Universitario de Deportes fuera de la Copa Libertadores de América

Casi todos los aficionados al fútbol y los hinchas de Universitario de Deportes daban por cerrada la clasificación de su equipo a la tercera fase de la Copa Libertadores de América después del triunfo 3 a 1 que el cuadro merengue recogió en su visita al Paraguay frente al Deportivo Capiatá.

Universitario de Deportes fuera de la Copa Libertadores de América
Cuando te sientes ganador sin jugar
Por: Alan Cachay
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Captura de pantalla Un milagro para Alianza Lima ante Huracán por la Copa Libertadores

Los fanáticos se enorgullecían de su equipo y la prensa peruana debatía ya si era más favorable enfrentar a Atlético Paranaense de Brasil o a Millonarios de Colombia. Comando técnico y jugadores se contagiaron de este triunfalismo y se sintieron ganadores olvidando que se trataba de una serie de eliminación directa a dos partidos y aún restaban noventa minutos de fútbol entre ambos en Lima.

La noche del jueves pasado el Estadio Monumental de Ate era el escenario de lo que, a priori, sería un partido de mero trámite futbolístico pues, de no mediar ninguna catástrofe, el elenco estudiantil sellaría su visa a la siguiente fase del torneo continental. Localía, ventaja de dos goles y un equipo teóricamente más fuerte que el rival: todos estaba de lado de Universitario. Sin embargo, el fútbol es fútbol y todo el mundo estaba a punto de ser testigo de lo inesperado.

Durante la antesala del cotejo, dos cosas fueron las que llamaron la atención en el planteamiento táctico de Roberto Chale: la ausencia en el once titular de Juan Manuel Vargas en la medular y de Diego Guastavino en la ofensiva. El primero fue reemplazado por el canterano Giordano Mendoza y el segundo por el último refuerzo, el panameño Alberto Quintero.

Patada inicial y se dio inicio al partido. Los primeros diez minutos ya auguraban el desastre pues Universitario no tenía ni el control del balón ni el control del campo; y de lado del Deportivo Capiatá, todo lo contrario: juego fluido, precisión y avances constantes hacia la portería del Carlos Cáceda. Y a los catorce minutos llegó el primer tanto de la visita. Tras un lateral en las cercanías del área crema, malos rechazos, rebotes y un centro bombeado, apareció Roberto Gamarra para marcar con un cabezazo muy bien ubicado en el arco crema. El susto se instalaba en las tribunas pero la hinchada confiaba en la reacción de su equipo.

Tal cosa no ocurrió, el juego deficiente y los errores se sucedieron y a los treinta y cinco minutos nuevamente Roberto Gamarra se hizo presente en el tanteador y marcó el segundo para la visita después de dejar sembrado en el césped a Alberto Rodríguez y vencer en el mano a mano a portero merengue. El susto se convirtió en serio temor en las graderías. La displicencia, apatía de los once del terreno y la falta de reacción táctica del comando técnico sumado al juego prolijo de los paraguayos hacían inminente el tercer gol. Y así sucedió. En el minuto sesenta y siete Dionisio Pérez, luego de un contraataque eficiente, firmó el épico tres a cero para su divisa. Era el sueño de la hazaña para el Deportivo Capiatá y la pesadilla de la eliminación para Universitario de Deportes.

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Los siguientes veinte minutos y adicionales transcurrieron en la misma dinámica; los locales fríos, una tribuna apagada y cero juego. Mientras que los visitantes sostuvieron su ritmo y fortaleza mental hasta terminar el encuentro. Tras el pitazo final, nadie podía creer lo sucedido. Una vez más un equipo peruano, esta ocasión Universitario de Deportes, pero como en otras repetidas oportunidades Alianza Lima, Sporting Cristal y la misma Selección Nacional, se dejó eliminar por exceso de confianza, por falta de pundonor deportivo y por miedo a ganar. En síntesis: el fútbol peruano fracasó por falta de mentalidad ganadora… otra vez.

Alan Cachay



12 febrero 2017 07:02 PM | 1.1k Lecturas
Fuente: > Alan Cachay
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