Visita a Pisco

Días atrás pude atender una varias veces postergada invitación a un fórum en Pisco, relacionado con los hidrocarburos que por allí se exportan. Tienen mucho interés en lo producido por el Lote 56, pues sus productos se están embarcando por Pisco. Ante el peligro potencial que la operación de las instalaciones de embarque de combustibles representa para Paracas, Pisco recibió una compensación. Consideran que la ampliación de operaciones con los productos del Lote 56 incrementa el riesgo y que deben ser compensados.

| 16 diciembre 2008 12:12 AM | Columnistas y Colaboradores | 553 Lecturas
553

Comenzaron preguntándome por qué califiqué al contrato del Lote 56 como infame. Indiqué que comienza (literal VII, Cláusula Preliminar) declarando de interés nacional la exportación del gas; luego, ingeniosamente, introdujo una tabla (cláusula 8.2.9) que sirve para maquillar el Porcentaje de Regalía y presentar (MEM, Nota de Prensa del 10.Jun.04) como 38% lo que en realidad es sólo una pequeña fracción de ese valor; y finalmente, para que nadie lo entienda, encripta los términos.

Ademas, expliqué el proceso y sus episodios, incluidos el ardid del Caballo de Troya y la perfecta pared futbolística con la que se modificó la Ley, con lo que contándole otra historia, se logró que el Congreso de la República permitiese el cambio del Contrato de Explotación de Camisea, donando al exportador el gas barato que nuestros bolsillos tendrán que sustituir con diésel.

Ademas, se mencionó que la ubicación de la planta de separación del Consorcio Camisea se había ubicado a una distancia del aeropuerto mucho menor que la permitida y se preguntó qué pasó con el EIA (Estudio de Impacto Ambiental). También se mencionó que la pesca había declinado -versión de los pescadores- debido a que las hélices de los barcos que entraban a cargar el combustible producido en la planta de separación ahuyentaron a las especies. Se preguntó ¿Por qué se trasladó la planta de separación a la zona de amortiguación de la reserva de Paracas, cuando según el Contrato debía localizarse en Pampa Clarita a 70 km al norte de Pisco? Hubo varias explicaciones: que en Paracas -dada la quietud de las aguas- no se necesitaba construir instalaciones marinas especiales, con lo que el Consorcio Camisea se ahorró 84 millones de dólares. Que el Ministerio de Energía y Minas dio el permiso de cambio de ubicación, a lo que un congresista presente indicó que había pedido el documento varias veces y que en el MEM se lo negaban. Otro recordó que en Argentina se incautó una PC al gerente de la sucursal de una empresa sueca que también tiene sucursal en el Perú y que fue contratista de Camisea y que en el disco duro se encontró la grabación de una conversación que decía que habían entregado un millón ochocientos mil dólares. (La Valija Sueca, Caretas 1977, 24.May.07).

Expresan los pisqueños que, cuando negociaron, la compensación que recibieron por haber sido situada en Pisco la Planta de Fraccionamiento contra su parecer fue magra; que los líquidos aumentaron en muchas veces su valor y que ellos no recibieron nada por ello. Entonces -indican- el Estado, el BID, el BM y otros tantos que esgrimen como banderas al desarrollo sostenible, los dejaron solos para que con sus propios recursos y conocimientos sobre hidrocarburos negociaran contra los técnicos y bufetes especializados del Consorcio.

Estiman que, ahora que no sólo se ha ampliado sino casi duplicado la capacidad de esa planta para tratar también a los líquidos del Lote 56, tienen que negociar la compensación por la ampliación. Su preocupación es que un dispositivo pasó la decisión de permiso de la instalación de la planta a un consejo distrital y éste ya asintió al permiso (Versión de parte).

Loading...


En este artículo: |


...

Carlos Herrera Descalzi

Opinión

Columnista