Uribe el pacificador

Eso de que Uribe respeta la vida y no disparó desde los helicópteros a los que quedaban en tierra, ya es demasiado. Equivale a olvidarse que hace muy poco el ejército colombiano bombardeó territorio ecuatoriano y asesinó mientras dormían a Raúl Reyes y miembros de las FARC que levantaron un campamento al otro lado de la frontera. Entonces a Uribe no le interesaba mandar mensajes de paz, sino subrayar su capacidad de interferir el proceso de mediación que encabezaba el gobierno de Caracas y del que participaba el de París.

Por Diario La Primera | 06 jul 2008 |    

¿Qué cambió en cuatro meses? Nada. Porque Uribe se aferró a la supuesta computadora de Reyes y desde allí continuó el bombardeo. De pronto, milagro, la operación limpia de inteligencia de un gobierno y un ejército particularmente sucio. ¿Qué pasó? ¿Será que las razones de propaganda exigían evitar ensangrentar la jornada? Tengo la impresión que es más que eso.

La facilidad con la que combatientes experimentados y, como se dice, crueles, caen en una trampa escolar y entregan los rehenes más valiosos que tenía la organización, sin desconfianzas y resistencias, advierte una parte de la trama que no conocemos: (1) ¿sobornaron a los responsables del cuidado de los prisioneros?; (2) ¿interfirieron otra operación internacional (se habla de una delegación suizo-francesa, que estaba en tratos con la FARC, bajo conocimiento del gobierno colombiano), y sustituyeron a los negociadores por militares disfrazados?

Cualquiera de las dos hipótesis, explicaría por qué no descargaron sus armas sobre los engañados. Existe una alta probabilidad que la misión extranjera haya exigido como condición que no haya muertos. En cualquier caso, las FARC han sido invitadas oficialmente a discutir la paz. Y le darían una victoria al gobierno si no responden a la iniciativa. Es verdad que han tenido demasiados errores respecto de las propuestas de Chávez, y abrieron evidentes flancos de debilidad por donde han sido duramente golpeados.

Una ausencia completa de criterio político puede ser muy funcional al autoritarismo. Eso ocurrió en el Perú y Montesinos acaba de hacérnoslo recordar. Con Uribe es igual: un gobierno con sangre en las manos; marcado por escándalos de corrupción, bate récords de popularidad por sus éxitos de guerra. Y las FARC han colaborado para que sea asÑ


    Raúl Wiener

    Raúl Wiener

    POLITIKA

    Analista