Bancos venden cuento de la tarjeta de crédito

Durante los últimos años, uno de los mercados con mayor expansión en el sector financiero ha sido el de las tarjetas de crédito. Lo que antes era privilegio de unos pocos, ahora es una herramienta de pago muy común entre los consumidores. Sin embargo, con la creciente oferta de este servicio, también han aumentado las denuncias de las personas sobre fuertes tasas de interés y la desinformación sobre el servicio, lo que lleva a muchos consumidores a graves endeudamientos.

| 19 febrero 2009 12:02 AM | Economía | 1.2k Lecturas
Bancos venden cuento de la tarjeta de crédito
Poca regulación y falta de información perjudican a usuarios.
Entidades financieras engañan a consumidores y no cumplen reglamento de transparencia.

Más datos

A RECORDAR

Según información de la Superintendencia de Banca y Seguros, la tasa de morosidad por concepto de tarjeta de crédito es la más alta entre todos los productos financieros, con 3,32%.
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Para Anaís Chávez, representante de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec), uno de los principales problemas de los usuarios de tarjetas de crédito es la falta de información. Y es que a pesar de existir un Reglamento de Transparencia de Información a la Contratación con Usuarios del Sistema Financiero, las entidades financieras hacen caso omiso a las normas, debido a la deficiente capacidad de fiscalización de la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS). Coincidiendo con Chávez, el analista Juan José Marthans advirtió que la SBS no cumple con su labor de regular la relación entre el cliente y el banco, así como fijar los parámetros adecuados para la transparencia y adecuada información de los costos del crédito.

“El regulador no aplica la normativa existente, es por ello que las entidades financieras continúan con su actitud de esconder información al usuario. A esta irregularidad se añade que el costo del crédito en el Perú es altísimo en comparación con otros países de la región”, indicó Marthans.

Principales faltas
Según ASPEC, las faltas más recurrentes cometidas por las entidades financieras son: la ausencia de un oficial de atención dentro del establecimiento bancario que oriente al usuario; la escasa o nula información visual que –según ley- debería estar colocada dentro de la entidad financiera; lo complicado de acceder a los costos de intereses en la página web institucional (en algunos casos la información simplemente no está), y el cobro anual por renovación de tarjeta. “Sin embargo, lo más abusivo, es la denominada ‘comisión por reclamo injustificado’, o sea que, en el colmo del abuso, algunos bancos cobran al cliente por realizar un reclamo, siendo ellos los que realizan la irregularidad”, indicó Chávez.

No dejarse engañar
Para Anaís Chávez, otro de los puntos importantes a tomar en cuenta al pagar con tarjeta de crédito o al retirar dinero es la Tasa de Costo Efectivo Anual (TCEA), que no es la misma que la Tasa Efectiva Anual (TEA). La primera –y la más recomendable para los usuarios para saber cuánto realmente van a pagar de intereses por el crédito solicitado- incluye todos los costos que el cliente va a pagar por el crédito como: comisiones, seguros, etc., y cuánto desembolso debe realizar. Mientras la TEA es simplemente la tasa de interés compensatoria anual, que es la que los bancos muestran. He aquí una de las argucias de las entidades financieras para atrapar a los clientes: la publicidad engañosa.

Es que la publicidad de los bancos o cooperativas, digamos de créditos hipotecarios, anuncia préstamos con 8% a 10% de la TEA a 15 años. Al ver este anuncio, el consumidor piensa que los intereses que pagará por un crédito inmobiliario son bajísimos; sin embargo, la mayoría de las veces las cosas no son como se pintan. Porque cuando a esa tasa publicada de 10% se le suman los portes, seguros y comisiones que suponen el desembolso del crédito, la cifra puede llegar hasta 12%. De esta manera, el banco siempre gana a costa del usuario.

Wilder Mayo Méndez
Redacción

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