¿Y sin cinco de abril?

1).- El fujimorismo ha hecho creer hasta ahora que sin el autogolpe del cinco de abril el senderismo hubiera tomado el poder. El mensaje presidencial de ese aciago cinco de abril de hace 21 años, y su repetitivo “¡Disolver, disolver…!”, tuvieron como justificación que la democracia de los “partidos tradicionales” se había convertido en la principal traba para la derrota del terrorismo. En realidad, detrás de esto se cobijaba la maniobra a favor de la reelección cuasi indefinida de Fujimori, acompañada de la más grande corruptela gubernamental civil y militar.

| 08 abril 2013 12:04 AM | Columnistas y Colaboradores | 667 Lecturas
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2).- Como se recuerda, en los primeros meses de 1990, antes de la primera vuelta electoral, una facción del Ejército preparaba un golpe militar (“Plan Verde”) aprovechando la eventualidad que creciera el desorden social y la ingobernabilidad del país y lo imprevisible del resultado electoral. En verdad, el desastre del primer gobierno aprista, presagiaba un horizonte sombrío. Ya en camino a la segunda vuelta, la polarización entre el Fredemo y Cambio 90, según los golpistas, favorecía sus planes. Posteriormente, en la revista OIGA, dirigida por Paco Igartúa, se publicaron las Notas de Inteligencia que servían de guía a los golpistas. Allí, ya en junio de 1990, se lee: “Los grupos subversivos fuertemente golpeados y debilitados en los últimos meses podrían recibir un golpe demoledor con un poderosa represión en los primeros 90 días de la Junta de Gobierno”, hecho que legitimaría el golpe. Y en los cuadros adjuntos precisaban minuciosamente, zona por zona, el estimado del número de efectivos de la Fuerza Principal de SL, calculándola en solo 1,480 efectivos con capacidad propiamente militar, que se enfrentaban a cerca de 200 mil efectivos de las FFAA y la PNP.

3).- El triunfo de Fujimori lo calificaban como “un salto al vacío”, que “ni siquiera había podido presentar candidatos en diez departamentos” y que no estaba preparado para conducir el enfrentamiento, salvo que aceptara ser el civil que encabezara el golpe. Sin embargo, simultáneamente, al interior de los partidos políticos, de centro, derecha e izquierda, se empezó a consolidar la propuesta para derrotar al terrorismo y conseguir la pacificación, corrigiendo antiguos errores, para que la democracia saliera fortalecida. Así, ya el 16 de julio de 1991, todos los partidos con representación parlamentaria suscribieron un Acuerdo Político Nacional para la Pacificación en el que se afirmaba: “Corresponde al Gobierno la responsabilidad principal en la lucha por la pacificación, respetando escrupulosamente la legalidad y sancionando inflexiblemente toda transgresión a los DDHH…”, para lo que aceptaron delegar facultades legislativas al Ejecutivo. De otro lado, el GEIN ya iba desmantelando los aparatos centrales de SL y entre enero-noviembre del 91 tenía en su poder el archivo central de SL, con fotos incluidas, y había desarticulado la estructura de apoyo de la cúpula. Guzmán se encontraba cada vez más aislado. Y el SIN de Montesinos lo sabía.

4).- Como se ve y a la luz de los hechos, pudo conseguirse derrotar al terrorismo organizando un gran Frente Antiterrorista, con una estrategia firme pero que afirmase el régimen democrático, sin Barrios Altos, La Cantuta, etc. Y sin el 5 de abril.


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Carlos Tapia

Opinión

Columnista