que ser modificadas, porque han sido hechas básicamente como una prueba de conocimientos, que no es necesariamente la mejor manera de evaluar a un profesor. Un profesor es bueno cuando enseña bien y sus alumnos aprenden. No cuando se sabe las capitales del mundo o si tiene una memoria prodigiosa para retener conocimientos eruditos. Eso no necesariamente significa que sea un buen profesor.

-Entonces, se ha evaluado mal a los profesores…
-No se ha evaluado muy bien. Se ha puesto más peso en lo cognitivo y la prueba de la parte de desempeño del docente ha sido mucho menor. Segundo, los docentes deben tener la oportunidad de postular a esta prueba. Aquellos que están en nivel de sobrevivencia, que ganan mil soles por ejemplo y que deben tener tres trabajos para poder sostener a su familia, no tienen tiempo para estudiar, para poder dar un paso hacia adelante y postular a la Carrera.

Habría que contemplar un nivel salarial del docente un poco mayor, un piso salarial mayor y sobre esta base plantear que los docentes que ganaban S/. 1,000, pasen a 2,000 ó 1,800; y sobre esa base decirles que si quieren ganar un poco más, entren a la Carrera Pública. Un docente que gana un poco más, puede darse el tiempo para estudiar, para prepararse y entrar en la Carrera Pública.

Tercero, el docente tiene que ser considerado no solamente como instrumento de calidad, sino como un actor de la reforma educativa, con voz, con opinión, con capacidad de reflexión.

-A la luz de que se requiere mayor salario y más inversión en educación, ¿cómo ven el Proyecto de Ley de Presupuesto Público para el 2012?
-Hay un signo alentador. Se ha aumentado el presupuesto de educación en un porcentaje que más o menos va con el cumplimiento del Acuerdo Nacional, que plantea aumentar 0.25 por ciento del PBI el presupuesto educativo anualmente. Esperamos que esto continúe, que este crecimiento sea sostenido. Una de las críticas que se hacían en las épocas pasadas era que habiendo crecimiento económico, no era posible que no se invertirse en la educación.

-Me queda claro entonces, que lo primero que hay que hacer es subir el sueldo de los maestros…
-Una de las cosas que hay que hacer rápido es subir el sueldo a los maestros, con un piso salarial. Esa es una opinión personal, pero supongo que muchos de Foro Educativo pueden coincidir. Pero también pienso que no es posible regresar a la Ley del Profesorado. Eso sí ya no. Donde no importa el mérito. En cualquier profesión lo que importa es el desempeño, uno gana más en la medida en que es mejor profesional. No solo gana más sino que es más reconocido. El tema del reconocimiento al maestro también tiene que darse. Es buen desempeño, reconocimiento y salario. Las tres cosas juntas. Eso es desarrollo profesional. El tema es que a veces se ha visto solo la parte de buen desempeño.

TAREA
Erradicar el hambre, la violencia y el abuso


-Y del lado de los alumnos… ¿Cómo enfrentar que se quedan dormidos por mala alimentación por ejemplo?
-Tenemos un planteamiento claro, y el Proyecto Educativo Nacional también lo tiene. El enfoque es intersectorial. No se puede plantear la educación sola, tiene que plantearse directamente vinculada a programas de salud, de nutrición y de protección contra la violencia y el abuso de los menores. Hay que erradicar la violencia y el maltrato.

-¿Y cómo piensan ver la educación de aquí a cinco años?
-En primer lugar, que ya no exista la brecha rural-urbana. Que los niños del campo no solamente tengan iguales rendimientos, sino mejores condiciones de aprendizaje. Esa es una brecha que hay que disminuir radicalmente. En segundo lugar, que no exista ningún tipo de violencia ni abuso. En tercer lugar, que los maestros estén bien comprometidos, bien remunerados y sean una piedra angular de la reforma educativa. En cuarto lugar, que las condiciones físicas, no solamente de infraestructura de las escuelas, sino de las condiciones nutricionales de la niñez; también de salud, vacunas, estén totalmente saneadas. En quinto lugar, que no haya ningún niño no reconocido en el país, que no tenga su identidad, que no tenga un seguro de salud, que no tenga oportunidades de lo que se llama educabilidad, es decir condiciones mínimas de poder aprender, o sea que haya una igualación social, no solamente una igualación educativa, sino un piso básico de igualdad que hay que construir. En sexto lugar, que la educación siga siendo prioridad nacional para la construcción de un horizonte de sociedad más tolerante entre sí, más armónica con el medio ambiente y más constructora de ciudadanía.

-Y el perfil del alumno egresado de la educación pública…
Un alumno que no solamente sabe leer y escribir. Pensamos que no son esas las dos únicas cosas que deben evaluarse. La tercera cosa debe ser su capacidad de convivir con otro, el nivel de convivencia que implica honestidad y respeto al otro. Tendría que ser un aspecto medular que debería comenzarse a evaluar. En otros países ya lo están haciendo. Están yendo más allá de las matemáticas y del lenguaje, que son importantes pero no son suficientes, porque tú puedes saber contar muy bien; mira como contaba Montesinos los billetes uno tras otro; contando puedes ser un trome, pero si no hay lo otro, no sirve para nada.


Carlos Alonso Bedoya
Entrevista


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