Maestro y luchador

En efecto, fue un innato maestro que empezó a trabajar en 1954 como docente de tercera categoría. Pero realizó sistemáticamente estudios de capacitación magisterial hasta culminarlos debido a su tenacidad y principios. Al mismo tiempo, se dedicó al sindicalismo magisterial y defendió la estabilidad laboral de maestros intitulados. Lector de ciencias sociales y dueño de una ejemplar formación autodidacta, llegó a dictar clases de sindicalismo en la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle.

Por Diario La Primera | 05 set 2010 |    
Maestro y luchador
Juan José Carpio Mostajo, ha dedicado su vida al magisterio.
Juan José Carpio Mostajo nació en 1935 en la provincia de Moho (Puno). Se trata de un maestro y luchador social que la historia del magisterio no debería olvidar.

Participó en las luchas sindicales del magisterio peruano. Alentó la formación de bibliotecas escolares así como la capacitación de dirigentes sindicales y predicó con el ejemplo, una consecuencia ejemplar de apasionado luchador sindical.

Ha dejado un valioso testimonio con una frase que empieza diciendo: “He dado mi vida al magisterio. Creo haberme mantenido -dice- consecuente con mis principios de defensa por las causas populares. No he pretendido candidaturas ni me ha agradado el figurantismo. He preferido ceder mi lugar a otros luchadores. Mi participación en la militancia política es muy personal. Creo estar en la posición correcta y de eso se encargará de juzgarme la posteridad. He sufrido prisión por razón de mis ideas, algunas por defender la causa del magisterio y del pueblo. La más prolongada fue en la Colonia Agrícola Penal del Sepa. Nunca he participado en la conducción de cooperativas magisteriales que sirvieron para que muchos colegas se enriquecieran. Pero algunos se han mantenido en la lucha, gracias a las cooperativas que les proporcionaban dietas, algo más que un mísero sueldo de un maestro peruano”.

Juan José Carpio Mostajo falleció el 5 de julio del 2004 y la limpidez de su biografía tendrá que ser registrada algún día. Para eso están los nuevos historiadores convencidos de que no hay maestros que no les interese el supremo destino del Perú. Se trata de un educador paradigmático que fue consecuente entre lo que dijo y lo que hizo. A los seis años de su sensible fallecimiento, renace en la memoria de las luchas sindicales para convertirse en una antorcha que no deja de alumbrar.

José Luis Ayala
Editor

Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital
Diario La Primera comparte 119376 artículos. Únete a nosotros y comparte el tuyo.