Vivir en los conos

Hace algunos años, con ocasión del primer aniversario de un centro comercial del cono norte (el único en ese entonces), fui contratado como conductor de la celebración programada.

Por Diario La Primera | 24 jun 2012 |    

Los organizadores pretendían replicar en su distrito el corso que otra firma comercial, con enorme éxito, hace todos los años en el exclusivo distrito de Miraflores. Ya en el lugar y micrófono en mano empecé mi tarea de animación utilizando para ello una serie de mensajes que la agencia responsable de la parte creativa me había alcanzado. En varios momentos de la animación me refería al lugar donde estábamos como cono norte, hasta que en un momento dado subió al estrado una persona de la organización y, acercándoseme discretamente, me dijo al oído: “señor, le vamos a agradecer que se refiera a nuestro lugar como Lima Norte”.

Recuerdo haberme sentido triste y avergonzado por mi torpeza al no haberme dado cuenta que la palabra “cono”, pudiese tomarse peyorativamente. Haciendo memoria los limeños de antes empezamos a llamar a las poblaciones que surgían en la periferia de la ciudad como: “barriada”, “pueblo joven”, “asentamiento humano”, expresando con esas denominaciones que nos estábamos refiriendo a lugares de menor valor.

Gracias a la persona que me llamo la atención entendí perfectamente el mensaje y me hice entonces el firme propósito, a partir de ese día, de utilizar Lima Norte, Lima Sur, Lima Este y Lima Oeste, para referirme de manera general a los lugares en que se ubican estos nuevos distritos, compromiso que cumplo activamente.

Ahora que la política pretende instalar la inclusión en nuestro vocabulario cotidiano, me parece oportuna esta reflexión. De hecho es muy importante la valoración del lugar en que vivimos y referirnos a ellos, queramos o no, de manera despectiva, no ayuda a construirla y tampoco a que quienes viven en esos lugares sientan que son parte de la misma ciudad, de la Lima de todos.

Los medios de comunicación no ayudan precisamente cuando notician utilizando en grandes titulares la palabra de marras y que nosotros repetimos. Tampoco ayudan mucho a la inclusión cuando distancian del centro a quienes allí viven llamándolos en las noticias “pobladores”, mientras que a los de los distritos tradicionales los llaman “vecinos”. En una ocasión una dirigente del comedor popular de unos de estos distritos se quejó conmigo de que sus hijos eran atendidos por galenos en nosocomios, mientras que en los distritos exclusivos los niños eran atendidos por médicos y en clínicas particulares.

Compruebo cuando utilizo Lima Norte, por ejemplo, y les hago ver a quienes allí viven que reclamen el derecho a que se les llame así, el orgullo reflejado en sus rostros, más fuerte esta reacción precisamente en aquellos cuyos distritos son generadores de enorme riqueza y que económicamente están consolidándose como la nueva clase media limeña.

Amable lector lo invito a sumarse a este compromiso y cambiar nuestra manera de llamar a estos distritos, dejando de lado la palabra “cono”, para que quienes allí viven se sientan de veras parte, de veras incluidos, en esta Lima de todos.


    Jaime Lértora

    Jaime Lértora

    ¡Habla Jaime!

    Columnista