Crisis mundial sí golpeará al Perú

Los diarios de España y Europa dedican amplios espacios a la crisis; hablan de derrumbe, catástrofe y del peor escenario desde 1929. Y en el Perú, ¿cómo la vemos?

Por Diario La Primera | 23 set 2008 |    
Crisis mundial sí golpeará al Perú
Trabajadores están desprotegidos y se necesita inspecciones.

Más datos

A RECORDAR

La fórmula peruana es por ello “esperar”, que ya vendrá tiempos mejores y estimularse con las cifras que todavía son buenas, sin poder precisar si estamos ante un fin de ciclo y restos inerciales de las vacas gordas que no supimos aprovechar. En el mundo suenan las campanas de alarma, pero García está convencido que dos veces no le va a pasar, que a él le va bien en economía, cuando no hace economía. Pero nunca distingue al país de su persona. Y ese es el mayor riesgo actual.

Tres son los impactos centrales previsibles de la crisis global sobre economías como la peruana:

1. Reducción decisiva de la demanda de productos peruanos por el mercado de Estados Unidos, que ya comenzó y se agudizará el 2009 (año de entrada al TLC), y por extensión a otros que estarán frenando su crecimiento, con caída del valor de las materias primas (que ya también comenzó) y baja en las ventas de productos no tradicionales (agroindustria, confecciones, otros).

2. Presión proteccionista del Estado norteamericano sobre su mercado y sus empresas, que se está expresando en la institucionalización de los “rescates”, lo que en buena cuenta significa que se puede subsidiar, auxiliar y estatizar a los capitalistas en problemas y que por supuesto se querrá reducir este enorme costo, cuando sea posible, trasladándolo a sus competidores a través de trabas de acceso y financiación. El secretario del Tesoro de EE.UU. se ha dirigido a sus pares de otros países para que adhieran al nuevo credo de la intervención, aunque no queda claro aún el mensaje a la periferia, donde la apertura y la desprotección fue un mandato en los 80 y 90.

3.Contracción de los flujos de capital norte-sur, por efecto del debilitamiento de las grandes empresas, la sequía de créditos, el aumento de las tasas impositivas, etc., con una exigencia adicional para atraer la mayor cantidad de remesas de utilidades o retiro de capital de la periferia para mitigar la crisis interna y reducir la pérdida de puestos de trabajo.

La discusión sobre inflación importada o interna, que se vive en el Perú en un contexto de cambios de gran magnitud sobre la arena mundial, suena en verdad al bizantinismo previo a que la realidad nos obligue a nuestro propio viraje. Y los recortes del ministro Valdivieso a las partidas presupuestales, afectando el gasto social, son del tipo de medicina de la abuela (en este caso el FMI) que aplicamos a toda circunstancia, esperando que tenga algún efecto.

El presidente García además tiene normalmente una relación dual con el entorno: por una parte no quiere aceptar que la “excepción peruana” (que crece más que nadie en el mundo, tiene la inflación más baja, las reservas más altas, etc., y que no lo afecta el entorno, dada la magistral política de atraer las inversiones para acá, en vez de pelearse con los inversionistas), ya no jala para adelante, donde los que van a faltar son los caballos de los inversionistas y las carretas del comercio internacional, dañadas por la crisis. Al mismo tiempo, no puede sustraerse a los “consejos” (mandatos) del sistema financiero, a escala internacional y nacional, que está viendo sus propios intereses en cada país, a través de la demanda de ajustes rápidos: niveles de gasto, deuda, crédito interno, etc., que representan riegos para esos intereses.

Raúl Wiener
Unidad de Investigación
Desde Barcelona, España


Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital
Diario La Primera comparte 119374 artículos. Únete a nosotros y comparte el tuyo.