Despropósito de un juez

Como si la imagen de la justicia no estuviera ya suficientemente devaluada a los ojos de la ciudadanía, a la luz de las encuestas, un controvertido juez que parece decidido a restaurar el caos de La Parada, ha llegado al extremo de disponer, cual suprema autoridad, la destitución de la Alcaldesa de Lima, por no haber ejecutado el absurdo fallo que emitió, para que sean retirados los bloques de concreto colocados para impedir el paso de camiones que abastecían a ese foco de insalubridad, inseguridad, caos, delincuencia y otros males que la ciudad esperaba erradicar durante más de cuatro décadas.

| 17 mayo 2013 12:05 AM | Editorial | 1.8k Lecturas
1860

Sólidas opiniones jurídicas le han salido al paso para señalar que un magistrado solamente puede disponer la destitución de un alcalde elegido por la ciudadanía, en casos muy concretos y como parte de una sentencia firme en la culminación de un proceso.La insólita decisión del magistrado de marras ha ignorado olímpicamente la advertencia de un magistrado de nivel superior, en el sentido que su malhadado fallo original de retirar los bloques para que se reinstale el caos en La Parada, no podía ejecutarse, o sea que estaba congelado porque está en marcha una apelación del municipio en su contra, próximo a resolverse, esperamos que a favor de la legalidad y los intereses de la ciudad.El juez no ha tenido el juicio ni la humildad de abstenerse, teniendo en cuenta que no ha sido ratificado, lo que evidentemente lo descalifica para tomar una decisión tan trascendente.

Solo alega que no ha sido notificado, como si no fuera público que el Consejo Nacional de la Magistratura le ha retirado su confianza al negarle su ratificación.

Es decir que pretende que por la ausencia de la formalidad de la notificación, supuestamente puede seguir ejerciendo su autoridad para imponerse sobre la voluntad y los deseos de progreso, seguridad y orden de la ciudadanía limeña.

Es de esperar que el Jurado Nacional de Elecciones, al que dice haber notificado para que ejecute la destitución, rechace la medida, por no ajustarse a Ley.No contento con pretender destituir a una autoridad elegida por voto popular, el magistrado también pretende sancionar al ministro del Interior, por motivos que nada tienen que ver con el recurso de un reducido grupo de comerciantes de La Parada a los que el juez favorece abiertamente.Para ello, ha pedido al Congreso de la república que sancione al ministro, todo un despropósito, porque el Parlamento solamente puede censurar a un miembro del gabinete, mas no tiene facultades legales para castigarlo; por lo que lo lógico sería que la pretensión del juez sea rechazada.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD