Votando sobre terrorismo

Supongamos que el gobierno peruano hubiera pedido al Parlamento Europeo pronunciarse sobre el carácter terrorista del Capítulo Perú de la Coordinadora Bolivariana y los crímenes de Melissa Patiño, Carmen Azparrent y otros. Porque de eso se trataba, ¿no es cierto?

| 27 abril 2008 12:04 AM | Columnistas y Colaboradores | 367 Lecturas
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Es decir, buscando la conexión Venezuela-FARC-oposición a García, se encontraron con los siete de Tumbes y los metieron presos. Lo de Chávez lo probaba la palabra bolivariano, lo de las FARC lo han ido demostrando con la computadora de Raúl Reyes que envía informes a pedido, pero faltaba alguna relación con el interior del Perú.

Y, claro, para eso debía volver a existir el MRTA, disponer de células en la selva que Mulder ha visto con sus propios ojos, y ¡quién le dice si no es del MRTA una de las columnas del VRAE, por donde nunca anduvo, o si tienen una base en el Putumayo!, como se pregunta un despistado ministro de Defensa que todavía no se ha enterado de lo que pasa al interior del país.

Si Roque Gonzales cumplió condena en relación al MRTA, todo está clarísimo. Y ya no es cosa sino de mostrar quién se sentó a su lado, quién le habló en la sala de espera de la agencia de transportes, con quién se sonrió, etc. Todas pruebas irrefutables de que querían sabotear la APEC.

Los 79 votos congresales de todas las bancadas que hicieron el ridículo internacional de condenar al Parlamento Europeo por no entregarle al gobierno peruano una certificación sobre el terrorismo del MRTA, revelan, por supuesto, lo difícil que es hablar francamente en un país como el nuestro. Todos han sentido que cualquier diferencia con esa posición los colocaría en el lugar donde ha quedado Aprodeh, después de explicar a los europeos, que le solicitaron una opinión, que la organización de Polay sí cometió actos de terror, pero que hace ocho años que está fuera de actividad y que el pedido del gobierno peruano apunta más bien a alimentar un clima de persecución interna contra personas que no han participado de ningún acto de violencia.

Y eso, por supuesto, nadie, o muy pocos, lo soportan. En Bogotá hay actualmente banderolas que cruzan la calle con la frase: si no estás con Uribe, estás con el terrorismo, y la computadora mágica ya definió a la senadora Piedad Pareja, la que salvó a seis rehenes, como agente de las FARC. Es lo que varios desean para el Perú. No porque les interese el MRTA, sino porque con eso van a mantener preso a Gonzales y a todos los que tuvieron relación con él; a los que tienen lazos con Venezuela, Ecuador, Bolivia o Nicaragua; a los que están en eso de las cumbres paralelas y alternativas; a los que critican al gobierno y denuncian los nuevos grupos de inteligencia policial para infiltrar las movilizaciones; etc.

Es inimaginable la cantidad de aplicaciones que puede tener la palabra terrorista, en manos de políticos que juegan a sembrar terror.


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Raúl Wiener

POLITIKA

Analista