Que la Sunat vuelva a las calles

El ex jefe de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat), Sandro Fuentes, advierte que la informalidad y el narcotráfico son dos grandes problemas que merman la recaudación tributaria. El diseño actual del Estado es ineficiente, al punto que el mismo fomenta la informalidad , dice.

Por Diario La Primera | 03 ago 2010 |    
Que la Sunat vuelva a las calles
(1) Tributarista afirma que hay que hacer más eficiente la recaudación. (2) Urge que la Sunat vuelva a sancionar drásticamente a los infractores.

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El secreto bancario no debería existir para efectos tributarios, pues se ha convertido en una especie de cortapisa para el recaudador. Ello explica que la administración tributaria no sea tan eficiente en la fiscalización de lavado de dinero, dice Fuentes.

-¿Cuál es su opinión sobre la políticas tributarias del país?-
-La política tributaria, en general, esta caminando bastante bien. Tiene bases sólidas que se fundaron hace más de 16 años. La Sunat en la parte administrativa ha sufrido un cambio importante desde que se fusionó con la Aduanas, lo que ha hecho más compleja su forma de actuar. A pesar de ello, el sistema tributario es todavía eficiente.

Sin embargo, hay dos problemas gravísimos. La informalidad (la alta), es decir, se han debilitado las políticas para atraer a la formalidad a varios agentes de la economía que son informales. El segundo problema es el narcotráfico, una forma delincuencial de informalidad.

La informalidad y el narcotráfico no son sólo problemas de la Sunat, sino de todo el Estado. Con estos graves problemas, ocurre que la recaudación tributaria siga dependiendo de muy pocos contribuyentes. Por ejemplo, los S/. 32,000 millones que se han recaudado de enero a junio, probablemente el 80% esté dado por muy pocas empresas. Ese es un problema. Lo que creo es que todos debemos de pagar impuestos, de acuerdo a nuestros ingresos, pues ello, permitirá redistribuir e invertir lo recaudado en infraestructura, educación y seguridad.

-¿Qué está haciendo la Sunat para combatir la informalidad?
-Dice el Banco Mundial que el 60% de la economía nacional es informal. Eso es bastante grave. La Sunat hace todo lo que esá a su alcance, quizás no lo suficiente. Pero no es sólo un asunto de la Sunat. Creo que la informalidad no es sólo tributaria, es de permisos, licencias sanitarias, autorizaciones municipales. Existen una serie de elementos. El diseño actual del Estado, es un diseño ineficiente. Es decir, la propia causa de la informalidad es el propio Estado. No existe coordinación entre diferentes agentes del Estado.

-Ineficiente ¿ en qué sentido?
-Por ejemplo, excesivamente intervencionista, profundamente burocrático, enormemente pesado con una planilla muy fuerte que es producto del clientelismo político. La Sunat puede hacer muchas cosas pero sus políticas son limitadas pues no están acompañada por el resto del Estado.

-La complejidad del sistema tributario para la formalización termina ahuyentando a las mypes
Así es. Son pasos muy costosos que sólo sirven para alimentar a la burocracia. La formalización –de firma, la legalización- son todos documentos para poder convencer a la burocracia estatal de dar un permiso. En Registros Públicos hay demoras y excesos en la calificación de los títulos. La dinámica del Estado avanza a cien revoluciones por minuto, mientras la actividad económica, formal o informal, avanza a 10 mil revoluciones por minuto. Esto está produciendo una fricción peligrosa que puede terminar en serios conflictos.

-¿Qué opina sobre las exoneraciones tributarias dadas por el Estado?
-En general, las exoneraciones son siempre una distorsión. Hay exoneraciones que no tienen sentido, pues muchas veces éstas sólo benefician a un minúsculo grupo de intereses. Por ejemplo, exonerar del pago del IGV a los retrovirales que sirven para el tratamiento del VIH es positivo ya que beneficia a un gran grupo de personas, sin embargo, las exoneraciones a un minúsculo grupo de personas es errónea.

Las exoneraciones suman S/. 4,000 a S/.5,000 millones anuales. El problema de las exoneraciones no es, principalmente, lo que se deja de recaudar sino el agravio que se puede hacer a otros agentes de la economía que no están siendo exonerados por una misma actividad.

-¿Qué hacer para cambiar la estructura tributaria?
-Hoy el Impuesto a la Renta (IR) es el 30% del total de la recaudación, el IGV ell 38% y el resto corresponde aranceles y selectivo al consumo. Sí hubo un cambio en la matriz de recaudación pero este cambio ha sido lento. Los impuestos indirectos –IVG, ISC- son más fáciles de recaudar, mientras que en una economía en la que el 60% es informal, como la peruana, apostar por el IR como principal herramienta de recaudación sería perjudicial. Nos quedaríamos sin recaudación con sólo muy pocas empresas que tributan.

-¿Qué debe hacer la Sunat para aumentar la recaudación tributaria?
-Hay muchas formas. La primera, que tiene que volver a generar riesgo, o sea volver a las calles y sancionar drásticamente a los infractores que no entreguen boletas de venta, factura. Generar riesgo es cerrar locales si el caso lo amerita. Esta actividad fiscalizadora y sancionara es lo que ha dejado de hacer la Sunat por años y recién con la administración actual la viene retomando de a pocos. La Sunat tiene que regresar a las calles. Además de la fiscalización, la Sunat tiene que instruir a los escolares, crear conciencia tributaria. Esto es a largo plazo, pero es hora de iniciarlo.

-¿Qué fallas tiene el sistema tributario?
-Para la Sunat existen tres millones 600 mil contribuyentes de cuarta categoría -que tienen RUC o emiten recibos de honorarios- que aportan S/.400 millones anuales al fisco. Además, existen otros dos millones 800 mil empleados que no tienen RUC pero a quienes sus empleadores les descuentan de su salarios y que aportan S/. 4,000 millones anuales al fisco. Es decir, cerca de cuatro millones de contribuyentes aportan apenas el 10% de lo que aportan los empleados a los que sus empleadores mensualmente les descuentan de su salario.

-¿Qué es lo que esta sucediendo?-
-Pues que nadie pide boletas, recibos de honorarios profesionales por los servicios adquiridos pues no hay incentivos. Probablemente los que pagamos Impuesto a la Renta (IR) si nos permitieran deducir algo con esas boletas, tickets de consumo o recibos de honorarios podríamos convertirnos en una especie de coadyuvadores de la Sunat Lo que sucede que el sistema tributario no reconoce lo heterogéneo que es el Perú.

-¿Qué opina sobre el canje de obras por impuestos?
-El canje de obras por impuesto es un buen mecanismo ante la ineficiencia del Estado. Lamentablemente no viene funcionando a la fecha debido, nuevamente, a la burocracia estatal.


Wilder Mayo
Redactor

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