Arquitectura para un mundo mejor

La exposición-conversatorio “Ciriani: 50 años de arquitectura”, cerró ayer en el Británico de Miraflores, dedicada al peruano-francés Enrique Ciriani. él es más conocido en el mundo por su Museo de la Gran Guerra, en Péronee, Francia; pero afirma que más lo satisface haber construido viviendas en la Unidad Vecinal Matute, la Residencial San Felipe y la Unidad Vecinal Mirones, por ejemplo.

Por Diario La Primera | 01 oct 2010 |    
Arquitectura para un mundo mejor
Enrique Ciriani, arquitecto del mundo.
¿Usted considera la arquitectura como un arte?
Me fastidia esta definición de la arquitectura como arte. La arquitectura es ‘también’ arte.

Usted critica la actual enseñanza de la arquitectura, ¿por qué?
Porque forman gente para que haga lo que ya se está haciendo. Una escuela de arquitectura tiene como misión avizorar la vivienda del futuro. Tras la Segunda Guerra Mundial, el mundo trató de construirse con la idea de un mundo mejor. Hoy en día, las escuelas de arquitectura no tienen ese mundo mejor como base. La arquitectura nace con una exigencia humana. El hecho de construir una casa no es suficiente.

¿Qué ejemplos podemos ver en el Perú? ¿Machu Picchu tal vez?
Machu Picchu es más paisaje que arquitectura, pero, claro, cuando uno está haciendo paisaje y sale buenísimo, pues… Machu Picchu es la mano del hombre igual a la mano de la naturaleza. En Arequipa, por ejemplo, yo diría que el Convento de Santa Catalina es una obra arquitectónica. Hay una lógica entre el material, la generosidad de los espacios, los colores, las formas que hay que hacer con ese sol, con esa luz, el sillar... En Lima…, bien difícil. Hay que buscar en el Centro, no creo que en ninguna otra parte. Para mí, el edificito de la esquina del Arzobispado, que está entre el Palacio de Gobierno y el Arzobispado, es el que más me gusta; pero que sea arte, eso ya es otro problema.

Pisco quedó devastado en el último terremoto. ¿Es posible hacer un edificio totalmente antisísmico?
Sí, claro. San Felipe (la residencial).

Dice usted que una señora le agradeció porque vivió 4 terremotos en San Felipe y no le había pasado nada.
¡Cuatro terremotos!… Sí, luego me abrazó. Nadie me había dicho nada más lindo. Nadie.

“La vivienda como origen de la ciudad”. “El edificio público como origen de la arquitectura”. ¿Puede explicar estos títulos de los talleres que dictó tiempo atrás en la UPC?
La vivienda es lo más importante en una ciudad. Es la vivienda la que le da su peso, su consistencia. Todas las ciudades que no tengan a la vivienda como su peso, son ciudades satélites, islas. Las Vegas no es ciudad ni lo va a ser nunca. París sí lo es. La vivienda es lo primero, y, después, los edificios públicos le dan un toque particular; eso es arquitectura. Después, todo lo otro que tiene la ciudad es para que ‘vivan’ los edificios públicos y la vivienda. Pero no al revés. Aquí, en Lima, mientras piensen que es el tráfico lo que hay que resolver, no van a resolver nada.

¿Qué opina del Circuito Mágico del Agua, el Parque de la Muralla…?
Está muy bien. El único problema es que todo se hizo sobre cosas que ya existían. Me gustaría que hagan cosas nuevas. Mi idea motor es que el Palacio de la Exposición con el Parque de la Reserva, Campo de Marte, Matamula… se unan, que haya un proyecto a nivel de la ciudad, con puentes para que no haya tráfico, ‘puentes peatonales’, mecánicos… Para que un limeño pueda irse a pie en un domingo, como entretenimiento, al mar. Esta ciudad lo puede; esta es la única ciudad que lo puede. Esta ciudad es absolutamente macanuda; puede ser genial si les dieran la confianza a los arquitectos.

La que tuvo usted a los 26 años de edad para construir en el Perú y que con el tiempo no fue la misma. ¿A qué cree que se debe?
A momentos históricos. En los 60, mis profesores eran, a la vez, mis jefes, y el jefe de ellos era el presidente de la República, Fernando Belaunde.


Marco Fernández
Redacción

Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital
Diario La Primera comparte 119376 artículos. Únete a nosotros y comparte el tuyo.