En democracia no cabe la mano dura

Gustavo Gorriti, periodista y coordinador del área de seguridad ciudadana del Instituto de Defensa Legal (IDL), opina sobre el nombramiento de Mercedes Cabanillas al frente del Ministerio del Interior en reemplazo del general Remigio Hernani y acerca de los principales desafíos en una cartera marcada por los sucesivos fracasos de los anteriores tres ministros que ha tenido este gobierno. Gorriti señala que una medida urgente de la nueva ministra debería ser la sustitución del director de la policía, general Mauro Remicio, y propone alternativas, como una policía comunitaria, frente al problema de inseguridad ciudadana.

| 23 febrero 2009 12:02 AM | Entrevista | 862 Lecturas
En democracia no cabe la mano dura
(1) “A Cabanillas hay que darle el beneficio de la duda”, sostiene Gustavo Gorriti. (2) En una democracia no se puede hablar de mano dura. (3) La policía debe trabajar con la población. (4) Todos los ministros del Interior de este gobierno han fracasado.
Gustavo Gorriti
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-¿El nombramiento de Mercedes Cabanillas como ministra del Interior es parte de un copamiento aprista del gabinete?
-Hay una mayoría aprista en el gabinete, eso está muy claro. Pero no necesariamente está mal que un dirigente aprista ocupe esa cartera ministerial, porque si hace un buen trabajo no hay razones para que no pueda ocupar ese cargo…

-¿Pero el control del partido aprista del Ministerio del Interior -que designa a los gobernadores en todo el país- no implica un riesgo del uso de la maquinaria gubernamental con fines electorales?
-No creo que ese sea un problema significativo. Creo que si el Apra intentara hacer eso, la respuesta social sería lo suficientemente rápida como para que una iniciativa como esa resulte contraproducente para el gobierno.

-¿Cabanillas, que no tiene experiencia en el tema de seguridad ciudadana, es la persona idónea para el Ministerio del Interior?
-A priori es difícil contestar esa pregunta. Hay gente que supuso que Alva Castro, por ser un veterano dirigente aprista, ex vicepresidente, ex primer ministro, ex ministro de Economía, candidato a la presidencia, iba a poder moverse con gran solvencia en el Ministerio del Interior, pero su gestión fue un desastre. Rospigliosi no tenía experiencia en el manejo de grandes organizaciones y tampoco gran experiencia en el tema de seguridad ciudadana, y resultó siendo un buen ministro del Interior. Para manejar el Ministerio del Interior antes que experiencia, que siempre ayuda, se necesita tener ideas claras, noción de mando, un manejo administrativo bien organizado y capacidad de control sobre una maquinaria difícil, resbalosa y traicionera como es la de ese ministerio.

-¿Cuáles son las principales medidas que debería tomar la nueva ministra del Interior?
-Lo primero que debe hacer es buscar a los oficiales más competentes y honestos para ponerlos en los puestos claves de comando. Debe evitar esa especie de darwinismo inverso que se ha dado en la policía, donde en muchos casos los peores han tomado los puestos más importantes. Eso ya sería una reforma profunda. Si esa política se mantiene diez o quince años en forma sostenida, vamos a tener una nueva policía. Lo segundo es una buena administración de recursos, evitando su pérdida por la corrupción. Se debe poner gran énfasis en la seguridad ciudadana y en la lucha sostenida y severa contra el crimen organizado, especialmente contra el narcotráfico.

-¿Una medida inmediata debe ser el cambio del actual director de la policía, general Mauro Remicio?
-Por diversas razones esa es una de las primeras cosas que Cabanillas debe hacer.

-¿Una de esas razones es que el general Remicio es un jefe de la policía sin liderazgo?
-Esa es una razón importante. Como jefe de la policía el general Remicio ha sido un fantasma mudo, que pasó a ser parte de la albañilería del edificio del Ministerio del Interior y dejó que Hernani fuera el director real de la policía. Lo primero que debe tener un ministro del Interior es un buen jefe policial y Remicio no es el indicado para ese cargo.

-¿Si Cabanillas decide mantener al general Remicio estaría cometiendo un error que puede ser fatal para su gestión?
-No cambiar al general Remicio sería un grave error. Si decide mantenerlo y convertirse en la teniente general Cabanillas y en una especie de Hernani, ministra y jefe de la policía a la vez, entonces su fracaso está asegurado.

