Mi tío Nicomedes

Octavio Santa Cruz Urquieta rendirá un homenaje hoy a su tío Nicomedes Santa Cruz Gamarra. Lo hará al lado de Rafael Santa Cruz, y otros decimistas y músicos. Octavio ha preparado una décima para la ocasión.

| 04 febrero 2013 12:02 AM | Cultura | 2.2k Lecturas
Mi tío Nicomedes
Octavio ha escrito una décima “realmente pretenciosa” en honor a su tío Nicomedes.
Un homenaje al decimista y poeta Nicomedes Santa Cruz será realizado esta noche por músicos, entre ellos su sobrino Octavio Santa Cruz.
2261

“Es muy sofisticada, realmente pretenciosa. Las décimas de pie forzado se trabajan sobre una cuarteta. Yo he hecho una estrofa lírica, otra épica, una a lo humano y otra a lo divino”, dice: “Un verso épico narra las hazañas del personaje. Un verso lírico, las cosas bellas. Uno a lo humano, las cosas de la vida diaria. El verso a lo divino es de lo más exigente para las tradiciones, porque hay que conocer la Biblia, lo sagrado”.

La estrofa más trabajosa, por decirlo así, es esta: “Nicomedes recorrió / el Perú de parte a parte / y nadie pudo ufanarse / de hacerle contestación / ni el poderoso ordenó / anda y dile que no cante”.

De forjador de fierros a forjador de versos
“Los recuerdos que tengo de Nicomedes los he subido a mi página de internet (laguitarraenelperu.blogspot.com). Por ejemplo ‘Mi tío Nicomedes’, escrito para radio Filarmonía, para los especiales que se llaman ‘Palco Real’. Fue el primer homenaje que le hice. Ahí recuerdo cosas como, por ejemplo, cuando Nicomedes trabajaba en la cerrajería, forjando fierro.

—De forjador de fierro a forjador de versos.
—Sí. Me acuerdo que Manuel Larrú justamente utilizó esa metáfora en una semblanza de Nicomedes. Yo recuerdo que forjaba porque estaba a su lado en algunas ocasiones. El forjador necesita la fragua ardiendo con el carbón al rojo; para que el carbón esté ardiendo, alguien le daba con una manizuela. Y yo, su sobrino preferido, estaba dándole a la manizuela, y él me explicaba en qué momento el fierro estaba a punto, porque hay que tener cuidado: si el fierro está frío, no se puede trabajar; si se pasa, se hace arenita, se quema.

Literatura oral y escrita
Esas vivencias le han servido mucho. Hace poco publicó el libro “Cuentos de negro”, donde relata sucesos de su niñez, cosas del barrio, de la familia, con dosis de ficción. Antes de escribir, hizo cuentos de negros musicalizados, pero a la manera de las estampas de Nicomedes (como explica): varias estrofas de décimas explicando el contexto y luego la canción.

—Eso es literatura oral.
—Bueno, rescaté algunos cuentos que mi padre me contó cuando yo era chico.

—¿Eso lo grabó?
—En varios discos. Nicomedes utilizaba la décima también como explicación, de una manera didáctica, y sobre esa explicación daba un tema musical. Por ejemplo, tiene décimas a la marinera; explicaba la marinera y luego cantaba. Con ese mismo patrón yo he hecho “El niño cachimbeado” en el disc “Al compás del socabón”. Nicomedes ha hecho diversas modalidades de décima, como las décimas circunstanciales, eso le dio mucha popularidad. Cuando Nicomedes aparece en la radio, la gente se sorprendió porque no había costumbre que un personaje así, por ejemplo, hiciera una décima, relatando los detalles, de un partido de fútbol en el extranjero. Era rarísimo que un poeta pudiera dar testimonio tan puntual de acontecimientos inmediatos. Había un partido en la mañana y él en la tarde ya tenía la décima.

—Era un creador de sensaciones.
—Claro. Acontecimientos que habían pasado en algún lugar, un accidente o una cosa novedosa, tenía una décima de Nicomedes. Ahora, sobre todo, habría estado sacando una décima sobre el tema de la revocatoria. No tomaba partido; mencionaba y hacía un análisis.

Multifacético

—¿Qué proyectos tiene?
—Diversos. Estoy retomando el diseño gráfico, que dejé hace mucho tiempo. Durante años he estado hablando de cosas de la guitarra en mi blog. Ahora acabo de poner un par de cosas que no son de guitarra, dibujos de caligrafía, a la pluma.

Octavio Santa Cruz participó de un taller de relatos con el escritor Cronwell Jara, el año pasado, junto a su esposa, Catalina Bustamante. Los talleristas publicaron un libro con cerca de 40 relatos trabajados con Jara y le dieron como título al libro el de un cuento de Bustamante: “Un violín para el danzak”, editado por Paracaídas. Guitarrista, decimista, profesor universitario y diseñador, el polifacético Octavio Santa Cruz no se cansa de explorar las múltiples manifestaciones del arte.


Marco Fernández
Redacción


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: | | | | | |


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD

Deje un comentario