Santo padre

Bajó de la nube por obra y gracia de un santo llamado Martín, el mismo al que no puede ganarle hace cuatro años y terminó con su invicto en este torneo. Ayer los cerveceros no se sintieron cómodos en el campo, su buen fútbol apareció en contadas ocasiones y eso se debió a la presión de Universidad San Martín.

| 01 abril 2012 12:04 AM | Deportes | 796 Lecturas
Santo padre
Universidad San Martín ratificó su supremacía sobre Sporting Cristal al vencerlo 2-1 en el Estadio Nacional. Ambos terminaron con 10 jugadores

Más datos

ALINEACIONES

USMP (1-4-4-1-1): Butrón; Espinoza, Ramos, Cardoza, Céspedes; Quinteros (Gutiérrez), Ballón, Fernández, Sánchez (Molina); Montaño; Cueva

SC (1-4-2-3-1): Delgado; Valverde, Ayr, Vílchez (Álvarez), Yotún; Cazulo, Lobatón (O. Vílchez); Sheput, Mariño (Advíncula), Ross; Rengifo
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Ballón fue sobre Lobatón y Fernández tomó a Mariño, quien ayer jugó de mediapunta para que Sheput tape en la derecha el lugar del lesionado Ávila. A partir de ahí se desnudaron las claves del partido porque el “Pincel” tiene talento en los pies, pero no corre la banda como sí lo hace el “Cholito” y ayer los santos recostaron su juego por los costados.

Sánchez (izquierda) y Quinteros (derecha) fueron apoyados por Montaño y Cueva porque Navarro decidió no jugar con un delantero definido. En la práctica, Cueva estuvo en esta posición, pero su alma de mediocampista lo recostó por los lados y a partir de ahí generó fútbol y faltas.

Precisamente así llegó el primer gol santo. Un desesperado e iracundo Vílchez no contuvo su cólera (reclamó desde la primera jugada) y cometió falta contra el pequeño jugador. Montaño ejecutó y Ramos, en su regreso al club albo, puso el primero a los 22 minutos.

Wálter Vílchez seguía encolerizado con el árbitro y San Martín volvió a golpear. Por el mismo sector, el izquierdo, Cueva hizo una buena combinación con Quinteros y luego de sacarse la marca de los zagueros celestes anotó el segundo gol albo (32’).

SEGUNDO TIEMPO
Mosquera se dio cuenta de que el fastidio de Vílchez lo hacía uno de los peores del partido y por eso lo cambió por Álvarez. El “Chasqui” jugó bien y demostró que puede ser titular. Sin embargo, faltaba el cambio de cara en la ofensiva. El técnico celeste ya lo tenía en mente y se animó a hacerlo cuando George Buckley expulsó a Cardoza por falta contra Rengifo. Llamó a Deyair Reyes y cuando estaba a punto de hacerlo ingresar, Cazulo vio la roja. Ingresó Advíncula para reforzar la banda derecha, cambio tardío y que no sirvió porque el moreno es rápido pero sin capacidad técnica.

Sheput descontó de penal a los 71’,. Hasta el final Mosquera se lamentó de haber decidido el ingreso de Advíncula y no ratificar su decisión de meter a Reyes. Faltó ese complemento para Ross, que por izquierda se llevó siempre a Espinoza. Triunfazo santo.


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