-Cabanillas se ha estrenado en el Ministerio del Interior ofreciendo mano dura. ¿El problema de la seguridad ciudadana es un asunto de mano dura?
-En muchas ocasiones la forma más sencilla de terminar con un problema potencialmente grave es mediante el diálogo. La prevención de crisis, medidas más bien consideradas suaves, son las más eficaces. Pensar que debe mandar la mano dura es la herencia colonial que tenemos. En una democracia y en una sociedad compleja, como la peruana, no se puede pensar que la solución pasa por la mano dura. Hay circunstancias en las que no queda otra salida que la fuerza dentro de los límites de la ley, pero el aspecto represivo debe ser puntual y secundario; lo fundamental es la prevención de conflictos. Espero que Cabanillas sea lo suficientemente inteligente para darse cuenta que querer hacerse una imagen de una ministra del Interior dura sería la receta más segura para su fracaso.

-¿Qué medidas se deben tomar frente a la inseguridad ciudadana?
-Un elemento central es fortalecer sustantivamente el concepto de policía comunitaria. Esto implica utilizar a las municipalidades junto con las comisarías como el eje de acción para la seguridad ciudadana, con una fuerte participación de la comunidad a través de las juntas vecinales organizadas. Municipalidad, policía y población organizada deben actuar en conjunto. Además de eso, debe fortalecerse la acción de la justicia de paz en las comisarías y la práctica de penas alternativas, como el servicio comunitario, para delitos menores. Estas son medidas que pueden considerarse suaves, pero son las únicas que realmente han funcionado en forma consistente en los lugares donde se han aplicado.

-¿La policía siente que pierde poder si comparte su tarea con los municipios y la población y por eso se opone al concepto de policía comunitaria?
-Eso es parcialmente cierto. En la policía hay oficiales cuya práctica los ha llevado a ver lo eficaz que es la policía comunitaria y los buenos resultados que consiguen trabajando con la población, cuando el policía deja de ser el comisario aislado para convertirse en líder popular. A un mayor Montenegro, que trabajó con las rondas de Bambamarca y Chulucanas, lo pasaron al retiro y miles de campesinos lo apoyaron. Con una policía comunitaria eficiente la corrupción policial es mucho más difícil. La policía comunitaria debe ser el centro de la preocupación en seguridad ciudadana. En eso hay que aplicar muy poca mano dura. Junto a eso están los problemas del crimen organizado, las bandas armadas, el narcotráfico, que requieren de una policía especializada y de unidades con la capacidad de actuar en forma contundente.


“Ministros del Interior de este gobierno han fracasado”

-¿Los problemas de la policía y la inseguridad ciudadana se han agravado durante el gobierno aprista?
-Así es. En el gobierno de Toledo el manejo de la policía tuvo altos y bajos, pero con este gobierno ha habido un proceso cuesta abajo. En posiciones fundamentales de la policía y del Ministerio del Interior ha habido gente muy incompetente.

-Esto refleja el fracaso del Apra en este tema…
-Pilar Mazzetti duró muy poco como ministra del Interior y terminó mal. Alva Castro fue un ministro altamente incompetente e ineficaz. Hernani fue un mi-nistro desastroso. Entonces, durante el gobierno aprista hay una suma de fracasos en el Ministerio del Interior…

-¿Si el Apra como partido de gobierno ha demostrado no tener una política de seguridad ciudadana, hay razones para pensar que este fracaso aprista en el sector Interior puede revertirse con Cabanillas?
-Es cierto que el gobierno no ha tenido una política de seguridad ciudadana, pero en una democracia debe haber una constante capacidad de renovación y si han decidido poner a la división pesada del partido aprista a cargo del Ministerio del Interior, eso puede significar que en este momento hay un real empeño por obtener resultados positivos. Espero que con el ingreso de alguien que tiene un predicamento fuerte dentro del Apra y del gobierno se pueda mejorar.

-Alva Castro también es un dirigente importante del Apra y su gestión fue un fracaso.
-Es verdad, las cosas no funcionaron con Alva Castro, pero, sin hablar de huachaferías como luna de miel, pienso que a Cabanillas se le debería dar el beneficio de la duda, aunque observando de cerca su gestión, especialmente en los primeros días.

Carlos Noriega
Entrevista

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