‘¡Venga China, venga China!’

Decía un sabio griego que en esta vida sólo es rico quien valora lo que tiene y no desea lo que no puede. Esta realidad se hace palpable en el día a día de casi todos los humanos, cuando nos compramos un automóvil queremos uno de gama superior, nos cambiamos de casa porque anhelamos más habitaciones y cuando al paso de los años observamos a nuestra mujer… en fin, soñamos con más habitaciones.

Por Diario La Primera | 16 ago 2008 |    

El himno nacional chino es el hit del verano en China porque todos aquí conocen la letra (incluso los extranjeros) de tantas veces que los atletas han subido al pódium… pero, los chinos no están contentos. ¿Por qué? Sencillo, ellos mueren de entusiasmo por el baloncesto y allí les cuesta hasta anotar una canasta de lanzamiento libre. Perdieron con el “Dream Team”, algo normal… también con España, otra derrota lógica… pero, le han ganado a Angola, suficiente para que los periodistas chinos armaran en pocos minutos una tremenda fiesta en la sala de prensa. Por unos momentos pensé que había pasado algo grandioso… un atleta chino saltando 20 metros o que Brasil había sido eliminado del fútbol (por el doping de alguno que otro jugador), dando paso a la clasificación de los chinos a cuartos de final. No, todo ese festejo fue porque habían ganado un partido de baloncesto, sólo uno.

Para los fanáticos chinos, hay un único ídolo mundial: el gigante Yao-Ming… el que, según filosofía china, “nos guiará por el camino de la victoria y hará temblar a los inventores del basketball”. Bueno, que se cuide Kobe Bryant… para no morirse del susto.

Este jueves presencié partidos de la selección china masculina de balonmano y waterpolo, disciplinas en las que nunca tuvieron una representación… hasta ahora. Una vez que Pekín ganó la organización de los juegos olímpicos 2008, contrataron a los mejores entrenadores del mundo en balonmano y waterpolo, para conseguir aunque sea una medallita de bronce. Como siempre, el público chino llena los estadios… la mayoría no tiene idea del deporte en competencia este día, y lo único que hace es cantar algo así como “¡Venga China, venga China!”. Y al final, los más despistados –el 90 por ciento– preguntan: “¿Ganamos o perdimos”. Lo realmente asombroso es que estos chinos no paran de alentar a sus atletas, quienes juegan con una energía marciana… pero, todavía lucen muy frágiles: en balonmano, cayeron ante España (36-22), y en waterpolo, ante Italia (19-7).

Ah, hoy sábado es el “súper sábado”… El día “X” para el pez volador, Michael Phelps. ¿Conseguirá su séptima medalla? Vistas sus últimas marcas en la piscina olímpica, sólo un terremoto en Pekín impedirá esta hazaña.

Más difícil será la jornada para las favoritas selecciones de fútbol de Argentina y Brasil, que para saltar a las semifinales deben tragarse (y no atragantarse) dos huesos duros: Holanda y Camerún, respectivamente.

* Director Internacional de Don Balón


    Rogelio Rengel, Jr.

    Rogelio Rengel, Jr.

    Juegos Olímpicos

    Enviado Especial*