Memoria sobre el cerco de Lima por Quisu Yupanqui

Virgilio Roel cuenta aquí la historia de una de las primeras batallas entre incas y españoles, en la que interviene Puruchuco. Ahora, el Gran Santuario Puruchuco corre el peligro de ser atravesado con un túnel para ampliar una carretera. Los que apoyan esta medida, lógicamente, no conocen nada de la historia de este lugar sagrado. He aquí un indicio.

| 31 marzo 2013 12:03 AM | Cultura | 4.6k Lecturas
Memoria sobre el cerco de Lima por Quisu Yupanqui

Más datos

Repliegue a Puruchuco

“Los guardias de Quisu Yupanqui conducían al heroico capacapu a la retaguardia para su curación; el repliegue fue hasta las instalaciones de la Gran Huaca Puruchuco. Allí, este dispuso que se enterraran a los más destacados muertos en el cerco de la ciudad. Y así se hizo”.
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Liberación y alzamiento de Manco Inca
El 18 de abril de 1532, Manco Inca logró liberarse de su reclusión en el Cusco y se trasladó a Calca (Valle Sagrado de los Incas), donde se reunió con los curacas locales, y decidió alzarse contra la ocupación española. Sus propósitos libertarios dieron fruto el 4 de mayo de 1536, cuando unidades de combate inca cercaron el Cusco, en el inicio de una vasta Guerra de Liberación Incásica.

Manco Inca encomendó a los grandes Apus Quisu Yupanqui e Illa Tupa que condujeran la rebelión. Y así lo hicieron, procedieron a expulsar a los españoles de Jauja y de todo el centro del Perú.

Pizarro, en respuesta, armó la primera expedición de auxilio a los cercados del Cusco, que fue puesta a las órdenes del capitán Gonzalo de Tapia, quien partió de Lima hacia el Cusco, en mayo de 1536, por la vía de Huaytará y Lucanas, sin saber que allí los lucanas y parinacochas les harían frente y los derrotarían completamente.

Pizarro organizó una segunda expedición, más poderosa que la anterior, al mando del propio alcalde de Lima, que también fue aniquilada por Quisu Yupanqui.

Pizarro ahorca a hermana de Atahuallpa
Alarmado por sus desastres militares, Pizarro decretó una leva general de todos los españoles y huascaristas, y con ellos organizó en Lima el más grande ejército de toda la invasión hispánica de América, al mando del capitán Francisco Godoy. Este ejército, cuando se desplazaba por el camino que va hacia Lucanas, se encontró con algunos sobrevivientes de la columna del capitán Tapia, quien le advirtió de la pujanza de las unidades incásicas, ante lo cual Godoy decidió huir de vuelta (desvergonzadamente) a Lima.

Ante estos hechos, Pizarro culpó a Mamacha Asarpay (hermana de Atahuallpa) de sus males, pretendiendo que esta era la que daba informes a los alzados sobre sus movimientos. Así es que decretó su muerte y la ahorcó con sus propias manos en la misma Plaza de Armas de Lima.

Quisu Yupanqui ataca Lima
Luego de sus triunfos, Quisu Yupanqui avanzó e instaló su comando en el Cerro de Lima (hoy San Cristóbal) y distribuyó sus fuerzas de ataque a la ciudad así: a su izquierda, las unidades mandadas por Apu Tuyu Willka; a su derecha, las unidades de Apu Illa Tupa, y al centro, las mandadas por él mismo.

La defensa española de Lima se organizó así: a la vanguardia fueron puestos los indios de guerra de Nicaragua y los huaylas; y en las calles de Lima se distribuyó la caballería española, secundada por indios de guerra e infantería hispana.

Quisu Yupanqui atacó de frente a la ciudad. Combatieron durante diez días; los incásicos quebraron las primeras defensas de la ciudad. Una cuadra antes de la misma Plaza de Armas de Lima, la lucha se agudizó, porque se aproximaban las festividades de la siembre primaveral (en que los peruanos de esos tiempos no combatían, sino que se dedicaban a la siembra y al festejo del renacimiento de la vida). Es en esas circunstancias que Quisu Yupanqui ordenó un ataque general para ocupar la Plaza y derrotar al invasor; y, cuando el ataque general se estaba produciendo, Quisu Yupanqui, que dirigía la lucha desde sus andas, fue herido por un lanzazo de un jinete hispano. Ese hecho hizo que las acciones se detuvieran y que los peruanos se replegaran en orden, pues no habían sido vencidos. Además, en la noche es Luna llena y en esas circunstancias, en el Perú antiguo, no se combatía.

El Santuario de Puruchuco
Esa misma noche salió la Luna llena y todos los peruanos nos recogimos, pues cuando la Luna es plena no se guerrea, sino se elevan plegarias; y así se hizo, mientras los guardias de Quisu Yupanqui conducían al heroico capacapu a la retaguardia para su curación. El repliegue fue hasta las instalaciones de la Gran Huaca Puruchuco. Allí, este dispuso que se enterraran a los más destacados muertos en el cerco de la ciudad. Y así se hizo.

En Puruchuco estaban las grandes Colcas de las que se proveían los habitantes de todo el gran valle de Lima, por eso es que allí se hallaban todos los funcionarios encargados de proveer de alimentos a toda la población limeña. También allí se enterraban a los grandes muertos de la ciudad que debían custodiar el destino de nuestro pueblo. Y, con los muertos del Cerco de Lima, Puruchuco devino también en el Mausoleo de los Héroes de la Gesta de Lima.


Virgilio Roel
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