A punta de garra

Victorias como esta son las que más se gozan. Ver a Universitario remontar un marcador adverso ante su clásico rival, fue lo mejor que le pudo pasar a los hinchas cremas. Esta vez les tocó a ellos y el estadio Monumental por fin pudo teñirse de crema con la victoria 2-1 de Universitario sobre Alianza Lima.

| 13 julio 2009 12:07 AM | Deportes | 498 Lecturas
A punta de garra
Cremas volvieron a ganar en el Monumental como en el 2002.
Universitario remontó el clásico con dos goles de pelota parada. Ahora le sacaron seis puntos a Alianza Lima.
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El mérito fue de Juan Reynoso por corregir a tiempo. Su equipo casi no llevó peligro al arco aliancista durante la primera mitad y esa fue la tarea a resolver para el reinicio de las acciones. En los primeros cuarenta y cinco minutos, Alianza gozó de las mejores ocasiones de gol gracias a los pies de Jhonnier Montaño y Alexander Sánchez.

Momentos de buen fútbol ofrecieron los íntimos y generaron muchos errores de la zaga merengue. Tan prolijas fueron algunas combinaciones aliancistas que son fáciles de imaginar con sólo leer esta crónica.

Sánchez le quitó el balón a Galliquio en la mitad del campo y se la pasó a Montaño. Éste elevó el balón con el taco para Fernández, quien con golpe de cabeza se la devolvió en profundidad a “Wally”. El remate de Sánchez fue bloqueado a medias por Paco Bazán y el rebote le quedó servido a Fernández para que anote el primer gol de la tarde apenas a los 6 minutos.

La cosa se puso más fea para los merengues porque a raíz de esa acción, Bazán sufrió un esguince en el hombre izquierdo y tuvo que ser sustituido por Llontop. La hinchada blanquiazul se frotaba las manos porque todo estaba dado para una nueva victoria en casa de su archienemigo.

El equipo de Gustavo Costas era superior y Universitario no encontraba la fórmula para llegar a la portería de Forsyth. Solano jugó como mediocampista central, al lado de González, pero durante la primera mitad estuvo metido en el área aliancista. Como si se tratase de un delantero más.

No había quien fuera el nexo entre la defensa y el ataque crema. Con Solano muy escondido; Galliquio, Quina y González intentaron hacer esa labor; pero el poco dominio de sus pies se lo impidió. La diferencia fue saltante en la última jugada de la primera parte.

Solano salió del área aliancista para realizar su verdadera labor. Recibió la pelota y tocó en profundidad para Labarthe, dejándolo solo frente a Forsyth. El arquero íntimo ganó el duelo.

Tiempo merengue
La situación cambió en la segunda parte. La lesión de Montaño y el cambio de Sánchez por Aguirre jugaron a favor del equipo local, porque hasta ese momento Alianza seguía siendo el equipo que mandaba en el terreno.

Una mala caída de Jhonnier obligó el ingreso del joven Trujillo. Luego Aguirre sustituyó a Sánchez, quien aún estaba agripado. Esos cambios acabaron con la ofensiva íntima. A partir de ese momento, Alianza no llegó más a través de una jugada colectiva.

En cambio, Universitario ya había ganado peso en ofensiva debido al ingreso de Rainer Torres por Gonzaléz. Desde ese momento los cremas por fin tuvieron un jugador que saque la pelota limpia del fondo, pero sus compañeros se dieron poca cuenta.

Es que Universitario siguió lanzando pases largos para sus delanteros para que Solís y Aparicio despejaran sin muchos problemas. Por eso no es mezquino decir que los merengues le sacaron el máximo provecho a las pelotas paradas.

Primero fue Labarthe, quien le ganó a Aparicio. Luego fue Alva, que ingresó por Orejuela y desató una fiesta monumental.

Así el equipo de Reynoso desnudó la máxima falencia aliancista en los últimos siete minutos. El júbilo fue total en Ate y lo celebraron todos, hasta aquellos que decían que el clásico no era importante. Felicitaciones profesor Reynoso y también a Carlos Galván.

Erick Garay Alberto
Redacción

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