Panorama sombrío

La recuperación de la crisis económica internacional será muy lenta. El panorama internacional tiene muchos nubarrones. El entorno idílico planteado por el gobierno está lejos de la realidad. Estas son algunas de las preocupaciones abordadas por Germán Alarco, investigador de Centrum Católica, en su artículo sobre los escenarios, restricciones y propuestas macroeconómicas de mediano plazo a partir de la crisis financiera internacional en el libro “Rutas hacia un Perú mejor”. En éste se realiza una revisión sobre cómo los elementos del nuevo panorama económico representan un peligro para el desempeño económico peruano.

Por Diario La Primera | 14 jul 2010 |    
Panorama sombrío
Recuperación de países de crisis internacional aún está muy lejos y no se descarta un rebrote, advierte Germán Alarco.

Más datos

DETALLE

La búsqueda de un mayor equilibrio fiscal en los países desarrollados, para el mediano y largo plazo, obligaría a que estos países eleven sus presiones tributarias a través de mayores tasas impositivas, probablemente con mayor incidencia en los impuestos a la renta respecto de los indirectos. Estas políticas generarían algunos espacios para elevar la presión tributaria en nuestros países, dice Alarco.

El autor afirma que la crisis financiera detonada en 2007 y 2008 es un hito importante para la economía internacional y peruana, tanto por sus efectos reales como por las connotaciones teóricas y de políticas públicas que puede motivar. Recuerda que aún no se han superado todos los problemas que se generaron con la crisis, ya que existen un conjunto de elementos no atendidos.

Otra posibilidad, aún latente, es que la crisis se transforme, mutando de la recesión, hacia una estanflación (estancamiento de la economía producido por la inflación) más severa, donde a las tendencias hacia el estancamiento se sumen las tendencias inflacionarias asociadas a la expansión monetaria y fiscal previas.

Alarco señala que la economía peruana se encuentra en una encrucijada, ya que los motores de nuestro crecimiento económico tienen su raíz más importante en la orientación al exterior, basada en las exportaciones y en la inversión privada que la hace posible.

El mercado interno y rol del Estado tienen ahora menor importancia que antes, en un entorno en que los flujos comerciales internacionales han sido negativamente afectados por la crisis internacional. Ante estas circunstancias, es claro que el dinamismo de la economía peruana será menor y difícilmente podrá retomar, en el mediano plazo, al desempeño que tuvo previo a la crisis.

Elementos del nuevo contexto internacional
En el documento se definen los elementos del nuevo contexto internacional, los cuales están asociados a importantes desequilibrios en las finanzas públicas, una menor demanda externa, mayores niveles de deuda respecto del producto, niveles de liquidez por encima de los niveles pre-crisis, mayor depreciación del dólar americano respecto de la mayoría de las monedas internacionales, niveles de desempleo y subempleo más elevados que reducen la participación de las remuneraciones en el producto, precios de los energéticos y de los principales commodities al alza.

Según Alarco la combinación de todos los elementos anteriores generaría diferentes escenarios respecto de los movimientos comerciales y financieros internacionales esperados. Aquí lo más claro es que al menos los primeros años de la próxima década se caracterizarán por menores flujos comerciales y una mayor astringencia financiera que frenarían las tasas de crecimiento del producto.

La menor demanda externa sería resultado de un más lento proceso de recuperación de la economía internacional con motivo de la fragilidad del sistema financiero, los altos niveles de desempleo, los menores patrones de gasto, la menor participación de los sueldos y salarios en el PBI y los mayores niveles de capacidad instalada ociosa que inhibirían la inversión privada.

Oportunidades y amenazas
Asegura que pese al menor dinamismo de la economía mundial, es probable que algunos países tengan mayores tasas de crecimiento que el promedio. Este sería el caso concreto de China (y quizás la India) que, a pesar de un menor crecimiento respecto de la década previa, proseguiría ganando competitividad internacional, respecto del mercado norteamericano.

Dicha circunstancia podría ser beneficiosa para las economías que, como la peruana, abastecen de materias primas e insumos a China. Sin embargo, esta economía no tendría la capacidad de impulsar la economía mundial en la medida en que es poco menos de la tercera parte del producto estadounidense.

Las amenazas principales son la estanflación internacional, la mayor competencia en los mercados internacionales, la mayor competencia en el mercado local como resultado de la entrada de productos importados -a propósito de los nuevos tratados comerciales internacionales y la apreciación de la moneda nacional-, el debilitamiento de la oferta de trabajo por efecto de las menores posibilidades de emigración de la población nacional y la inmigración de nacionales antes residentes en el exterior.

Wilder Mayo
Redacción

    Diario La Primera

    Diario La Primera

    La Primera Digital
    Diario La Primera comparte 119376 artículos. Únete a nosotros y comparte el tuyo.