Una fábula

Huelva, al octubre del 2009

Sr. Bermont:

Estimadísimo señor:

No zabe como es que goso con su esquisito ingenio toda las noches de cada uno de los días, a las 10 pe y eme.

| 04 octubre 2009 12:10 AM | Columnistas y Colaboradores | 481 Lecturas
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Si uzté supiera cuánto bien hace a nuestras neuronas, siempre ambrientas der buen zaber, lo que uzté filosofa, lo que uzté hinterpreta de la realidad que somos todos, aunque, claro, ninguno como uzté, que es nuestro Demóstenes en cuanto a la lavia y nuestro Sócrates como que tal filózofo en su zabiduría.

Ziga señor Bermont con sus diskiciciones que nos iluminan como si de día fuera y con su claridá para las ideaz y su manera robuzta de pensar y de animarnos a ser siempre mejores.

No le haga caso, pero ninguno, escuche bien, ninguno, a los impotentes der zerebro que no hacen sino embidiarlo y dezear acaso, pero para robarlos, su felicidad y esos dones que la naturaleza le dio triplemente en el cráneo, que es de los mejores inzidentez que le han susedido a la television de este país.

Antes que uzté, señor Bermont, nadie ze atrebía a decir lo que su boca pronuncia, me explico: la profundidá del pensamiento, el hoptimismo de todos sus planteamientos, la independencia de kriterio que espone y que, seguramente, debe estar preocupándole mucho al gobierno, porque usted es de los kríticos más audaces que la pantalla ha visto, como lo puede atestiguá, que no es poco, el mismísimo señor Arva Castro, presidente que es del congreso de los diputados, al que uzté le hiso preguntas que a nadie se le abían ocurrido porque nadie tiene en funcionamiento la cortesa cerebrá que uzté se maneja con toda zencillé.

En fin, que es gracias a uzté que todos sabemos lo que pasa en el Perú y en el mundo, lo que pasará en el mundo y en el Perú, lo que pudo pasar en cuanta parte le venga en gana a su informazión de primera mano, que de eso se trata el secreto de la comunicación, como decía Mac Luján.

Para decirlo en corto: Antes de uzté, las tinieblaz. Con uzté, el dezpertar de todos nosotros en el entendi-miento que uzté nos deyecta a la vena, por la vía intramuscular y por la vía normal de los oídos, que es como mejor podemos aprobechar sus sapiencias de todas las materias.

No le haga caso uzté, pero repito, ninguno caso, a esos idiotas que no alcansan a comprender la ondura de lo que uzté elocubra, que esos son los fracazados y los pequeñoz que a usted le undieron ya no digo una daga de Bagdá en la esparda, que digo cien puñales de gitanos en cargamontón de desgraciados en contra de su Kanal, que es institución, y en contra de su reputación, que nada ni nadie puede ofendér.

Siga, como siempre, adelante, señor Bermont. Siga imperturbable rumvo a lo que todos los destinos le convocan acer, es decir reunir las fuersas del Congreso en un solo puño, el suyo, y luego, en el dos mil y onze, darle con ese puño lleno de fuersa y lleno de kurules agradecidas, darle con ese puño iba en diciendo, a todos los improbisados y a todos los antiguos y llegar hasta donde uzté se merece más que nadie, es decir la presidencia de este país que ya lo reclama en lo más alto de la magistratura y desde lo más bajo del pueblo necesitao.

En fin, señor Bermont, que no nesesito decirle que botaré por usté y estoy seguro que esta modesta carta serbirá para que muchos refleccionen y hagan lo mismo, es decir aklarar sus mentes confundidas y votar por uzté.



Con todo mi aprecio y deboción,

Platero


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César Hildebrandt

Opinión

Columnista

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