Venezuela: ¿y si ganó Capriles?

1).- La votación electrónica de Venezuela, consigue además de la rapidez del acto electoral, la “totalización” de los votos (la suma de votos que define al ganador) en apenas unas horas, y la auditoría electrónica del 54% de las mesas de votación. Esta auditoría se hace de manera pública y con la presencia de los “testigos” (personeros). Este sistema, hasta el 14 de abril pasado, era reconocido por todos, venezolanos y misiones observadoras, como eficiente y blindado. Así, por ejemplo, en las elecciones presidenciales de octubre pasado -donde las ganó el propio Chávez a Capriles- no fueron objetadas por nadie; tampoco en las de diciembre pasado cuando se eligieron a los 23 gobernadores, entre ellos a Capriles por el estado de Miranda. Este mismo sistema es el que cuestiona ahora Capriles exigiendo que la auditoría se haga en el 100% de las mesas. Es decir, denuncia que en ese 46% de mesas no auditadas se habría producido el fraude que señaló como ganador a Maduro por cerca de 300 mil votos.

| 22 abril 2013 12:04 AM | Columnistas y Colaboradores | 1k Lecturas
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2).- La táctica de Capriles suponía que con esta denuncia echaría barro al Consejo Nacional Electoral (CNE), movilizaría a sus simpatizantes para que salgan a las calles, y postergaría el reconocimiento de la victoria de Maduro por el CNE. Un clima de ilegitimidad en contra de la elección del candidato chavista empezó a crecer, en los medios controlados por la oposición venezolana pero principalmente por la campaña de los poderosos medios, escritos, radio y TV, de Europa, EEUU y América Latina, enemigos del chavismo. La inicial negativa para ampliar la auditoría al 100% de las mesas, repetida tercamente por el CNE y por la instancia suprema del propio Poder Judicial venezolano atizaron la desconfianza, y la posición de Capriles se endureció.

3).- Para la reunión de UNASUR del jueves 18, Maduro viajó a Lima ya con el acuerdo previo del CNE de consentir la auditoría del otro 46% de las mesas. Dejando sin mayores argumentos a Capriles para continuar con su protesta y teniendo que aceptar la nueva posición del CNE, que era la suya, pero para después de la juramentación de Maduro. La marcha de los cuatro suyos a la venezolana quedó en nada. La auditoría de las mesas restantes se viene, y todos reconocen que cualquier fraude y manipuleo de votos es imposible que pase desapercibido, justamente porque el sistema está protegido contra esto.

4).- Caben dos posibilidades; la primera, que en esta nueva auditoría se demuestre que todo está en orden y la acusación de Capriles era falsa. El chavismo saldría victorioso y Maduro fortalecido. Su estratagema, de oponerse primero para ceder después y que busca desnudar al adversario haciéndole creer en su aparente fortaleza, habría sido un completo éxito. La segunda, que se encuentren graves irregularidades. Aunque no se trate de un “recuento de votos”, siempre un fraude contra Capriles dejará sus huellas, lo que llevaría a una crisis ya no solo de gobernabilidad sino del propio régimen chavista. Entonces ¿por qué creen que los chavistas han aceptado el reclamo de Capriles sabiendo lo que está en juego?


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Carlos Tapia

Opinión

Columnista